miércoles, abril 24, 2024

Chihuahua

General Pedro Meoqui, una vida muy corta pero una amplia hoja de servicio

General Pedro Meoqui, una vida muy corta pero una amplia hoja de servicio; la lealtad y la valentía sus sellos personales. A 156 años de que, en su honor, un municipio y una progresista ciudad llevan su nombre.

Por: José Luis Jaramillo Vela

A manera de preámbulo…

Hace unos días, el 11 de diciembre para ser preciso, se conmemoraron 165 años de que el hasta entonces Pueblo de San Pablo, se convirtiera en la Villa del General Pedro Meoqui, hoy Ciudad y Municipio Meoqui, Chihuahua; hecho histórico sin duda; por ello, veamos quién fué este personaje, cuáles fueron sus méritos y porqué lleva su nombre esta localidad, a pesar de que su vida fué muy corta, pues falleció a los 28 años de edad.

Pedro Meoqui Mañón nació el 18 de enero de 1837 en la Ciudad de México, su padre el Coronel José Ignacio Meoqui, militar de carrera dedicó toda su vida al ejército; su madre, Josefa Mañón dedicada al hogar y a cuidar a su familia, ambos eran originarios del Estado de Guanajuato.

Apenas termina su educación básica… y su niñez y vámonos para el Ejército.

Unos cuantos días antes de cumplir sus dieciséis años, el 8 de enero de 1853 ingresa al Colegio Militar, a la carrera de las armas; en junio de ese mismo año, el Presidente General Antonio López de Santa Anna crea el “Batallón de los Supremos Poderes”, unidad militar cuya función era la escolta y protección del Presidente de la República (antecedente del que hasta hace poco fué el Estado Mayor Presidencial), el mencionado batallón estaba basado en los guardias de los grupos “Corps”, que protegían a los monarcas europeos y que en Europa estaban formadas por guardias de élite; el 26 de septiembre de 1853 el Sub Teniente Pedro Meoqui ingresa al Batallón de los Supremos Poderes para prestar servicios como personal militar asignado a la custodia del Presidente Santa Anna, quien se sentía monarca europeo y se hacía llamar de manera pomposa y ridícula “Su Alteza Serenísima”.

A sus diecisiete años, el Subteniente Pedro Meoqui se lanza al combate.

El 1 de marzo de 1854, los Generales Juan Álvarez, Ignacio Comonfort y Rafael Benavides promulgan el “Plan de Ayutla”, en el que se convoca a la población para derrocar al nefasto dictador Antonio López de Santa Anna; el 13 de marzo de 1854, el Subteniente Meoqui acompañó a Santa Anna en la operación contra los rebeldes que habían proclamado dicho plan.

El 13 de abril encuentran a los rebeldes en el Río Omitlán, en donde se traba duro combate, huyendo los rebeldes hacia el Cerro del Peregrino, donde vuelven a ser derrotados; así se fueron librando batallas en las que el Subteniente Pedro Meoqui dió muestras de su valor y no solo eso, tomó protagonismo y liderazgo entre las tropas y oficiales, debido a su arrojo y fiereza en el combate. A punto de llegar y tomar al Fuerte de San Diego en Acapulco, Santa Anna se muestra como lo que siempre fué, un traidor y un cobarde y abandona a sus hombres, toma la mayor parte  de su ejército y se retorna a la Ciudad de México porque “se acordó” de que tenía que entregar una medalla y reconocimiento a nombre del Ejército Mexicano a su amigo, el rufián Conde Gastón de Raoussett y de Boulbon, un conde francés, que además era pirata, mercenario, asaltante, saqueador y asesino, dejando a la otra parte a merced del enemigo.

Con parte del ejército de Santa Anna ahí tirado y abandonado a las afueras de Acapulco, el líder del Plan de Ayutla, General Juan Álvarez lanza una arenga a los soldados federales para que “se rindan, entreguen las armas y dejen de militar bajo la bandera del dictador”; los oficiales, incluido Meoqui, dieron carta abierta sus soldados sobre entregar las armas o irse al bando contrario, mientras que ellos como oficiales del Ejército Mexicano, se rindieron para evitar más daño a la tropa, pero se negaron a entregar las armas, sabiendo que podían ser fusilados; Álvarez y Comonfort los dejan en libertad.

