Los militantes del Partido Popular español no daba crédito este domingo por la noche al darse cuenta de que su victoria en las elecciones parlamentarias es insuficiente, y la izquierda y su detestado líder Pedro Sánchez podrán gobernar de nuevo.
“No me lo puedo creer, no me lo puedo creer”, repetía consternada Concha Peña, una madrileña de 70 años que se había acercado a la sede del PP en Madrid y que finalmente no pudo festejar mucho.
A medida que los resultados aparecían en la pantalla, la septuagenaria se frotaba los ojos, ella que creía en un maremoto de la derecha.
El PP de Alberto Núñez Feijóo, al que todos los sondeos daban como vencedor, se impuso por un margen muy estrecho, 136 diputados por los 122 de los socialistas de Pedro Sánchez, pero está en mejor disposición de llegar a acuerdos que le den los diputados que le faltan para la mayoría absoluta de 176.
“No me lo esperaba, no me lo esperaba, me lo tengo que tragar cuatro años más”, dice Carmen Rodríguez de la Cruz sobre Pedro Sánchez, un político particularmente detestado entre la derecha.
“No sé qué quieren los españoles”, se preguntaba esta mujer especialmente venida de las lejanas islas Canarias, total “para ver esto”, se lamenta.
Núnez Feijóo salió al balcón y aseguro que la guerra no esta perdida. “Como candidato del partido más votado, creo que mi deber” es “intentar gobernar nuestro país”, lanza a los militantes, que se lo agradecen con aplausos.
