jueves, mayo 30, 2024

Opinión

Grandes mujeres

Duele la muerte de Hebe de Bonafini, acaecida en La Plata, Buenos Aires. Duele porque fue una luchadora que pese al gran terror ejercido por la dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1983 se lanzó en contra de tal poder en busca de sus hijos y su nuera, víctimas de secuestro y desaparición por los militares.

Esta gran mujer, junto con otras madres, fundó la Asociación Madres de Plaza de Mayo. A ella junto con sus compañeras les acompañó una sistemática represión por exigir la presentación con vida de sus hijos. Algunas de ellas fueron torturadas y arrojadas al mar en uno de los llamados “vuelos de la muerte”.

La muerte de la hermosa Hebe nos remite a otras extraordinarias mujeres como las hermanas Mirabal, asesinadas por ser mujeres y activistas cuando luchaban por sus derechos contra el dictador dominicano Leónidas Trujillo. Y nos hace recordar a la incansable Rosario Ibarra de Piedra.

O a las mujeres que apoyaron a Ricardo Flores Magón, incluso con las armas, en este caso Margarita Ortega, quien sufrió tortura y fusilamiento de parte del gobierno porfirista porque se atrevío a enfrentarlo. El propio Flores Magón reconoció que Margarita: “No tuvo miedo de confesar que era miembro del Partido Liberal Mexicano, y que por lo mismo luchaba contra la hidra de tres cabezas: autoridad, capital, clero. Nunca denunció a sus compañeros que estaban de acuerdo con ella para lanzar el grito de Tierra y Libertad al norte del estado de Sonora”.

¿Cuántas mujeres más mostraron este valor indomable en el mundo, en el país, en nuestro estado? Sin duda miles y miles. Concretamente en Chihuahua sabemos de las revolucionarias de 1910; de las que apoyaron al presidente Cárdenas en sus reformas; las que enfrentaron las graves epidemias del siglo XX; las llamadas “Mujeres del Alba”, que sufrieron por sus esposos e hijos caídos en las guerrillas de Madera 1965 y Tezopaco 1968, y nos lleva a recordar a la luchadora Norma Ledezma, persona que fundó la organización Justicia para Nuestras Hijas, la cual surge a raíz de la desaparición y muerte de su hija, Paloma Escobar Ledezma.

Por ello recordamos a Hebe de Bonafini, ejemplo de congruencia en el pensar y el actuar a través de muchos años en contra de la desaparición forzada, de los crímenes de lesa humanidad y de las prácticas represivas en general.

Ella como muchas otras grandes mujeres que en la actualidad luchan por sus derechos, por la justicia, por la presentación de sus hijas e hijos, por sobrevivir en un mundo de gran inequidad, no merecen otra cosa que respeto, reconocimiento y apoyo a su tenacidad y valentía.

Con cariño para mi madre doña Consuelo Salinas Domínguez, para doña Alma Caballero Talamantes y doña María del Refugio Carrasco Domínguez, Mujeres del Alba.