miércoles, abril 17, 2024

Aída Holguín Baeza, Opinión

AMI para alimentar la confianza

Estando en plena Semana Mundial de la Alfabetización Mediática e Informacional, resulta obligatorio reflexionar en torno lo que la AMI significa y, por ende, por qué es de vital importancia.

Entonces, para reflexionar al respecto, lo primero que hay que saber es que, de acuerdo con la UNESCO, la alfabetización mediática e informacional (AMI) es un proceso que implica que las personas aprendan, desarrollen y practiquen un conjunto de habilidades y competencias necesarias para interactuar crítica, responsable y eficazmente con la información, los medios de comunicación y, por supuesto, con los sistemas de información.

De ahí que la vital importancia de la AMI radique en que se trata de un proceso que, además de promover y facilitar la inclusión digital, favorece el empoderamiento de todas las personas dado que, como bien lo expresa la UNESCO, contribuye que las personas puedan pensar de manera crítica y hacer clic sabiamente.

Y es en ese contexto que la UNESCO enfatiza que la alfabetización mediática e informacional es un instrumento fundamental para la lucha contra la desinformación en la que todos debemos participar porque, de no hacerlo, el factor “confianza”, necesario para afrontar los desafíos contemporáneos, se seguirá erosionando progresiva y peligrosamente hasta un punto en el que podría perderse por completo y poner en mayor riesgo a la democracia.

Es por eso que, en el marco de la Semana Mundial AMI 2022, el imperativo es “alimentar la confianza”, antecedido -por supuesto- por el imperativo de desarrollar la capacidad de las personas para pensar de manera crítica porque así, y solamente así, será posible restaurar su confianza en la información y el trabajo de los periodistas que seleccionan, verifican y analizan la información; esto, en el entendido de que los valores de confianza y solidaridad son el adhesivo que posibilita la cohesión social y los avances sociales para el bien común. Dicho de otro modo, con palabras de Dennis Reineck, la alfabetización mediática e informacional permite que las personas se conviertan en ciudadanos activos y críticos que puedan participar en la vida cívica y la democracia.

El caso es que, sea o no sea Semana Mundial AMI, es de vital importancia facilitar, fomentar y promover la alfabetización mediática e informacional como un instrumento imprescindible para el desarrollo del espíritu crítico necesario para que todos puedan evaluar la calidad de la información que reciben (generan y comparten con los demás) y, con ello, como una intervención de desarrollo viable para alimentar la confianza y contrarrestar la desconfianza.

En esta ocasión, concluyo parafraseando lo dicho no hace mucho tiempo por secretario general de la ONU, António Guterres: Hay una desconexión cada vez mayor entre el pueblo y las instituciones que están a su servicio y se está agravando cada vez más la crisis de confianza por la pérdida de la verdad y las concepciones compartidas; y por eso, alimentar la confianza es un imperativo de la AMI.

Aída María Holguín Baeza
laecita@gmail.com