La carrera militar de Meoqui va en ascenso, mientras las batallas continúan.

Ya de regreso en la Ciudad de México, el propio Santa Anna que los había dejado tirados en Acapulco, lo asciende el 12 de mayo de 1854 al grado de Teniente, por los valientes servicios prestados contra los rebeldes del Plan de Ayutla, quienes ese mismo año derrocaron a Santa Anna.

Al ser derrocado Santa Anna, asciende al poder el nuevo Presidente, General José Ignacio Gregorio Comonfort y de los Ríos, quien sabiendo de la valía del Teniente Pedro Meoqui, lo asigna a la Guardia de los Supremos Poderes para su seguridad personal, el 18 de abril de 1857 lo asciende a Capitán Adjunto de la misma Guardia y el 27 de abril de 1857, el Presidente Comonfort le otorga el grado de Capitán Efectivo de la Guardia de los Supremos Poderes.

Así estuvo el Capitán Pedro Meoqui, al servicio del Presidente Comonfort hasta que entregó el poder al nuevo Presidente de la República, quien por sus caprichos, desata la Guerra de Reforma.

Llega Benito Juárez y el Capitán Meoqui pelea con los Conservadores.

Con la llegada de Benito Juárez a la Presidencia de la República, llegaron también los problemas pues la idea fija de Juárez por acabar con el clero y confiscar todas sus propiedades, quitarles tierras a los ricos hacendados y cobrar impuestos por todo, le trajo muchos problemas no solo al interior del país, sino que también al exterior. Él mismo, al tratar de imponer sus famosas “Leyes de Reforma”, su fiel, leal y principal operador político, Melchor Ocampo y su obsequioso y lacayuno ministro consentido, Sebastián Lerdo de Tejada tensaron tanto la situación, que provocaron la llamada “Guerra de Reforma”.

Ahora el Presidente Juárez tenía en contra al Clero, a los Conservadores, a los ricachones y a toda la clase media que sentía y percibía que Juárez los quería exprimir por la vía de los impuestos; en automático se le vino encima el Vaticano y el Papa Pío IX a defender a la Iglesia Católica Mexicana y para acabarla de amolar, Juárez pide dinero prestado a Francia e Inglaterra para financiar su guerra.

Durante los tres años que duró la Guerra de Reforma, el Capitán Pedro Meoqui luchó del lado de los Conservadores; el Capitán Meoqui no traicionó al Ejército, siguió siendo leal a él, porque el que se dividió fué el Ejército; tampoco tenía nada en contra del Presidente Juárez, pero como a todo hombre formado en las armas, el sentido de lealtad de Meoqui, lo hizo quedar en el lado conservador.

Finaliza la Guerra de Reforma, ganan los liberales; una nueva etapa para el Capitán Meoqui.

Los tres años que duró la Guerra de Reforma solo trajeron problemas para el país, es verdad que ganaron los liberales y Benito Juárez, pero el costo en vidas humanas fué muy alto; se dividió al país entre liberales y conservadores, es decir buenos y malos y dejó a México con una enorme deuda con Francia, Inglaterra y España, a quienes Juárez les pidió préstamos para financiar la guerra; ésta situación trajo como consecuencia la llegada de Maximiliano y la segunda invasión francesa.

El Capitán Pedro Meoqui, al quedar en el bando perdedor fué dado de baja del ejército y junto con muchos otros oficiales, fué injustamente degradado, ya que ellos nunca renunciaron ni traicionaron al ejército, fué el mismo ejército quien se dividió en dos bandos, ocasionando esta injusticia.

El 10 de diciembre de 1861, el Capitán Meoqui logra hablar con el Presidente Benito Juárez, quien sabía escuchar y era un hombre justo; Juárez lo reintegra al Ejército Mexicano, le otorga el grado de Teniente Coronel y lo asigna al Batallón de los Supremos Poderes.

