miércoles, junio 19, 2024

Opinión

Equilibrio

amar con miedo hace parte de la búsqueda por el equilibrio; muchas veces abandonamos el camino hacia el amor verdadero porque nuestros miedos son más fuertes, porque creemos que al no amar nos protegemos y evitamos que nos lastimen.

Es una apreciación equivocada sin duda, el encuentro con el amor y aún más con el desamor, es lo más cercano al equilibrio, gracias a esas  dolorosas situaciones es que logramos también acercarnos más a nosotros mismos y curiosamente, a Dios. Son esas formas impensables de volver a Él y en las que Él también nos busca. El truco está en entender que es precisamente el amor que a veces se disfraza de desamor el que nos salva y nos permite volver al centro, a lo esencial. Sin miedo a  amar

Apenas hace un tiempo comprendo que después de pasar un doloroso proceso de desamor, es que precisamente ese amor el que salió de mi  me había salvado de mí mismo. No supe nunca si al final, la entrega fue mutua, pero sin importar la parte de la otra persona  que no me corresponde, supe que yo había vuelto a estrenar el corazón y había visto el amor de frente, aunque me haya negado a aceptarlo y al final el miedo haya ganado y no la fuerza equilibrada del amor.

Por eso debemos permitirnos sentir y dejar que muestren y enseñen su verdadero poder. Así que la próxima vez que pases por una pena de amor, o si estás en ella, respira con la tranquilidad de que estás equilibrando tu vida, que el lado oscuro o el dolor llega para “despertarnos” y recordarnos que estamos vivos. Hace parte de educarnos, aprender a fortalecer nuestra inteligencia emocional y espiritual.
No se trata de sufrir, sino de evolucionar a través del dolor, de las emociones y de los más profundos sentimientos.

Sentir amor, no siempre significa saber amar. Muchos amamos las primeras veces basados en nuestros miedos, inseguridades y cometemos infinidad de errores, lo cual no es malo, al contrario, en cada amor y su respectivo desamor aprendemos y desaprendemos para hacerlo mejor cada vez. Así que debemos darnos siempre la oportunidad de volver a enamorarnos cada vez sin perdernos a nosotros mismos en el proceso