viernes, junio 21, 2024

Benito Abraham Orozco, Opinión

El nuevo sindicalismo mexicano

La reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) publicada en el Diario Oficial de la Federación el día primero de mayo de 2019, vino a ser de un gran avance para beneficio de los trabajadores, dando paso, entre otros aspectos, a su participación más activa en la vida gremial.

Con la mencionada reforma se busca acabar con el sindicalismo charro, el cual, en lugar de representar y abogar por los intereses de los trabajadores, se ha prestado a componendas que favorecen a los intereses de sus líderes y de los patrones, así sean del ámbito privado o gubernamental. Han tenido una administración por demás oscura e irregular de las cuotas de sus asociados, que han derivado en líderes sindicales extremada y groseramente ricos.

Entre algunas de las disposiciones destacadas de la LFT vigente se encuentran, por ejemplo, precisamente que ahora la directiva sindical debe entregar a cada miembro, cada seis meses y de manera escrita, el informe de la cuenta completa y detallada de la administración del patrimonio sindical, que contemple la situación de los ingresos por cuotas sindicales y otros bienes, además de su destino, debiéndose recabar constancia de dicha entrega por cada sindicalizado. No obstante, en cualquier momento los trabajadores tendrán derecho de solicitar información a la directivasobre la administración del patrimonio del sindicato.

Por otra parte, algo que también abonará notablemente para combatir el caciquismo prevaleciente en la mayoría de los sindicatos, es que la elección de sus dirigencias debe realizarse a través de procesos democráticos, mediante el voto personal, libre, secreto y directo, prohibiéndose en consecuencia cualquier votación a mano alzada o con la intervención de delegados. De esa manera se impide que los directivos permanezcan indefinidamente en los cargos, como amargamente ha ocurrido en múltiples casos, además de que ahora expresamente así lo prohíbe la LFT. Es de destacarse en lo que atañe a la integración de las directivas sindicales, que deberá observarse la representación proporcional en razón de género.

Muy importante también resulta, el que ya se haya prohibido la exigencia de pertenecer a un sindicato y a que, en su caso, se vea afectada la relación laboral por ello.

En lo que se refiere al contenido de contratos colectivos de trabajo iniciales y sus revisiones, existe la obligación de consultar a los trabajadores mediante un procedimiento que garantice el voto personal, libre y secreto para la aprobación correspondiente. Es así como se asegura el involucramiento directo de los interesados, evitando negociaciones bajo la mesa que soslayen sus derechos.

En el foro “Retos y perspectivas de la Reforma Laboral 2019”, realizado en la Universidad Iberoamericana León en octubre de 2022, Alfredo Bernádez González, licenciado en Relaciones Industriales y con amplia experiencia como coach y en materia de recursos humanos y administración, señaló que los sindicatos eran considerados los patrones de la fuerza laboral y que las personas no podían trabajar si no se afiliaban a uno, agregando que los sindicatos no son organismos omnipotentes y que, por el contrario, dependen de sus bases, esto es, que “la base trabajadora se ha vuelto poderosa y apetecible, le llegan invitaciones de cientos de contactos de sindicatos y todos quieren estar con ellos”.

Asimismo, refirió que “ahora el sindicato no es subordinado de la empresa, es el socio de la empresa y, si la empresa quiere persistir en el futuro y quiere transformarse, necesita tener un sindicato sólido, representativo y apreciado por los trabajadores”.

Por otra parte, el Lic. Arturo Alcalde Justiniani, prestigiado abogado laboralista, experto en temas sindicales, expuso en el foro de marras que la citada reforma laboral representa el inicio de una etapa inigualable del país, porque se trata de un cambio integral. Igualmente refirió que el sindicalismo mexicano nació como un instrumento de control e inamovilidad, y que hablar de libertades y de democracia era difícil en la época en que nacieron tales organizaciones, lo que abona a que hoy exista poco prestigio de los sindicatos y que, sin embargo, actualmente representan la importancia del derecho de asociación y el compartir objetivos comunes.

De igual forma, en el foro que nos ocupa, el abogado Alcalde Justiniani explicó que a partir de la implementación de la reforma laboral, ahora se requiere que todos los convenios sean votados por las trabajadoras y trabajadores, y que otros avances tienen que ver con la resolución de conflictos, cuyos procesos son más ágiles, así como con una libertad sindical más efectiva y una mayor conciencia de las implicaciones de la propia Ley.

Definitivamente la reforma laboral en comento, viene a darle al sindicato y a la vida laboral en general, un giro muy significativo en cuanto a la observancia de los derechos de los trabajadores y a las obligaciones que debe cumplir la parte patronal.

Ejemplos recientes de lo que ahora son los procesos para elegir a las dirigencias sindicales, se encuentran en nuestra entidad federativa los relativos a las dirigencias de las secciones 8 y 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, celebrados hace aproximadamente un año, y en donde la base magisterial mostró gran entusiasmo, ya que después de décadas de estar tolerando imposiciones, emitieron su voto bajo la nueva regulación democrática:  personal, libre, secreto y directo.

En consecuencia, las nuevas dirigencias de los trabajadores de la educación en Chihuahua, ya no llevan la etiqueta de la imposición del oficialismo como sucedió por décadas y, por el contrario, pueden presumir de que gozan del respaldo de la voluntad magisterial en lo que hace a su elección.

En tal virtud, y aunado a todo lo antes comentado, se puede afirmar que, bajo la nueva legislación laboral, los trabajadores estarán en condiciones de contar con una representación sindical más auténtica, que defienda fielmente sus derechos e intereses individuales y colectivos.