domingo, mayo 26, 2024

Luis Javier Valero, Opinión

Campaña y elección futurista

Terrible, por lo que evidencia, la consigna lanzada por la colectiva ‘Madres en resistencia’, de Chiapas: «Te cambio mi voto por mi desaparecido».

El jueves inician las campañas locales -alcaldías, diputaciones y sindicaturas- y con ello se completará el grupo de los protagonistas cuyo objetivo estará, sí, en la elección del 2 de junio de este año, pero que tendrá, para ellos, la calidad de ser la primera etapa del camino que lleva a la candidatura al gobierno de Chihuahua.

No es novedad asentar que los alcaldes de Juárez y Chihuahua, Cruz Pérez Cuéllar y Marco Bonilla, respectivamente, si ganan, se convertirán en los más fuertes aspirantes a la candidatura, el primero por Morena y el segundo por el PAN, más allá de que ambas fuerzas políticas concreten las alianzas que han conformado hasta ahora.

Los dos se sumarán, con mucha mayor certidumbre de que serían los designados (si cabe en un proceso electoral) que los candidatos a senadores -Andrea Chávez y Juan Carlos Loera, por Morena, PT y PVEM y Mario Vázquez y Daniela Alvarez por PAN, PRI y PRD- cuyas aspiraciones podrían concretarse si salen ganadores en la elección de junio.

Si la elección senatorial la ganaran los morenistas, ambos candidatos, Chávez y Loera, disputarían la candidatura gubernamental; si pierden en junio, entonces solo Andrea lo haría y Loera debería esperar hasta el 2033!

Por otra parte, si la dupla de PAN-PRI, Mario Vázquez y Daniela Alvarez, ganara, entonces Vázquez aspiraría a disputarle a Bonilla la candidatura y Daniela, (si Manque Granados gana, como se espera, la diputación federal del distrito 06) si la candidatura recayera en mujer dentro del PAN en 2027, deberá disputársela a Granados.

La situación de Bonilla y Pérez es más nítida; ambos, es una suposición muy firme, saldrán adelante con holgura, en la búsqueda de la reelección y a menos que en los dos casos sus partidos optaran por candidatura femenina, aparecerían como los candidatos más fuertes para el 2027 y ofrecerían la posibilidad de una competencia muy cerrada.

No solo eso, sus responsabilidades al interior de sus partidos y coaliciones ya son mayores pues de su desempeño, y no solo gubernamental, sino electoral, dependerá el destino de sus compañeros candidatos al senado.

Ambos están obligados a empujar a sus equipos a fin de obtener la mayor ventaja posible. No es aventurado asentar que de esas ventajas dependerá el triunfo al senado.

Más aún, si, como se ha escrito en este espacio, si la contienda presidencial se convierte en una cerrada disputa -como se puede desprender del rumbo de las contiendas en las entidades con los más grandes padrones electorales (EdoMex, CdMx, Veracruz y Puebla, en las que se aprecian muy parejas; o desfavorables para Morena en Guanajuato [ante el PAN], Nuevo León y Jalisco [ante MC])- con lo que el oficialismo tendría solamente a Chiapas y Oaxaca como entidades con muy elevado número de electores en las que podría alcanzar ventajas muy altas.

Entonces las diferencias que se presenten en estados con padrones electorales como el de Chihuahua y un poco mayores, o menores, podrían convertirse en los factores determinantes de la contienda presidencial.

Todo estará en la contienda, las dos fuerzas protagonistas, no solo en el país, sino en Chihuahua, harán todo por obtener votos, especialmente en los lugares en los que, suponen, tienen más seguidores y allá, en los que tienen menos, intentarán arrancárselos a los adversarios.

De la primera gira en Chihuahua de la candidata opositora, Xóchitl Gálvez, eso se desprende. Buscó y concretó un muy buen evento en Juárez, -es decir, en la mejor plaza contraria- mejor si se le evalúa en comparación a su anterior mitin.

En esta ocasión logró reunir a más de 5 mil seguidores que, como es natural en todas las campañas, sólo refleja, de alguna manera, el estado de ánimo, sí, de sus coequiperos, pero también del modo en que sería recibida su candidatura en la elección en el antiguo Paso del Norte.

