viernes, julio 12, 2024

Luis Javier Valero, Opinión

AMLO propone subsidiemos gasolina a EU

Con Biden sin brújula.

No debe desconocer el presidente los serios quebrantos económicos sufridos por el país a causa  del aumento de los precios internacionales del petróleo.

Contrariamente a la percepción popular más extendida, esos incrementos no se traducen en un aumento en los ingresos gubernamentales, por el contrario, si bien ingresan al país más divisas por esos precios, lo cierto es que, al aumentar el de los combustibles derivados del petróleo, nuestro país sale perdiendo por el diferencial que debemos pagar por ellos.

El cálculo -si no se incrementan más los precios petroleros- es que el gobierno de México deberá erogar poco más de 300 mil millones de pesos por ello en el presente año.

Pero no solamente eso.

Al “subsidiar” el precio de las gasolinas, el gobierno federal “pierde” esas cantidades y, además, al disminuir sus ingresos por esa vía las finanzas de los estados y municipios también lo resienten al disminuir el monto de las participaciones federales hacia ellos, debido a que el gobierno “renuncia” al cobro del IEPS de las gasolinas, en virtud de que ese es el “subsidio” de las gasolinas.

Esa decisión del gobierno de López Obrador tiene, sin embargo, un efecto benéfico (aunque se encubra parcialmente): Que el efecto del incremento de los combustibles no se traslada al conjunto de la población, de manera directa, con lo que evita el aumento de la inflación.

De ese modo, diversos analistas económicos calculan que de no subsidiar las gasolinas, la inflación rondaría por encima del 10% anual, en lugar del casi 8% (7.61% de la actualidad) debido a que la gasolina estaría en niveles de los 35 pesos por litro de la regular (la comúnmente conocida como “verde”).

Esos son los hechos concretos. Cualquier otro alegato en el sentido de que el gobierno está manteniendo una inflación menor a la de EU es una soberana mentira.

Pero el extremo llegó el martes en la visita del presidente López Obrador cuando le propuso al presidente Biden el aumento de la producción de las gasolinas en la región norte de México, para que los norteamericanos del sur de EU puedan comprar gasolina en México, “más barata”, como mecanismo auxiliar, hacia EU, en el combate a la inflación ¡En Estados Unidos!

Sin ambages, López Obrador propuso que ¡Le subsidiemos la gasolina a los norteamericanos en mayor proporción que ahora lo hacemos!

¿Cómo es eso?

Po’s seguramente el presidente pretende que los paseños -y de otras localidades del sur norteamericano- abarroten las gasolineras de Juárez (y de las ciudades fronterizas mexicanas) para que ¡compren gasolina barata!

Ahora sí que es de no entenderse.

Al cúmulo de calamidades caídas sobre nuestras poblaciones, entre las que se encuentra la disminución de las aportaciones federales a los municipios (que a mayor población, mayor es la severidad del quebranto), ahora deberemos sumarle ese subsidio hacia los conductores de los EU, cuando debiera ser al contrario.

Porque eso no es lo que ha planteado el presidente (bueno, ninguno), es decir, que los acuerdos comerciales con EU deben plantearse en términos de desigualdad plena, en virtud de la desigualdad existente entre ambos países y que, por tanto, por ejemplo, el subsidio al consumo de gasolinas, debiera ser al revés: Que EU, uno de los mayores productores de gasolina, nos la vendiera a un menor precio.

Con medidas tan prácticas como esa, los encuentros presidenciales dejarían de ser meros encuentros protocolarios en los que en la mayoría de las ocasiones no dejan de ser un episodio más de discursos y todas las cosas que los analistas, periodistas y políticos especulan sobre los que dijeron, no dijeron, o quisieron decir con tal o cual frase (que, por supuesto, también cuentan) y así dejaríamos de evaluar como lo importante, lo destacable (que hacen los actuales gobernantes, y también los pasados) las frases amistosas entre los presidentes y sus respectivas esposas, como si eso fuera importante y trascendente entre personas que solo se verán no más de 10 veces en la vida.

¡Ah, pero es que hicieron una excelente relación, de amistad, respeto y cariño, que reflejan la existente entre nuestros pueblos!

Así, ciudades como Juárez, además de disminuirles las aportaciones federales, ahora deberán afrontar una mayor disminución de sus ingresos, debido a que el gobierno federal disminuirá sus ingresos porque el IEPS de las gasolinas bajará, y si se acepta la propuesta lopezobradorista, a los sectores subsidiados por ello deberemos sumar no pocos norteamericanos que vendrán a comprar gasolina “barata”.

Que ellos nos venden cara.

asertodechihuahua@yahoo.com.mx