lunes, abril 22, 2024

Buzón, Isaías Orozco Gómez

Entente entre la gobernadora y el presidente de la república

Como rara vez se había visto en otras legislaturas, entre las filas del Partido Acción Nacional (PAN), concretamente entre sus senadores y diputados federales de ambos sexos: el uso de la diatriba, de la calumnia, de la información o  noticias  pseudo periodísticas falsas, conocidas como fake news; y, lo más vergonzoso: la utilización de un lenguaje vulgar, barbaján, corriente, que ya ni en las cantinas de barrio se escucha; así como la práctica de gestos, muecas y manoteos que seguramente ni sus hijos las realizan.

Por lo que se infiere,  que esa oposición a falta de argumentos sólidos, bien fundamentados, incontrovertibles, evidentes, fuera de apasionamientos, de manifestaciones viscerales, de fanatismo contra sus enemigos o adversarios políticos; recurre a tan deleznables y lastimosas formas de hacer política, de cumplir con su quehacer como “representantes populares”.

Aunado a lo anterior, y para mayor desprestigio y desgaste del partido blanquiazul, el quinquenio de Javier Corral Jurado, panista de toda la vida, le dejó a la actual gobernadora del Estado, una herencia  plagada de irregularidades tanto en lo administrativo, como en lo hacendario o financiero, que probablemente se puedan tipificar como delitos en perjuicio no solamente de quienes están ahora bajo la enorme responsabilidad de la reorganización y administración pública gubernamental, sino de toda la ciudadanía, de todo el pueblo.

Tal es el caso –por ejemplo– del grave problema que enfrenta el PAN y la ciudadana gobernadora del Estado,  ocasionado por varios diputados y funcionarios de la JCAS, miembros activos de ese instituto político-electoral, que jinetearon, se apropiaron o se “robaron” los millones de pesos del fondo de ahorros (¡¿?!) al que contribuían la mayoría de los diputados de la inmediata anterior Legislatura del Congreso local. Hechos non sanctus – ¿ilegales?– en los que participaron otros funcionarios corralistas, mismos que fueron reciclados en la actual administración estatal.

Empero, parece ser que nuestra extensa entidad federativa puede salir bien librada de esos actos y actitudes señaladas; y, aun cuando la mayoría de los mexicano ya no conciben y aceptan esa politiquería, surja de donde surja, no hacen mella en el desarrollo y crecimiento político de la mayoría de los chihuahuenses.

Mayormente cuando Maru Campos Galván, van dos o tres veces que ha dado muestra de hacer una BUENA POLÍTICA. Sobresalientemente en sus relaciones oficiales con el ciudadano presidente de la  República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El penúltimo pronunciamiento en ese sentido, lo hizo el viernes 19 del mes en curso, durante la visita (y conferencia) que hizo el presidente a Ciudad Juárez, al expresar:

“Usted es el presidente de la República y yo la gobernadora de este Estado; ENTRE USTED Y YO NO PUEDE CABER CONFRONTACIÓN, VIOLENCIA. INDOLENCIA NI RUIDO QUE NO NOS PERMITA ESCUCHARNOS Y QUE NO NOS DEJE ATENDER EL DOLOR DE LA CIUDADANÍA, DE NUESTRA FAMILIAS Y POR SUPUESTO DE NUESTROS HIJOS, EL VALOR MÁS PREIADO PARA NUESTRA SOCIEDAD”. (Eduardo Lara/ El Diario de Juárez/ Sábado 19/ Febrero 2022).

Asimismo, la gobernadora Maru Campos Galván, le insistió al presidente AMLO, poner por encima de  sus (¿nuestros?) intereses la concentración y trabajo para mejorar la calidad de vida de los juarenses, compartiendo entre autoridades de los tres niveles de gobierno, una mis voluntad y determinación.

Plausible el posicionamiento de Maru Campos Galván. No podía ser de otra manera o similar a la de sus correligionarios señalados líneas arriba. Los “chihuahuitas” y los “juaritos”, así como los habitantes del resto de los sesenta y cinco  municipios, hace años que están hartos y no aprueban la confrontación con el Ejecutivo federal, con el Gobierno de la República, ya que ha sido evidente que eso en muy poco o nada, ha beneficiado a nuestra entidad federativa.

Quizá, Maru Campos  estudió y aprendió de uno de sus ínclitos ideólogos del partido en que milita activamente, Rafael Preciado Hernández, entre otros conceptos y definiciones doctrinarias, que en todo Estado auténtico, en todo Estado de derecho, tendremos que admitir desde luego dos clases de política: la que se preocupa por elegir la mejor organización que debe darse al Estado y a todas las instituciones políticas atendiendo a las características del pueblo que se trata de gobernar; y la que se relaciona más bien con el ejercicio del poder, estableciendo los límites del mismo frete a los particulares y frente a las comunidades naturales intermedias como son la familia, el municipio, y las sociedades culturales y religiosas.

En otra de sus lecciones, Rafael Preciado Hernández, sustenta que la verdadera política, lejos de estar reñida con la moral o ser independiente de ella, está sometida a la moral. Por eso el problema número uno de México consiste en moralizar la política y a los políticos.

Como puede verse, existe cierto paralelismo entre lo postulado por Preciado Hernández, y los planteamientos político-ideológicos sostenidos por AMLO desde su activismo social, económico y político, y ahora como Primer Mandatario de los EUM, en la construcción y consolidación del régimen de la Cuarta Transformación; incluyendo la idea de una constitución moral.  Preeminentemente el firme combate al ancestral cáncer de la corrupción e impunidad pública-gubernamental y del sector privado, que tanto más le ha causado a toda la población, esencialmente a los trabajadores y sus familias de la ciudad y del campo.

Entonces, e independientemente de estar ubicado en tal o cual flanco de la política y la politiquería, no existe razón objetiva, científica, ética y moral,  para NO ENTENDERSE, para confrontar, para atacar al contrario, al de enfrente con argucias, que no argumentos, basados en el chismorreo y en señalar más aspectos personales y hasta privados de la otredad, en lugar de reconocer sus virtudes, su buen trabajo, máxime cuando van en beneficio de la ciudadanía, de los más desprotegidos y más fregados.

A propósito, la filántropa y activista social internacional, Jaqueline Novogratz en una de sus “ideas para construir un mundo mejor”, fundamenta: “¿Y si  nuestra regla de oro no fuese sólo ‘trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti’, sino también: ‘da más al mundo de lo que tomas de él’? Eso lo cambiaría todo. Si una buena cantidad de nosotros  siguiéramos ese camino, el mundo de la desigualdad, la explotación y la injusticia sería poco a poco reemplazado por un mundo de inclusión, justicia y dignidad”.

A México, además de la CUARTA TRANSFORMACIÓN, le urge una REVOLUCION MORAL.