domingo, mayo 26, 2024

Política

Homenaje a Olga Leticia Moreno, destacada periodista que falleció en esta ciudad

Tiempo,com.mx.- Ayer falleció nuestra compañera periodista Olga Leticia Moreno Fernández de Castro.

La conocieron los de la vieja y nueva guardia periodística; todos apreciamos su inteligencia profunda, capacidad de análisis, conocimiento con expresión amena. Estuvo en televisión, radio, prensa escrita y redes, daba más que periodista, con vacación social atendió muchos años a grupos vulnerables en el sector privado y social.

Claridosa, siempre, frente a los amigos, entrevistados de alto o medio nivel. Su plática siempre aportaba algo nuevo, interesante y reflexivo.

El tiempo sigue su paso y ayer fue para Olga su último día con nosotros, seguirá en nuestros recuerdos, que Dios y la Santísima Virgen, de la cual era fuerte creyente la tengan con ellos.

A manera de reconocimiento, repetimos esta entrevista que hizo nuestro compañero Manuel Serna Jasso de tiempo.com.mx, que la retrata como era.

Descanse en paz Olga Leticia Moreno Fernández de Castro.

 La Entrevista:

Hablar de Olga Leticia Moreno, obliga a describir a la mujer del norte, valiente, clara, luchadora permanente, inquebrantable; con gran fe en Dios y amor inigualable a su hijo, pero además con la virtud de la caridad que derrama al prójimo, ese don que sólo tienen las grandes, como ella.

Periodista, política, escritora y en los últimos años dedicada a la atención de sociedades no gubernamentales que atienden a los más vulnerables.

Olga Leticia ha sabido enfrentar los problemas ordinarios de la vida, no  por eso menos intensos, es el ejemplo de quien encara sola su posición ante la vida y llega al éxito; de madre soltera que saca a su hijo triunfante como profesionista, con cariño para sus nietos y para cientos de personas que le piden ayuda, hasta para lo más indispensable, comer, comprar medicinas, una silla de ruedas…

Esa es su vida y así seguirá…

La directora general de la Junta de Asistencia Social Privada del Gobierno del Estado lamentó que no se dimensione cabalmente al gobernador César Duarte y sus logros a cuatro años de iniciada su Administración.

La periodista recalcó que los servidores públicos deben redoblar esfuerzos para fortalecer los resultados alcanzados por el Ejecutivo Estatal y aseguró que no hay escenarios políticos claros y existe un grave desgaste en los partidos políticos rumbo a 2015 y 2016.

Asimismo la escritora agregó que la política se hace desde el servicio público y que su vocación de comunicadora está por encima de cualquier otra actividad que haya desempeñado.

La entrevistada inició su entrevista así: Soy Olga Leticia Moreno, soy periodista,  tengo 64 años, muchos prefieren ocultar su edad yo sí, tengo tres nietos, la mayor el año pasado cumplió 15 años, tengo un solo hijo pero es maravilloso al que siempre he bendecido.

Siempre le he dicho, Dany es un placer ser tu madre, y de igual manera, todas las etapas de la vida las hemos compartido, cuando era niño pasaba sus vacaciones aquí con sus abuelos, yo estaba en Juárez y cada vez que volvía tenía algo nuevo que contar.

Mi papá tenía la Segunda Guerra Mundial en varios Tomos y se puso a leerlos y en esa ocasión en el trayecto de la capital a la frontera me fue reseñando, personajes, batallas y los incidentes.

Poco tiempo después nos tocó viajar de nuevo a Chihuahua y venía platicando de lo mismo con un pasajero en el avión, pese a que tendría siete años aproximadamente, y el hombre sorprendido me preguntó, ¿es nerd, enano o qué?…

En mi vida lo más maravilloso fue ser madre.

Nací en Durango Durango, mi padre era un hombre sumamente trabajador y mi mamá una niña bien, hija de buena familia, aunque ambas familias participaban en política y lo hacían de igual manera en el PRI o en el PAN.

