miércoles, junio 19, 2024

Aída Holguín Baeza, Opinión

Del Gobierno espía al Ejército espía

En el 2017, una investigación de The New York Times reveló que el Gobierno de México usó el software Pegasus para vigilar a defensores de derechos humanos, activistas y periodistas.

A la par, la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), junto con Article 19, oficina para México y Centroamérica, y SocialTIC, con el apoyo del Citizen Lab de la Universidad de Toronto, publicaron el informe “Gobierno Espía” que refiere más de 80 ataques e intentos de infección con el malware Pegasus ocurridos entre 2015 y 2016.

En aquel tiempo, el informe Gobierno Espía evidenció que al menos tres instancias del gobierno federal habían adquirido Pegasus: la PGR, el CISEN y la SEDENA; esta última, sin facultades legales (ni constitucionales ni reglamentarias) para ejercer acciones de vigilancia.

Por supuesto que, como era de esperarse, luego de las revelaciones del uso ilegal de Pegasus durante el gobierno de Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador aseguró que, en caso de ganar los comicios, detendría las prácticas de espionaje por parte del Gobierno.

Luego, ya como presidente de México, López Obrador fue cuestionado durante una de sus primeras conferencias de prensa respecto a su promesa de no permitir más el espionaje desde de las instituciones de seguridad, a lo cual respondió “ya no hay […]. Por lo que corresponde al gobierno federal no hay”. Pero, como también era de esperarse, la respuesta del presidente López Obrador fue una mentira.

En octubre del 2022 y marzo del 2023, el informe “Ejército Espía” (capítulos I y II) desarrollado por la R3D, Artículo 19 y Social TIC, con el apoyo del Citizen Lab de la Universidad de Toronto, reveló nuevos casos de espionaje ilegal por parte de la SEDENA ocurridos entre el 2019 y el 2021; es decir, en tiempos de la 4T.

Con esta nueva investigación, se evidenció cómo el Ejército Mexicano espió a defensores de derechos humanos y periodistas por medio Pegasus; hecho que, como era de esperarse, fue desestimado por el presidente López Obrador, quien aseguró que la SEDENA realiza labores de inteligencia, no de espionaje. “No es cierto que se espíe a periodistas o a opositores, no somos iguales a los anteriores, no es cierto”, dijo el presidente.

El asunto es que, a casi siete meses de las primeras revelaciones de la investigación “Ejército Espía”, un nuevo informe confirmó dos nuevos casos de espionaje ilegal militar perpetrados en julio y septiembre de 2022 contra dos defensores de derechos humanos.

Así, la nueva evidencia de espionaje ilegal confirma que el Ejército sigue utilizando el aparato de inteligencia para sabotear la búsqueda de verdad y justicia, y mantener la impunidad militar, tal como lo constata el informe “Centro Prodh nuevamente atacado con Pegasus: Cómo la Impunidad y la militarización propiciaron la repetición del espionaje”.

A modo de comentario sumativo, finalizo citando lo dicho por el poeta y escritor estadounidense, Stewart Stafford: Los espías son, por naturaleza y necesidad, mentirosos patológicos que se esfuerzan por hacer que sus fines justifiquen su mezquindad.

Aída María Holguín Baeza
laecita@gmail.com