miércoles, junio 19, 2024

Eduardo Fernández, Opinión

El último debate presidencial y la marea rosa

Perfil humano.

El pasado domingo se llevó a cabo el último debate entre los candidatos presidenciales y se celebró la cuarta marea rosa en el país.

Aunque no aportaron novedades a los temas que no hubieran tocado en sus campañas, esta es la última vez que estarán cara a cara Xóchitl Gálvez, Claudia Sheinbaum y Jorge Álvarez Máynez.

Para no variar, los tres se consideraron los ganadores en esta comparecencia que tuvo lugar en el sitio que tiene la UNAM en Tlatelolco.

La candidata de Morena y anexos no desaprovechó para recordar que en este sitio fue la masacre del 2 de octubre de 1968.

Luego le quiso atribuir la patente de la democracia al movimiento que supuestamente ella encabeza después que su verdadero líder le entregara el bastón de mando.

Por su parte Xóchitl, aunque parecía tranquila, no dejó de lanzarle duras críticas a la candidata oficial.

Mencionó como la cita Anabel Hernández en su libro “La historia secreta” pues en el capítulo titulado “La heredera” la relaciona con personajes que con sus actividades ilícitas ya controlan buena parte del territorio nacional.

El problema es que cada vez somos menos los mexicanos que de vez en cuando leemos y por eso tal alusión a la mejor anima a varios a leer este interesante ejemplar de la conocida periodista.

En cambio al parecer son más los jóvenes que oyen la popular canción utilizada por Máynez en las redes, lo cual no es novedad pues el partido naranja se ha especializado desde hace tiempo en este tipo de propaganda.

El supuesto tercero en discordia lanzó algunos ataques a las dos candidatas, aunque fueron más para Xóchitl que para Claudia pues según los que los contaron fueron doce para la primera y ocho para la segunda.

De todas formas el candidato “fosfo” sirve solo para restarles votos a las otras dos pues sus posibilidades siguen siendo mínimas, casi las mismas que cuando inició su campaña para sustituir a su compadre que prefirió mejor seguir despachando como gobernador.

Ni el bronco reto de “Alito” lo animó a renunciar a la que sin lugar a dudas es la oportunidad de su vida y disfrutar sus cinco minutos de fama como candidato presidencial.

Este último debate sirvió para posicionar algunos temas controversiales en los medios y esperamos que sean ampliamente analizados para motivar que más ciudadanos acudan a las urnas.

Por su parte la cuarta marea rosa que se efectuó el mismo día volvió a reunir a cientos de miles de ciudadanos en el país.

En la Ciudad de México fueron más de 95 mil los que acudieron al Zócalo, de acuerdo a las autoridades de la misma, por lo que debió ser en realidad una cantidad mayor.

La CNTE actuó como esquirol para intentar sabotear el evento adueñándose de la mitad del Zócalo e impidiendo el paso de los asistentes.

Sin embargo en la mayoría de las principales ciudades del país estuvieron presentes cientos y miles de mexicanos que expresaron libremente una vez más su apoyo a los organismos que garantizan una elección democrática.

Por cierto que se vio mal, si es que no sospechosa, la presidente del INE al solicitar públicamente que no se utilizara por parte de los organizadores de la marea el color rosa de este instituto.

Varios consejeros ciudadanos la rebatieron pues el rosa como otros colores no son propiedad exclusiva de algún organismo político, menos del electoral. El último debate presidencial y la marea rosa son al parecer los últimos eventos relevantes de esta campaña presidencial y será hasta el 2 de junio cuando se conocerán sus efectos en las urnas.