Importaba hacerlo, porque Juárez es, por mucho, la principal plaza del morenismo, en la que éste espera obtener un buen diferencial de votos en las 6 elecciones del 2 de junio (sindicatura, diputaciones locales, federales, alcaldía, senadores y presidencia de la república) pues de la ventaja que obtenga dependerá, en buena medida, a quien le sonreirá el triunfo en las senadurías.

Y luego se fue a Camargo, centro de la zona de irrigación de la principal presa del estado -La Boquilla- y ahí le recordó a sus seguidores que el agua de las presas debió ser defendida, hasta por la fuerza, en los enfrentamientos con la Guardia Nacional.

Extrañamente, los estrategas de Xóchitl decidieron no efectuar actos en sus dos principales enclaves -Delicias y Chihuahua- los que, seguramente, estarán incluidos en una siguiente etapa en la que deben dar la impresión de tener una fuerza capaz de enfrentar al oficialismo.

Por su parte, la candidata Andrea Chávez, ocupante de la primera fórmula de Morena y aliados, celebró un buen acto en Delicias, al arranque de su campaña, buscando impactar anímicamente ahí en donde al morenismo le fue muy mal en las elecciones de mitad de sexenio y las locales celebradas conjuntamente en 2021 y arrancarles todos los votos que se pueda.

Chávez va en caballo de hacienda, pues, como en Chihuahua la tercera fuerza -MC- no representa riesgo alguno para los dos grandes bloques electorales, al ir en la primera fórmula tiene asegurado, ya, su ingreso a la Cámara de Senadores, porque, incluso perdiendo, accederá, bajo la regla que la candidatura ocupante del segundo lugar en las votaciones alcanza uno de los lugares en esa cámara.

Así, de ganar las dos plazas al senado, o perdiendo, como Andrea sería senadora, con toda seguridad, desde esa posición, disputará ser la candidata al gobierno en 2027, y si Morena decide que la candidatura recaiga en mujer, entonces, nuevamente, Cruz Pérez Cuéllar se quedaría en la orilla, y esperar que en el 2033 aún esté en la palestra, si Morena existiera y fuera competitivo, o quien sabe que depare el futuro, ya es mucho especular.

En el acto de Andrea Chávez Morena concentró seguidores prácticamente de todo el sur del estado, exactamente con la misma pretensión que Xóchitl: Dar la impresión de contar con un buen respaldo en la región.

Y ambas candidatas usaron como tema central de sus actos en la región el del agua de las presas, que fue el eje de la derrota morenista en el ’21, cosa que reconoció, más que implícitamente, el coordinador de la campaña de Andrea, el ex delegado regional del Bienestar en Chihuahua, Marcelino Gómez Brenes: «Oye, Andrea, pero vas a batear a los ‘pitufos’, ya se van de Delicias y de Chihuahua, teníamos una deuda como movimiento y partido en la región…». (Nota de la redacción, Impacto Noticias, 3/3/24).

Y las dos propusieron que se renegociara el Tratado de Aguas de 1944.

«Otra de sus propuestas es renegociar el Tratado de 1944, el cual establece la distribución de las aguas internacionales, “no castiga a México como país pero sí castiga al Estado de Chihuahua”: Andrea Chávez». (Nota de la redacción, Puente Libre, 8/4/24).

Por su parte, Xóchitl lo propuso también: «… renegociar el Tratado Internacional de Aguas entre México y Estados Unidos, en el que se establece el compromiso de aportaciones quinquenales de agua entre ambos países». (Nota de Néstor Jiménez, La Jornada, 15/4/24).

Ambas candidatas, Andrea y Xóchitl, deberán conversar con sus asesores pues la mayoría de los especialistas en este tema -agricultores y estudiosos- no lo consideran adecuado, menos ante la ya muy presente sequía, que se prolongará.

En todo caso, de renegociar tal tratado tendría que ser a la baja, en las aportaciones de México (más de la mitad procedentes de Chihuahua) y las de EU a Baja California, por el río Colorado.

Falta mucho, mucha agua correrá (esperamos) para entonces.

Columna de Plata-APCJ: 2008, 2015, 2017, 2022 y 2023asertodechihuahua@yahoo.com.mx