lunes, abril 22, 2024

Cultura

El mundo se despide de Pablo Milanés, ícono de la música latinoamericana

El cantautor cubano Pablo Milanés falleció este lunes 21 de noviembre a los 79 años en Madrid, confirmó el portal oficial de Cubadebate, quien señaló que el artista fue una de las voces más reconocidas de la trova cubana. El pasado 13 de noviembre fue hospitalizado en Madrid, donde vivía desde 2017 y recibía tratamiento médico para la enfermedad oncohematológica que padecía hace algunos años y que se vio agravada en meses recientes.

En la página oficial de Facebook quedó el mensaje:

“Con gran dolor y tristeza, lamentamos informar que el maestro Pablo Milanés ha fallecido esta madrugada del 22 de noviembre en Madrid.

Agradecemos profundamente todas las muestras de cariño y apoyo, a toda su familia y amigos, en estos momentos tan difíciles.

Que descanse en el amor y en la paz que siempre ha transmitido.

Permanecerá eternamente en nuestra memoria.”

Mientras que en la página de la Secretaría de Cultura de México se publicó: 

“La Secretaría de Cultura de México lamenta el sensible fallecimiento del cantautor cubano Pablo Milanés, quien fue uno de los fundadores de la nueva trova cubana e ícono de la música latinoamericana”.

Los orígenes musicales de Pablo Milanés se remontan a su infancia, cuando desde Bayamo, ciudad donde nació el 24 de febrero de 1943, comienza a cantar como aficionado en la radio. Pablo ganó un concurso de canción en la radio CMXK de Bayamo con 6 años, cantando un corrido mexicano: “Juan Charrasqueado”.

El traslado de su familia a La Habana a comienzo de la década de los 50, supondrá su entrada en contacto con artistas populares y grupos tradicionales, principales maestros del trovador. Aunque tuvo algunos años de formación académica en el Conservatorio Municipal de La Habana, realmente fueron los músicos de la calle, de su barrio y los cafés que frecuentaba, los que nutrieron de una mayor diversidad y riqueza sonora al joven. Pablo sigue participando en los programas radiales, pero incursiona también en la TV, así en 1956 participó en el programa “Estrellas Nacientes” demostrando su excelente capacidad musical y dándose a conocer en el medio artístico.

En 1963 compone “Tú, mi desengaño” su primera canción, en la que se destaca una gran influencia del filin. A partir de entonces Pablo comienza a interpretar sus propias canciones en clubes como el Saint John, “El Gato Tuerto” o el “Karachi”; y en 1964 pasa a formar parte del grupo vocal, Los “Bucaneros”.

En 1965, con la composición “Mis veintidós años” Pablo se introducía en un nuevo lenguaje musical que aglutinaba las tendencias tradicionales con su necesidad de experimentar nuevos caminos musicales. De ahí en adelante su condición de compositor se destaca y crea temas como “14 pelos y un día”, “Pobre del cantor” o “Para vivir”, canciones que versaban sobre el amor o el compromiso político y social.

En el siguiente enlace se puede escuchar la canción “Para Vivir” en un concierto con Francisco Céspedes en 2019: 

A raíz de sus colaboraciones musicales para el cine, en el año 1969 se integra en el Grupo de Experimentación Sonora (GES). En 1975 graba su primer disco “Versos Sencillos”, para musicalizar los poemas de José Martí. A partir de ese año, y disuelto el GES, se hizo acompañar de destacados músicos como Emiliano Salvador, Eduardo Ramos o Frank Bejerano y comienzas las giras con su grupo fuera de Cuba. Italia sería el primer país en visitar para seguirle a continuación, Alemania, Polonia, Bulgaria, España, y México, pero la internacionalización del trovador había comenzado desde la segunda mitad de la década de los 70.

En Cuba crea para la televisión, junto con Lázaro Gómez y Julio Pulido, el programa “Proposiciones” (1987) un formato novedoso para la TV cubana de esos años; en 1988 realiza la gira “Amo esta isla”, en la que ofreció más de 22 conciertos por todo Cuba y una gira por todos los barrios de la Ciudad de La Habana que culminó en junio de 1989.

En los años 90 publica varios álbumes: “Identidad” (1990); “Canto de la abuela” (1991)); “Orígenes” (1994); “Despertar” (1997) entre otros. Es una década muy activa culturalmente en la que Pablo pone en marcha una Fundación sin ánimo de lucro para el desarrollo de la cultura cubana, no sólo en la vertiente musical, sino también en otras artes como la plástica, la danza, el teatro, etc., creando además una revista multidisciplinar, una emisora radial y una editorial entre otras iniciativas. La Fundación tuvo una vida corta, pero ayudó a visibilizar a determinados artistas y fue una forma de expresión de la idea integral y multidisciplinar de la cultura cubana.

En el año 2005 publica el disco “Como un campo de maíz” (Grammy Latino al Mejor Cantautor en 2006) y en el año 2007 “Regalo”, trabajos realizados en paralelo a varias colaboraciones con otros artistas como el trabajo realizado con el puertorriqueño Andy Montañez y que fue galardonado con un premio Grammy Latino al Mejor Album Tropical Tradicional por el disco “AM/PM, Líneas Paralelas” en 2006 o la excelente colaboración con el pianista Chucho Valdés “Más allá de todo” en 2008.

En 2013 publicó el álbum “Renacimiento”, cuyos arreglos musicales son íntegros de Pablo y en el que combina su pasión por la música renacentista y barroca con los géneros más puros de la música cubana (conga, changüí, son, guajiras) y en 2015 recibe el Latin Grammy a la Excelencia Musical.

Siguió con colaboraciones con diversos artistas y géneros musicales mientras realizaba presentaciones y seguía componiendo hasta su muerte.