Cuando llegaba a alguna de las casas de mis tías escuchaba que en voz baja se decían, cállate, llegó la rojilla.

Provengo de una familia de seis hermanos y dos mujeres, entre mi hermana y yo hay una diferencia de nueve años pero siempre hemos sido muy unidas, yo le compré sus primeros tacones, en otro día nos estuvimos acordando, de los ochos tres fuimos periodistas.

Mi papá se llamó Rutilio Moreno Solís, siempre en base a su trabajo logró darnos lo mejor, vivimos siempre en un buen barrio de clase media, siempre había dos vehículos en la casa, cuando menos uno era último modelo.

Yo siempre estuve en Colegio, en etapas también mis hermanos porque por el trabajo de mi papá cambiábamos de Ciudad, por eso nací en Durango pero me críe en Chihuahua, o sea como Francisco Villa en Durango nací, y en Chihuahua inicié mi carrera de bandida…

Así solían decirme en el DF donde me llamaban la norteña.

Les llamaba la atención mi estatura y había algunos que me reclamaban, fui a Chihuahua y no es cierto, no todas son de su estatura, entonces llegaba un amigo de aquí a visitarme allá, en el Distrito Federal y yo les decía, ¿acaso han visto enanos de ese tamaño?

Así son los en Chihuahua, les señalaba.

Mi padre fue sumamente trabajador, de él aprendí a ser honesta, jamás se hecho un peso a la bolsa que no lo hubiera ganado con su esfuerzo, ascendió en la empresa en la que trabajó durante muchos años de su vida.

En esos tiempos los estudios no eran tan importantes como el autoaprendizaje en el seno de las propias empresas y tal vez eso influyó en su pensamiento de que las mujeres no debíamos estudiar.

Decía que bastaba que cursáramos comercio, trabajar mientras nos casábamos y posteriormente a cuidar al marido y a los hijos, por eso es que yo soy de secundaria y prepa nocturnas.

Egresé del, Heroico Instituto Cervantes, le decían el Sobrantes, porque todos los que no se quedaban en las prepas regulares ahí iban a dar.

La prepa la cursé en la Isaura Espinoza, ahí tuve dos compañeros que después sobresalieron mucho, Benjamín Palacios Perches y Christian Rodallegas, dice el hijo de éste, digan que estudiaron de “nochi”, no en la nocturna.

Después cursé la Universidad en Juárez pero tuve que abandonarla, recuerdo que inicialmente estaba estudiando Ciencias de la Comunicación pero después hice la licenciatura en Periodismo.

Lo hice para no descuidar a mi hijo que estaba nada más con su madre, no me quise quedar en Chihuahua porque tampoco quería que fuera un hijo de abuelos, por cierto mí mamá se llamaba Olga Fernández de Castro Holguín.

Mi hijo Daniel se apellida Helguera Moreno.

Pese a que nosotros éramos los parientes pobres de la familia en Durango, mis tíos eran de clase acomodada y podían adquirir piezas de arte, ellos me compartieron conocimientos sobre sus cuadros y esculturas.

Recuerdo que uno de ellos me enseñó un tesoro que tenía guardado y que consistía en un baúl en cuyo interior había un pergamino de piel grabado en donde estaba toda la historia de la humanidad, nunca me dijo de donde lo había comprado.

Cuando vino el Santo Padre la primera vez, mi tío Alfonso Fernández de Castro, primo hermano de mi mamá fue el empresario que habló al papa a nombre de los empresarios de México.

Hubo un momento en Durango en el que las dos familias, la paterna y la materna estuvieron inmersas, por un lado se tomó el Cerro del Mercado en 1976, participaron los estudiantes de la Universidad Benito Juárez de Durango para rescatarlo del capital extranjero.

En ese momento mi tío Enrique Fernández de Castro era el Secretario de Gobierno y a la caída del gobernador quedó como gobernador interino, lo que ocasionó un cambio en nuestras vidas.

