miércoles, julio 24, 2024

Opinión

Incumple gobierno con indígenas; niños mueren por falta de alimento y atención médica

La falta de alimento y de atención médica, así como el vivir en condiciones miserables, hacinados en barracas, sin agua potable y drenaje, expuestos a climas extremos, viviendo prácticamente a la intemperie, en suelo de tierra y el nulo seguimiento institucional a sus necesidades básicas, está generando la muerte por desnutrición de indígenas menores de edad.

Como ha sido en cada una de las administraciones de gobierno estatal, los informes que se presentan, no reflejan la realidad que se vive, es apenas una mínima parte de lo mucho que se puede hacer para apoyar a estas etnias, que muchas han optado por vivir en comunidades que cuentan con servicios, mientras que la gran mayoría vive en lugares apartados, donde es difícil llegar a proveerles de lo necesario, pero que su responsabilidad es ir hasta donde viven para mejorar su calidad de vida.

La información proveniente de un municipio limítrofe con Sinaloa, da cuenta del infortunio que es la vida de muchos indígenas Chihuahuenses, quienes acompañados de sus familias, buscan emplearse donde los provean de alimento y algo de recursos, siendo materialmente explotados al igual que sus menores hijos, quienes trabajan a la par de sus padres, mientras que los más pequeños, aguardan esperanzados  la presencia del alimento, que en ocasiones no se presenta por días.

Las oportunidades que se pierden para estos niños, por la falta de alimento es irreversible, pero ya no se trata de que puedan alcanzar sus sueños de convertirse en lo que ellos hayan pensado, sino en mantenerse con vida, a pesar de que también los daños físicos y psicológicos, los convertirán en personas dependientes de las circunstancias y no de lo que ellos pueden hacer por sí mismos.

El racismo que existe en Chihuahua, no solo es con los migrantes, sino también con los nativos, con los propietarios originales de este suelo, que a lo largo de los siglos, han sido desplazados por intereses personales y de grupo, y el más reciente, el interés del bandido, del nuevo cacique, del narcotraficante.

El interés de los gobernantes en turno, son legítimos, pero desgraciadamente a quienes colocan en esta gran responsabilidad de canalizar apoyos para los indígenas, lo hacen de manera igual a como lo hacen las autoridades de la ciudad, no se meten en su cosmovisión, no respetan sus costumbres, no les interesa el convivir con ellos y aprender parte de su gran cultura, simplemente les hacen entrega de apoyos y le dicen que es por parte del gobernante en turno y ellos solamente los reciben.

El enseñarles las ventajas de tomar las medidas sanitarias para evitar enfermedades, nunca será tiempo perdido, como tampoco el que aprendan alguna habilidad para aprovechar la riqueza natural de su entorno.

La persona que acepte el trabajo de apoyarlos, debe entenderse que no es una labor de 8 horas, ni tampoco de días festivos, es tratar de entender su propia idiosincrasia, a partir de vivir en su propio entorno.

Numerosas son las dependencia de los tres niveles de gobierno, las que justificando su actividad laboral, llenan hojas y hojas con nombres y apoyos  entregados y al final una huella digital.

Mientras que los que sí entienden el ayudar como apostolado, como los jesuitas y demás personas con servicio pastoral, les aconsejan que reciban todo lo que les den.

La política, entendida en los tiempos modernos, nada tiene que ver con el apoyar a quienes más lo necesitan, a quien verdaderamente lo requiera, se ven a los indígenas como objetos de justificación de política social; no existe el ánimo de hacerlo de forma integral, canalizando todos los apoyos a través de un solo conducto.

Resulta difícil visualizar que los apoyos federales, estatales y municipales, puedan canalizarse como uno solo, porque la política personal y de grupo no lo permite.

