viernes, abril 12, 2024

Eduardo Fernández, Opinión

Caro Quintero y el Cártel de Guadalajara

Perfil humano.

La noticia más relevante de la semana pasada fue la captura del narcotraficante Rafael Caro Quintero en el municipio de Choix, Sinaloa.

Detectado al parecer por una perra llamada Max cuando se ocultaba en unos arbustos fue aprehendido por elementos de la Marina con ayuda de la DEA y llevado al penal de alta seguridad El Altiplano. Apodado como “el narco de narcos”, Caro era el delincuente mexicano por el que Estados Unidos ofrecía una mayor recompensa, 20 millones de dólares.

El capo sinaloense fundó junto con Miguel Ángel Félix Gallardo “El jefe de jefes” y Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto” el Cártel de Guadalajara, la primera organización de tráfico de drogas más relevante en el país y que agrupó a la mayoría de los narcotraficantes en la década de los ochenta.

En el gobierno de Miguel de la Madrid este cártel tuvo un protagonismo escandaloso al crear y operar la mayor maquiladora de mariguana del mundo en el rancho Búfalo en Chihuahua.

Detectada por informes de la DEA proporcionados por su agente Enrique “Kike” Camarena, fue ocupada y desmantelada por el ejército mexicano. Miles de trabajadores laboraban en este lugar cosechando y empacando la mariguana, los cuales fueron liberados y regresaron a sus hogares.

En este proyecto encabezado por Caro Quintero el cártel había invertido unos cien millones de dólares, una parte de ellos en sobornos a altos mandos militares mexicanos.

En venganza Quintero mandó secuestrar al agente Camarena y al piloto mexicano que lo ayudó, a los cuales torturó y asesinó. Por ello fue arrestado en Costa Rica en 1985 y condenado a cuarenta años de prisión, la máxima pena en esos tiempos. También por lo mismo fueron encarcelados sus socios Félix Gallardo y Ernesto Fonseca.

Rafael Caro no cumplió su condena pues fue liberado con argucias legales en el gobierno de Peña Nieto, circulando como rumor la versión que fue a cambio de delatar en dónde se encontraba El Chapo Guzmán pues poco después fue capturado después de haberse fugado dos veces.

Con el arresto de sus dirigentes el Cártel de Guadalajara dejó de existir y ocuparon su lugar otros como el de Juárez, el de Sinaloa y el del Golfo.

Una vez en libertad Quintero volvió a sus actividades en el narcotráfico peleando las plazas con los “Chapitos”, como algunas que tenía en Sonora.

Con la captura de Caro Quintero el actual gobierno federal intenta demostrar que no solapa a los cárteles, como se señalado por parte de analistas y expertos en el tema. Además se da pocos días después de la entrevista entre Biden y López Obrador en Washington.

Las autoridades estadounidenses de inmediato pidieron su extradición pues desean juzgarlo por el homicidio de Camarena y cerrar así el publicitado caso del agente de la DEA.

Aunque Rafael Caro fue el más famoso de los líderes del Cártel de Guadalajara por sus escándalos, el verdadero dirigente y creador del mismo fue Miguel Ángel Félix Gallardo por lo que fue llamado “el jefe de jefes”. Está aún en prisión por el asesinato de Camarena.

En cuanto a Caro Quintero en esta ocasión es casi seguro que será extraditado a los Estados Unidos donde permanecerá en prisión el resto de su vida. Por lo pronto será centro de los reflectores y un trofeo que exhibirá el gobierno federal para acallar las críticas por la escasa actuación en contra de los actuales cárteles de la droga.