Hubo toque de queda en Durango, el Ejército patrullaba y posteriormente el Rector de la Universidad, mi tío Ángel Rodríguez, primo de mi papá, fue nombrado por el Congreso Gobernador Sustituto ya que previamente se había decretado la desaparición de poderes.

Mi tío me hizo dimensionar la honestidad en la política, se iba a México y regresaba lo que le sobraba de viáticos, esto le causaba bromas de la gente.

Para la gente no era Ángel el Gobernador, era Angelito y hasta el final de sus días mi tío caminaba por las calles recibiendo el reconocimiento de toda la gente.

Cuando regresé a mi terruño ya como periodista, como reportera de la Revista Impacto, me dijo el presidente del PRI en Durango, la voy a sentar junto a un gran personaje, resultó ser mi tío.

En Juárez estuve como reportera y conductora del noticiero del Canal 5, jamás pensé que me fuera a desarrollar tanto, ya que tiempo atrás cuando llegué con mi hijo, sentí miedo, pero Dany me ayudó, al verlo dije, Chin!”#$ Madr!”#”, la voy a hacer por mi niño.

El trabajo de mi papá era muy pesado y debíamos viajar mucho, de Durango nos fuimos a Nogales y de ahí a Mexicali donde nos quedamos un año, luego llegamos a Chihuahua y cuando lo iban a mandar a otro lugar mi mamá le dijo, te vas solo…

Cuando recién llegamos era a mediados de un ciclo escolar y nos fuimos a vivir a la calle 18 y 20 de noviembre y me ingresaron a la Escuela Modelo que está frente al Sagrado Corazón de Jesús.

Recuerdo que el profe Tomás, esposo de la doctora Esther Orozco, fue mi maestro, ya había estado en Torreón, en el Colegio del Verbo Encarnado y por eso no tuve problema cuando me inscribieron en el Gil Esparza de aquí.

Bendigo mi formación en colegios de religiosas, la fe que mi abuelita me inculcó, una religiosa en el Colegio del Verbo Encarnado en Torreón, me hizo devota del Sagrado Corazón de Jesús.

Mis hermanos nacieron en el siguiente orden, el Primero es Rutilio o mejor conocido como RUMOR, es cartonista, luego sigo yo, me sigue Miguel quien es Contador Público y radica en el Estado de México.

Luego Eduardo, que en paz descanse, quien también fue periodista, luego Gerardo quien también falleció en un accidente automovilístico, sigue Pepe quien es ingeniero y tiene dos maestrías, le sigue Laura y finalmente Beto.

Quedamos seis, cuatro hombres y las dos mujeres, dos hombres están en Chihuahua y los otros dos en Toluca, allá están Rumor y Miguel, y aquí Pepe y Beto.

RUMOR está colaborando en Milenio Toluca, pero de su portal en internet, muchos digitales toman cartones y el año pasado La Opinión de Los Ángeles le entregó un premio.

Ha publicado en Revista de Revistas, Interviu y en TIMO, su revista, enfrentó una demanda por el nombre y porque parodiaba a la publicación.

De los colaboradores muy notables de Interviu estaba el pintor José Luis Cuevas, creador de la Giganta.

Yo era muy alta y era guapona, puedo decir que había cierto rechazo en el periodismo a las mujeres, por ejemplo en Juárez fui la primera que ocupé una fuente en información general, la gran mayoría cubría sociales.

Los reporteros y los jefes de información no me pelaban, los funcionarios, algunos anduvieron de voladitos hasta que llegó Lucía Hernández de El Fronterizo.

Cuando estaba en Canal 5 y en el periódico, hubo un incidente que me redituó mucho con el gremio, ya que un día no acudió el camarógrafo y tenía que cumplir con las notas.

Cubrimos una protesta de vendedores ambulantes y uno se acercó para tratar de quitarme la cámara y yo sin soltarla intentaba tomarle el rostro de tal suerte que en la lucha pasaron unos vaqueros y lo agarraron.