El Gobierno Itinerante, Meoqui se gana la confianza y el afecto de Benito Juárez.

De inmediato el ahora Teniente Coronel Pedro Meoqui se pone a colaborar en la reorganización del Batallón de los Supremos Poderes, el Presidente Juárez se da cuenta de que todo ese trabajo y toda esa unidad militar y su personal, están dedicados exclusivamente a escoltarlo y a proteger su propia seguridad y la de su familia, por lo que deposita en ellos su máxima confianza y les va tomando un afecto personal.

La segunda invasión francesa está en marcha, avanzan hacia la Ciudad de México al mando del General Charles Ferdinand Latrille, Conde de Lorencez, quien trae la orden directa de Napoleón Bonaparte de derrocar, aprehender y fusilar al Presidente Juárez; por otra parte, Maximiliano le envía una carta invitándolo a colaborar en su gobierno imperial. Juárez sabe que vienen por él y está decidido a no entregarles ni la Presidencia, ni el Gobierno de la República ni el País.

El 31 de mayo de 1863, se inicia el Gobierno Itinerante del Presidente Benito Juárez, se ve obligado a abandonar la Ciudad de México ante el avance de los franceses; su caravana va escoltada por trescientos soldados muy bien equipados y armados, todos ellos bajo el mando del Teniente Coronel Pedro Meoqui Mañón, a quien ya para ese entonces Juárez lo había nombrado Comandante en Jefe del Batallón de los Supremos Poderes.

La responsabilidad del joven Teniente Coronel era muy grande, tenía que escoltar al Presidente Juárez desde la Ciudad de México, en un trayecto lleno de peligros y ya con los franceses tras de ellos; haciendo su primera estancia en San luis Potosí, en donde duraron alrededor de tres meses, de ahí partieron a Nuevo León, en donde el Gobernador Santiago Vidaurri, que se había rebelado contra Juárez y de manera unilateral se había anexado el Estado de Coahuila, le impide la entrada al Estado de Nuevo León; en una rápida acción, el Teniente Coronel Meoqui forma una columna para defender a la caravana presidencial, aunque Vidaurri no se atrevió a atacarlos, Juárez se encargó de destituirlo. Esta acción le valió a Pedro Meoqui ser ascendido a Coronel.

Habiendo puesto orden en Nuevo León, la caravana parte a través de Coahuila y Durango para llegar a Chihuahua, donde ya se le había notificado a Juárez que sería bien recibido; pero en la Hacienda de la Zarca en Durango surge un riesgoso contratiempo, un par de sargentos del Batallón de los Supremos Poderes, se encargan de azuzar a los conservadores y rebeldes locales en contra de Juárez; este peligroso incidente que llegó a poner en riesgo la vida del Presidente, fué sofocado con rapidez y eficiencia por el Coronel Meoqui, con la ayuda del General Miguel Negrete (abuelo del actor Jorge Negrete); el motín fue sofocado y los dos sargentos instigadores fueron fusilados por traición.

Con el Gobierno de Juárez ya establecido y nombrada la Ciudad de Chihuahua capital de la República, el Presidente Benito Juárez designa al Coronel Pedro Meoqui como Jefe Militar de Chihuahua. El 27 de julio de 1865, por los valiosos servicios brindados a la Presidencia, a la República y a la Patria, el Coronel Pedro Meoqui es ascendido a General Brigadier por el Presidente Benito Juárez; apenas con 28 años.

Por esos mismos días, el Presidente Juárez es informado de que una avanzada de tropas francesas al mando del Coronel Gabriel Oscar Pyot que venían tras de él, ya han ingresado al Estado y tomaron la Ciudad de Parral; Juárez le pide al General Pedro Meoqui que disponga del Batallón de los Supremos Poderes y se vaya a Parral a apoyar al General Agustín Villagra quien ya se encontraba en el Valle de Zaragoza con cincuenta hombres, la orden era sitiar Parral y sacar de ahí a los franceses a como diera lugar.

