viernes, julio 01, 2022

Buzón

Coordinación, trabajo y responsabilidad; claves para la justicia en Chihuahua

Hablando y escribiendo.

Una de las funciones más importantes de toda administración de gobierno, es el de procurar justicia; es decir, generar las acciones para reducir la incidencia delictiva, llevar a cabo investigaciones que resuelvan los ilícitos que se cometen, así como evitar que no se repitan.

El pretender que se den a conocer los avances que se llevan en una investigación como la de ARAS, diariamente y en conferencia de prensa, no es posible ni correcto, por la secrecía propia de la investigación, pero además porque es una acción que mayormente preocupa a las autoridades por el creciente número de personas afectadas que en su gran mayoría ven perdidos su patrimonio, pero además los ahorros de toda su vida.

Las presiones sociales que llevan a cabo los afectados, con plantones, mantas colocadas en puentes peatonales y otras formas de libre manifestación, no deben ser reprimidas porque es un derecho a la libertad personal, pero además es una acción legítima ante lo que ellos llaman vacío de información.

Desde que se presentaron las primeras denuncias y se hiciera pública la magnitud del presunto fraude, se dio a conocer que se requería de una coordinación entre autoridades federales y estatales, ya que la ruta que había seguido el dinero depositado siempre dejaba rastros que era necesario para la investigación el conocer hacia dónde se dirigieron.

El involucrar a la Unidad de inteligencia Financiera, a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, pero sobre todo, lograr conseguir la voluntad política de quienes encabezan estas instituciones, sería la tarea más difícil para avanzar en la investigación.

Ante la negativa institucional para buscar trabajar coordinadamente, la gobernadora Maru Campos se comprometió a encabezar las gestiones para lograr que se abrieran las puertas de las instituciones necesarias para concretar las investigaciones.

Mientras tanto, aquí en Chihuahua se aseguraban propiedades y otros activos, como medida precautoria para evitar que se dilapidaran, cambiaran de nombre o se intentaran ocultar.

El principal problema que se tenía en materia penal era que se pensaba que no podía encajar en el supuesto de fraude, porque se decía que los afectados habían firmado como socios y eso los encajaría únicamente en la legislación mercantil, además el propio CNPP establece las formas para denunciar penalmente a las personas morales.

Sin embargo, en una extraordinaria investigación, llevada a cabo de manera acuciosa, con análisis pormenorizados, contando con un equipo multidisciplinario, donde además de los agentes del ministerio Público, los asesores de las víctimas mantuvieron una postura de apoyo real y no solo de acompañamiento, se ha logrado consolidar una buena investigación, que desde el punto de vista jurídico, se ha terminado en una primera parte, estableciendo que se cuentan con datos de prueba idóneos y pertinentes que establezcan que se ha cometido un delito y que existe la probabilidad de que el o los imputados lo cometieron o participaron en su comisión.

De tal forma, que de un momento a otro, se espera se den a conocer operativos ya no de aseguramiento de bienes y propiedades, sino de personas para poder presentarlas ante las autoridades judiciales e iniciar con esto la judicialización del proceso.

No es un asunto sencillo, pero se ha logrado superar el principal reto que es la de trabajar coordinadamente entre las instituciones locales y federales, por lo que se espera que los resultados puedan ser también los esperados.

EL FISCAL Y SUS LEALTADES

La gran responsabilidad de encabezar la fiscalía del Estado en las actuales condiciones de violencia generalizada, de feminicidios, robos e incertidumbre social, no es cosa menor, sobre todo cuando las perspectivas del nuevo gobierno se mantienen en buen nivel; es decir, existe mucho de que echar mano en materia de confianza ciudadana hacia el gobierno de Maru Campos.

Roberto Javier Fierro Duarte, con pocos antecedentes en materia de seguridad, ha llegado a la fiscalía rodeado de muchas personas, que al igual que él, desconocen la forma de operar la gran estructura que es la Fiscalía.

Existen, como siempre, personas bien intencionadas y otras no tanto.

La curva de aprendizaje se inicia desde el nombramiento y no termina hasta que se presenta la renuncia.

Para medir el nivel de eficiencia de los mandos altos y medios, no existe otra cosa que los resultados; quien sirve para investigar y llegar a deshilvanar las enormes madejas del crimen, es porque sabe la forma de operar, producto de experiencias pasadas. Quien dice saber y conocer la estructura del crimen, es porque ha formado parte.

La forma tradicional de operar por parte de las bandas que operan en Chihuahua, es por medio del soborno y la corrupción entre los integrantes de la fiscalía. Nadie se asombra porque todos lo saben, aunque también conocen quienes se han mantenido al margen haciendo lo que saben hacer, trabajando de manera limpia, transparente y a veces hasta honesta.

Los negocios de la Fiscalía siempre han estado en las cuotas que se reciben por parte de las bandas criminales para dejarlos operar sin problemas, tanto en rutas, jurisdicciones, como en espacios cerrados como los CERESOS.

El tema de corrupción no es solamente hacia el exterior de la Fiscalía, sino también hacia el interior.

Las capacitaciones que se reciben y que cuentan con techos financieros importantes, se operan a discreción de quien las ejerce; así, se encuentran que expertos catedráticos en materia civil y familiar, son los encargados de materias procesales en materia penal, cuando jamás han llevado un juicio penal.

La capacitación académica de los cuerpos policiacos es tan importante con el manejo de armas en situación de crisis.

El llenado incorrecto de los IPH, puede ser la causa de liberación de imputados en la etapa inicial o de vinculación.

En la fiscalía no se tienen amigos, la desconfianza en las lealtades es regla de oro que se debe de seguir, pero la coordinación es indispensable para avanzar en la solución de los conflictos.

El fiscal no está obligado a saber de todo; de hecho, el no conocer a detalle algunas cosas, le permite rodearse de personas que sí saben para que lo asesoren y orienten.

La delincuencia jamás va a terminar, porque es parte de nuestra idiosincrasia, pero si se puede enfrentar de manera eficiente.

La coordinación entre los cuerpos de seguridad de los tres niveles de gobierno, donde cada uno aporte lo mejor que tiene: El Municipio con su escudo Chihuahua, la fiscalía con sus MPs, analistas y expertos, la policía al mando siempre del Ministerio público como lo ordena la constitución, la guardia nacional y el ejército, que muchas de las veces con su sola presencia, disuade la comisión de los delitos.

El primer eslabón de la cadena delictiva lo constituye la prevención; en la medida en que se fortalezca, con la presencia y coordinación, es claro que los delitos se reducirán…

*INTEGRANTE DE LA AECHIH