Se me cayó La cámara y lo demandé logrando que lo acercaran a la cárcel.

Entre los compañeros que recuerdo está don Fernando Medina, Eusebio Jimeno, Anguiano y otros más viejitos como Oaxaquita y Juvenal Aragón, yo duré mucho tiempo sola, como 10 años.

Ahora si Juárez tiene mucho talento femenino, como Adriana Candía, Lety Castillo y otras mujeres de gran capacidad.

El Universal llegó con el objetivo de hacerse un lugar entre El Fronterizo y El Diario, con muy poco éxito, el capital lo pusieron los hermanos Rocha.

Me tocó trabajar desde la campaña de Manuel Quevedo Reyes y con Don Manuel Bernardo Aguirre, él pensó que era hija de Olga Moreno, la columnista de El Heraldo de México y un día de pronto me abraza y me dijo, háblame de tu mamá…

Al percatarme de que me estaba confundiendo lo saque de su confusión y logramos hacer una amistad muy bonita de tal suerte que una vez me lo encontré en el velorio de Fuentes Mares.

¿Cómo empezó Olga Leticia como periodista?

Inicié en una publicación denominada Fórum de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez cuando mi hermano Lalo me solicitó un artículo.

Yo pensé en varias ideas que traía en mente hasta que me decidí por el del Power Gay cuando apenas se hablaba de ese tipo de temas, me gustaban los temas polémicos y tal vez por eso me hice notar.

Eso lo vio Benjamín Medina que estaba sacando la publicación Operación de Chihuahua y me invitó a trabajar, de ahí siguió El Heraldo, El Fronterizo, Revista de Revistas de Excélsior, Impacto, Quehacer Político, Tarahumara, con José Luis que después se enojó conmigo y no sé porque.

De hecho no supe como terminó dicha publicación, porque cuando algo me lastima o me hace daño trato de alejarme de ella, hice muchas entrevistas, la esposa de López era muy responsable y trabajadora.

Mi hermano Lalo empezó en Fórum en la UACJ y continuó en periódicos y revistas de la frontera hasta que lo invitó Fuentes Mares a Novedades en donde además escribía una columna y cubría la nota policíaca,

Un trabajo donde estuvimos juntos fue el accidente del Avión de Aeroméxico en el Aeropuerto Internacional, Roberto Fierro Villalobos, cuando se desplomó un DC-9 y causó revuelo informativo.

Gracias a Lalo saqué mi primer libro en un compromiso que hice con él, previo a la elección de 1986, mi hermano ya estaba en etapa terminal de cáncer.

Ya sabíamos que no alcanzaría a llegar a dicho proceso, reconoció que no podía hacerlo y me encargó que yo lo publicara antes del proceso electoral.

Por eso mi primer libro está dedicado a Lalo y a Fuentes Mares, El maestro Fuentes Mares no alcanzó a verlo.

El escritor Fuentes Mares me dijo que lo hiciera porque una persona con la visión local, debía plasmar lo que estaba ocurriendo.

Cuando falleció Lalo me dedique a cumplir el encargo, era una crónica, con anécdotas y la inclusión de algunas notas periodísticas.

Lo tenía sobre mi escritorio en la casa y salí a trabajar, cuando regresé ya no había nada, me inclino a pensar que se debió al control que tenía el gobierno.

Me dio miedo, pero luego me envalentoné por el compromiso que había hecho con mi hermano.

Al verme sin ningún avance me llené de coraje, me sentía triste y devastada por la muerte de Lalo y afectada por el robo del texto original.

Alma Baca, de Ciudad Juárez, quien laboraba en ese tiempo en el municipio, de manera solidaria me pidió que metiéramos testimonios periodísticos y empezamos a sacarlos y a transcribir, logrando armar algo interesante,

guarde el original y saque copia.

¿Cómo la trató el gobernador Barrio?

Pancho Barrio fue muy respetuoso conmigo, siento que no es mala persona pero que si perdió piso durante los primeros años de su gobierno.