domingo, mayo 26, 2024

Benito Abraham Orozco, Opinión

Candidatos hasta en la sopa

Benito Abraham Orozco Andrade.- Voluntaria o involuntariamente, en época de elecciones salen a la luz aspectos desconocidos de personas postuladas para algún cargo público. De pronto nos enteramos que todos ellos —o la gran mayoría— comen en restaurantes modestos; conviven con personas que habitan en las colonias populares; quieren mucho a sus respetables madres y padres; son abuelos y abuelas ejemplares; etc.

Bien dicen que si quieres saber si tienes hermanos por parte de tu padre que no conozcas, pues hazte candidato y todo eso y más saldrá. Hasta quienes cometieron plagio con su tesis profesional son descubiertos.

En redes sociales reiteradamente aparecen publicaciones de ellos donde están conviviendo muy “tierna” y/o “amigablemente” con: tarahumaras; adultos mayores; personas con alguna discapacidad; campesinos; pequeñitos en condición de calle; etc.

Nos cuentan —como si nos interesara y preocupara mucho— lo que comieron o están comiendo; sus orígenes humildes; sus amistades con los respetables boleros de tal o cual plaza. Tratan de convencernos de lo que supuestamente son y que, cuando no es proceso electoral, por ningún motivo nos compartirían.

Hablan de sensibilidad política, honestidad, experiencia, eficiencia y grandes logros en la función pública; cuando muchos de ellos son ejemplo, pero de opacidad, enriquecimiento inexplicable, despotismo e ineficiencia, entre otros múltiples defectos más.

Está más que claro la mala calaña que son, pero los seguidores de las coaliciones o partidos políticos que los están candidateando, no les queda sino el hacerse de la “vista gorda” y defenderlos como si fueran lo más puro de la política. Da vergüenza ver a quienes los habían acusado de determinadas irregularidades, y ahora son hasta sus coordinadores de campaña y sus defensores a ultranza.

Uno tras otro spot va saliendo en radio y televisión, en algunos casos promoviendo sus plataformas electorales, y en su mayoría denostando al adversario con los motivos que se les ocurra, sean ciertos o no. Arrasan con los hijos, esposos y demás familia, sin pudor alguno. En tiempo de elecciones indefectiblemente sale lo más “feíto” de la política, de los partidos políticos y de los políticos.

Son millones y millones de pesos verdaderamente tirados a la basura, pues además de repetitivos, los promocionales de candidatos y partidos de nada sirven al elector para escudriñar en las virtudes que aquellos pudieran tener. No dan luz sobre las propuestas y la manera de implementarlas, cuando alguien tenga a bien darlas a conocer a la sociedad. ¿Será que no las hay?

No es posible que nos saturan de sus spots en radio, televisión y redes sociales, y los mexicanos no tenemos una idea clara de qué es lo que nos están proponiendo, en su caso.

Indudablemente es necesaria una reforma electoral que atienda a los interés de la sociedad, quitándoles a los partidos políticos ese gran botín que se reparten elección tras elección, año con año, mes con mes.