En la actualidad, según reportes del gobierno del Estado, son aproximadamente 110 mil personas, en su mayoría Tarahumaras, Tepehuanos, Guarojios y Pimas y aunque se informe en documentos lo contrario, la verdad es que muchos de ellos, no viven congregados en una sola comunidad, sino que aprovechan los grandes espacios serranos para mantenerse aislados, aunque también de estos lugares, los nuevos dueños, los que tienen decisión sobre la vida de quienes los rodean, los corren de su propia tierra; otros más viviendo como nómadas, viajando a lugares donde puedan trabajar como en el caso del vecino estado de Sinaloa para las pizcas, donde son contratados por miserias,

No todos los cargos públicos son para pagar facturas políticas; la atención que requiere el apoyar a los indígenas de Chihuahua, exigen perfiles más humanistas, menos políticos y más apegados a convivir con ellos y tratar de entenderlos, porque para justificar apoyos de 8 a 3, cualquier puede hacerlo, y desde su mismo escritorio en Chihuahua

Autorizan aumento del transporte, quienes no lo conocen ni lo utilizan

Finalmente, después de meses de diálogo entre el Consejo Consultivo del Transporte y los representantes de los concesionarios de las rutas de transporte urbano que operan en Ciudad Juárez y Chihuahua, se alcanzó un acuerdo sobre el aumento de las tarifas de 12 pesos para las rutas alimentadoras y 10 pesos para la ruta troncal.

Respecto de los compromisos que asumieron los concesionarios, El primero y tal vez el más importante, es que se renovará en su totalidad el parque vehicular del transporte, participando el gobierno como aval para que puedan otorgarse los créditos necesarios para adquirir nuevos camiones, además de que se revisarán la totalidad de las concesiones, dándose de baja aquellas que no se están trabajando.

Otro de los compromiso asumidos por los concesionarios, es que los camiones terminaran la ruta hasta alcanzar el horario y los itinerarios establecidos, evitando como actualmente pasa, que las personas que salen tarde de su centro laboral, no puedan alcanzar el transporte, a pesar de que el horario establezca que si deben de ofrecer el servicio.

La colocación de sistema de GPS para conocer en tiempo real en que lugar se encuentra cada camión, brindará certeza y seguridad a los responsables de la Dirección de transporte, sobre si están cumpliendo con su responsabilidad.

El compromiso que asumió el Gobierno del Estado, es el de brindar de forma continua y permanente, cursos de Capacitación para los choferes, además de estar vigilantes de que se cubran en su totalidad, las prestaciones que les corresponde por ley, además de su incorporación al seguro social para ellos y sus familias, Infonavit, afores y demás beneficios que si bien algunos tenían, no eran generalizados.

Actualmente, el parque vehicular es del orden de 875 camiones que diariamente circulan en las dos ciudades; casi 700 mil personas son las que utilizan el servicio de transporte y si duda este incremento representa un duro golpe al bolsillo de estas familias, que destinan una gran parte de su salario para sufragar los costos del transporte.

Numerosas son las personas que tienen que tomar hasta 4 camiones para llegar a su centro de trabajo e igual número para regresar a sus hogares, lo que representa un gasto diario de 100 pesos y tomando en cuenta que el salario mínimo es del orden de 312.41 pesos, es considerable lo que les representa para ellos.

La ley de transporte no contempla el número de personas que pueden trasladarse en los camiones, por lo que es común ver en las horas pico, camiones son exceso de personas en su interior, generando por consecuencia, que el chofer tenga que retrasar su llegada a los puntos de revisión de horario, lo que representa que tiene que pagar una multa por cada minuto que se tarde en llegar.

Esta es una de las principales razones por las que circulan con marcado exceso de velocidad y cuando se presenta algún accidente, los usuarios son los que mayormente presentan lesiones, que muchas de las veces, les generan que no puedan trabajar por semanas, tiempo en el cual no se presentan ingresos a sus hogares.

La corrupción que se presenta en la dirección de transporte y vialidad, les permite a los choferes prácticamente hacer lo que quieran, circular con exceso de velocidad, no respetar los horarios, pasarse semáforos en rojo, detenerse en cualquier parte, poner música a volúmenes muy altos, no respetar credenciales para estudiantes, personas de la tercera edad, discapacitados, además de no respetar el reglamento de tránsito en general.

Las autoridades y los concesionarios aprovecharon los días de asueto por la semana mayor para oficializar los aumentos, lo cual para los concesionarios es necesario, pero para los usuarios no lo es tanto, sobre todo porque conociendo la forma en la que opera la dirección de transporte, se espera que esta práctica continuará y los choferes, continúan siendo los principales infractores con la complacencia del gobierno.

*Abogado litigante, integrante de la FECHCA y de la AECHIH