miércoles, abril 24, 2024

Opinión

Corral: su primer día de trabajo

Hablando y escribiendo.

La falta de los permisos establecidos por la normatividad Municipal para operar un comercio en la zona centro de la ciudad, fue motivo suficiente para que se clausurara la librería de Javier Corral, por parte de los agentes de la dirección de Gobernación.

El drama político social generado por esta acción, criticado por propios y extraños, por el grave atentado del Municipio en contra de lo que sería el primer trabajo que realizaría el ex Gobernador, después de más de dos décadas en turismo legislativo y una especialidad de 5 años como perito en golf, mientras fingía como gobernante, es la razón por la que se coincide en que efectivamente fue una acción criminal, mal vista por todos, porque era la oportunidad única de verlo finalmente trabajar y cumplir adecuadamente con una responsabilidad encomendada, pero bueno, será para otra ocasión.

Fue el mismo Javier Corral, quien filtró información al periódico El País de España, donde pone en duda la legalidad del nombramiento de Cesar Jauregui Moreno como fiscal general del Estado.

Lo que no dijo Corral, fue que las denuncias presentadas en contra del hoy Fiscal, que todos conocimos, nunca fueron judicializadas, es decir, jamás se presentaron ante un juez como una carpeta penal integrada, sino que tanto Cesar Augusto Peniche como la exfiscal anticorrupción Gema Guadalupe Chávez Duran, se desistieron de la denuncia; es decir, consideraron que no había delito que perseguir.

De tal forma que legalmente no tiene ningún impedimento para ocupar el cargo, ni llegará a la fiscalía a litigar sus propios asuntos

En cuanto a que si la jurisdicción federal o local, sea la que corresponda, que se debate en el caso del Francisco González Arredondo, acusado de tortura, que en su proceso, concurren Federación y Estado, la ley establece como requisito que será cuando corresponda a una situación de gran interés social o que sea la FGR quien lo solicite ejerciendo de facultad de atracción.

Sin embargo, no es en automático; cuando la postura es de rechazo, se remite a un tribunal colegiado, quien seguramente confirmará que cae dentro de la jurisdicción federal, aunque tampoco es definitivo, ya que se podrá recurrir a la SCJN, quien finalmente será quien decida y su resolución, será inatacable, solo que cuando eso suceda, habrán pasado varios años y seguramente, la fiscalía de Chihuahua, le habrá sumado otras carpetas con supuestos delitos del fuero común, con lo que prácticamente nulificarían la posibilidad de que fuera extraído del CERESO local donde se encuentra.

Se estaría aplicando la misma estrategia que tomó Peniche en el caso de la coneja Gutiérrez.

Por otro lado, el cambio de patrón en el caso de la operación de los CERESOS, que, según la fiscalía, pasarán a ser administrados por la secretaría de seguridad pública, no constituye una afectación a los derechos de los trabajadores.

Lo que sí se debe tomar en cuenta, es que la fiscalía tendrá más oportunidad de cumplir adecuadamente con la responsabilidad constitucional que tiene, respecto a perseguir los delitos y procurar justicia.

Jurídico de fiscalía, prioridad de C.J.M.

De los primeros cambios que se deberán de realizar en la administración de Cesar Jauregui como fiscal, es el del titular del área jurídica, porque es el punto particularmente más vulnerable de la institución, donde se han cometido más errores, tal vez no atribuidos directamente por deficiencias del titular, sino por no tener la suficiente entereza para decir lo que se puede hacer y lo que no, los alcances de una mala decisión, incluso cuando actuando jurídicamente al límite, sea necesario para tomar una decisión política.

Del perfil, es necesario que esté fuera de las propuestas políticas o ideológicas, que conozca la institución, el peso específico de funcionarios altos, mandos medios, ministerios públicos y agentes investigadores, que se haya manejado siempre de bajo perfil, pero respetuoso con todos, académico y con buena izquierda para reclamar cuando sea necesario y apoyar cuando se requiera.

No todo en la fiscalía está mal, existen funcionarios que traen la camiseta bien puesta y han permanecido en los peores momentos y siempre con una lealtad a toda prueba; se insiste, lealtad no a las personas, ni a los cargos, porque esos son temporales, sino a la institución que deberá permanecer y desarrollarse…

*Abogado litigante, integrante de la FECHCA y la AECHIH