martes, julio 16, 2024

Aída Holguín Baeza, Opinión

El rey del cash y la nueva mafia del poder

No son pocos los que están deseosos de que el libro -y todo su contenido- “El rey del cash” quede en el olvido lo más pronto posible.

Dado que el “El rey del cash” desenmascara el ‘modus operandi’ de Andrés Manuel López Obrador y su equipo cercano para obtener y utilizar grandes cantidades de dinero en efectivo para satisfacer sus intereses políticos personales y grupales, es obvio el porqué de la urgencia que muchos tienen de que se olvide -o no se sepa- lo que Elena Chávez narra en torno a lo que vio, escuchó y leyó durante los 18 años que estuvo cerca del ahora presidente López Obrador.

Sí, es cierto que la autora no aporta pruebas que respalden sus dichos, pero eso no es necesario. No es necesario porque no se trata de un trabajo de investigación sino de la una narración cronológica y testimonial que, de acuerdo con Anabel Hernández, reconstruye la historia secreta política, personal y financiera de AMLO y su círculo más cercano.

Claro que si lo que quieren son pruebas, ahí están -por ejemplo- las investigaciones realizadas por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), entre las cuales resalta -en el contexto de “El rey del cash”- la titulada “El ‘carrusel’ de dinero del secretario de López Obrador”.

Y es precisamente en torno a esas investigaciones de MCCI que lo dicho por Elena Chávez resulta particularmente relevante y significativo. Es decir, porque lo descrito por Elena Chávez confirma lo que ya muchos sabíamos y así lo habíamos advertido: que Morena, la 4T y Andrés Manuel López Obrador conforman la nueva mafia del poder. Una nueva, más peligrosa y más perniciosa mafia del poder.

El asunto es que para poder entender la magnitud de lo que implica lo que han estado haciendo la nueva mafia del poder y “el rey del cash”, lo primero que habría que saber -o recordar- es que “cash” significa dinero en efectivo y que el término el dinero en efectivo no únicamente aquel en forma de billetes y monedas, sino que también incluye “cualquier medio concebido para ser utilizado como medio al portador, esto es, en el que no quede claro los titulares del origen y destino de los fondos”.

Y es necesario saber -o recordar- eso porque en reiteradas ocasiones el presidente López Obrador ha enfatizado, refiriéndose únicamente a los billetes y las monedas, que nunca ha usado demasiado efectivo (quesque solo lleva consigo 200 pesos), que no tiene cuenta de cheques (quizás a su nombre no) y que no usa tarjetas (queda claro que no las necesita). El asunto es que, como ya se aclaró, el “cash” o dinero en efectivo incluye distintos medios difíciles de identificar o rastrear, pero claro que eso es algo que él sabe muy bien; es precisamente por eso que el líder “moral” de Morena y del autoproclamado Gobierno de la Cuarta Transformación ha llegado a ser lo que ahora es: el rey del cash.

A modo de resumen, en esta ocasión finalizo parafraseando lo dicho por el polémico editor estadounidense, Larry Flynt: No hay nada que cambie la perspectiva moral de alguien más rápido que el dinero en efectivo (el cash) en grandes sumas.

Aída María Holguín Baeza
laecita@gmail.com