jueves, junio 20, 2024

Opinión

Bullying y criminalidad, de la mano en Chihuahua

El crecimiento exponencial de la violencia en nuestra entidad y prácticamente en todo el país, ha cobrado miles de vidas, muchas de ellas a manos del crimen organizado y muchas otras más, por parte de personas comunes que aprovechan los altos niveles de impunidad para llevar a cabo actos violentos, que en muchos de los casos cobran la vida de quienes se encontraban en el lugar equivocado, y en el momento equivocado.

Estos eventos violentos, son protagonizados por jóvenes que pertenecen a bandas criminales quienes les entregan armas, dinero y vehículos en su mayoría robados, aunque en muchos de los casos, terminan su vida en el mejor momento de su existencia.

Como si no tuviéramos suficiente como sociedad, ahora estamos viendo que estos actos de violencia mayúscula se han incorporado con una gran intensidad a las escuelas de nivel secundaria y preparatoria.

 El Bullyng escolar, es una forma de violencia entre compañeros en la que uno o varios alumnos molestan y agreden de manera constante a uno o varios compañeros, quienes no pueden defenderse de manera efectiva y generalmente están en una posición de desventaja o inferioridad.

 El acoso escolar puede causar daños físicos, sociales o emocionales en quienes lo sufren. Los estudiantes que son víctimas de acoso escolar no suelen defenderse, al principio creen que ignorando a sus agresores, el acoso se detendrá. Tampoco suelen decir a sus padres y maestros que están siendo acosados por temor. Por ello, es necesario generar en la familia apertura para que los hijos nos cuenten lo que ocurre en la escuela e intervenir para detenerlo.

Lo sucedido recientemente en varios planteles del sistema colegio de bachilleres, donde han sido sancionados de una manera ejemplar, jóvenes acosadores, al darlos de baja por no medir la gravedad de sus acciones y afectar a varios de sus compañeros, es un claro mensaje de las autoridades para evitar estas conductas.

La solución tiene dos vertientes, la preventiva y la sancionadora.

Como padres, tenemos la responsabilidad de formar a nuestros hijos en valores y conductas que les permitan entender que respetando el derecho propio y el de los demás, es el principio básico de convivencia y que son precisamente estas conductas agravadas en casa, como podemos adelantar el comportamiento que se tengan en la escuela con el resto de sus compañeros.

La irresponsabilidad de muchos de nosotros como padres, al no cumplir responsablemente con los gastos que se derivan de la manutención de nuestros hijos, particularmente en hogares donde solo existe la madre como proveedora, genera serios problemas de conducta, porque para ella, el proveer alimento para sus hijos, es su principal prioridad, aunque tenga que salir y dejarlos solos.

Recientemente fue sancionada una madre de familia por dejar a sus 2 hijos menores, para salir a trabajar, al no tener con quien dejarlos, saliendo la menor de 6 años a la calle, afortunadamente fue encontrada por la policía, quien también rescato al menor que se había quedado en casa, quedando detenida la madre por omisión de cuidados

Esto es una realidad a la que se enfrentan miles de madres de familia, muchas de ellas afortunadamente cuentan con familiares y abuelos a quienes dejan el cuidado de sus hijos, aunque hay otras desgraciadamente que no tienen esos apoyos y sus hijos sufren agresiones que también en muchas de los casos, los marcan de por vida.

Es necesario que las políticas públicas de los tres niveles de gobierno destinen más recursos para apoyar a las madres y padres de familia, que sin contar con el apoyo de pareja, tienen la responsabilidad de generar los recursos necesarios para cubrir los gastos de la familia.

Ojalá y estas políticas públicas puedan orientarse a quienes realmente los necesitan y no se pierdan entre tantas personas que por intereses políticos, acaparan la mayoría de estos apoyos…ojala.

Asesinan al Chueco sus mismos compinches

El Chueco, autor de la muerte de innumerables personas en la región de Cerocahui, del municipio de Urique, finalmente fue traicionado y muerto en manos de sus compañeros, después de mucho tiempo en que se burló de las autoridades de los tres niveles de gobierno, que infructuosamente trataron de localizarlo, pero que fue protegido por quienes lo patrocinaron durante décadas, tiempo en el cual mantuvo un control absoluto sobre mineras, venta de alcohol, explotación boscosa, además del trasiego de drogas.

Llegó el momento en que ya no fue útil para la causa del narcotráfico, por lo que se decidió terminar con su existencia, mientras que en breve, seguramente surgirá un nuevo liderazgo, que sin duda continuará con la misma línea de control y corrupción.

Se tiene confianza en que el nuevo gobierno de Maru Campos, pueda sostener el paso, aunque en materia de seguridad, la criminalidad no descansa, ni mucho menos anda en eventos de precampaña, porque para ellos es mejor establecer arreglos con quienes se encuentran ya en el poder…

*Abogado postulante, integrante de la FECHCA y la AECHIH