El General Meoqui sabe que las órdenes se deben acatar y más si es una orden presidencial, pero se muestra preocupado por la seguridad del Presidente Juárez, ya que ésa era su principal responsabilidad; mientras, el Presidente se tiene que trasladar a Paso del Norte (actual Ciudad Juárez), para ello, el General Manuel Ojinaga, Gobernador del Estado ha dispuesto tropas estatales al mando del Coronel Jesús Zambrano para escoltar al Presidente Juárez hacia la frontera.

La Batalla de Parral: misión cumplida… y la última batalla del General Pedro Meoqui.

El Coronel Gabriel Oscar Pyot, al mando de noventa soldados franceses del 95° Batallón de Línea tenían tomada la Ciudad de Parral y aterrorizada a la población; el General Pedro Meoqui se encuentra con el General Agustín Villagra en el Valle de Zaragoza y planean el asalto a Parral.

El 8 de agosto de 1865, en una batalla que duró cuatro horas, Villagra y Meoqui derrotaron a los franceses, liberando a Parral y causándoles 18 muertes, tomando 37 prisioneros de guerra, 13 de ellos heridos, el resto huyeron o se dispersaron, se incautaron 60 fusiles; una vez tomado el control de la ciudad, el General Meoqui se da a la tarea de recorrer los puntos en donde se habían atrincherado los franceses; de pronto, al pasar por una plazuela a espaldas de la Iglesia de San José, es atacado por dos soldados franceses en lucha cuerpo a cuerpo, Meoqui logra matar a uno y deja herido al segundo, pero éste ya le había asestado un marrazo (pequeña hacha de dos filos utilizada por los soldados franceses) en el muslo derecho; Meoqui queda herido y es llevado a un domicilio donde es atendido, pero muere dos horas más tarde. En esa Batalla de Parral, el Ejército Mexicano solo tuvo tres bajas, el General Pedro Meoqui Mañón fué una de ellas. Su cuerpo fué sepultado en la Parroquia de San José en Parral, Chihuahua.

En Paso del Norte, el Presidente Benito Juárez con mucha tristeza recibe la noticia de la muerte del joven  General Brigadier Pedro Meoqui Mañón, el militar de su máxima y plena confianza.

Por Decreto Presidencial.

Al año siguiente, el 11 de diciembre de 1866 el Presidente Benito Juárez en tránsito hacia la Ciudad de México, ordena hacer un alto en el Pueblito de San Pablo, Chihuahua; ahí emite dos Decretos Presidenciales. El Primero, elevaba el pueblo a la categoría de villa. El segundo, lo renombraba con el nombre de Villa del General Pedro Meoqui Mañón, en honor a su leal soldado caído en acción de guerra.

Cien años después, en 1966 el Congreso del Estado de Chihuahua eleva la Villa del General Pedro Meoqui Mañón a la categoría de ciudad, quedando como Ciudad Meoqui, Chihuahua, cabecera municipal del Municipio del mismo nombre; también se autoriza a trasladar los restos del General Pedro Meoqui de Parral a Meoqui, para ser sepultados en el Panteón Municipal.

En 1991 se construye la Plaza General Pedro Meoqui a la entrada de la ciudad, a donde son trasladados sus restos y es construido un obelisco de honor.

El 14 de julio de 2012, el Congreso del Estado nombró al General Pedro Meoqui Mañón como “Benemérito del Estado de Chihuahua”.

En 1972, la empresa Televisa lanza al aire la serie histórica “El Carruaje”, que narra la historia y vida de Benito Juárez, en la serie, el personaje del General Pedro Meoqui es interpretado por el actor Eric del Castillo.

Fuentes Bibliográficas:

+ elheraldodechihuahua.com.mx

+ laopción.com.mx

+ meoqui.com.mx

+ elmonitordeparral.com

+ codigodelicias.com

+ es.dbpedia.org

+ facebook.com

+ www.gob.mx/siap

+ archivos.jurídicas.unam.mx

+ segobver.gob.mx

+ es.wikipedia.org