viernes, junio 21, 2024

Cultura

Jirones de nuestra historia: Padre Salvatore Gambino

Padre Salvatore Gambino: “una vida para el evangelio y para los pobres”. párroco de Santa Cruz de Rosales y benefactor de la región; en 1911 propuso la construcción de la presa “las vírgenes”.

Por: José Luis Jaramillo Vela

Desde Italia con amor

El Padre Salvatore Gambino Colella nació el 7 de septiembre de 1849 en Altofonte, provincia de Palermo en Sicilia, Italia; sus padres Giachinto Gambino y Giuseppa Colella, ambos de una fuerte raigambre católica recurrieron a su amigo el Sacerdote Salvatore Bonomo en la Parroquia de Santa María de Altofonte para que bautizara a su hijo recién nacido.

Desde pequeño, Salvatore vivió en un entorno familiar de una gran formación humana y cristiana, rodeado de mucho amor y cariño; pronto se distinguió por su agudeza mental y un fervor espiritual por el estudio. Ya en su juventud ingresa al Seminario di Monreale; el 20 de septiembre de 1874 a sus 25 años, es ordenado sacerdote en la Catedral de Monreale por el Arzobispo Monseñor Giuseppe María Papardi.

El Padre Gambino ejerció inicialmente su ministerio en su tierra natal de Altofonte por cerca de cuatro años, en los que estuvo muy a gusto y muy contento de ejercer en su tierra; por su parte, los feligreses estaban muy complacidos de que Salvatore, a quien conocían desde niño, estuviera como Párroco de Santa María de Altofonte. Después de cuatro años, es transferido a Palermo, donde comienza a enseñar y a dar clases a los futuros sacerdotes en el Seminario de Monreale de Palermo; el Padre Gambino se sentía también muy a gusto impartiendo clases y muy pronto encontraría el camino de su verdadera vocación.

Un cambio que le cambió la vida

Estando ya en Palermo, el Padre Salvatore Gambino por sus deberes como religioso, entra en contacto con todas las órdenes y asociaciones religiosas establecidas y reconocidas en Palermo, de manera muy especial llama su atención “L’Associazione del Boccone del Povero” (Asociación del Bocado del Pobre) y se interesa en el quehacer de dicha agrupación y pregunta por el fundador.

Por su dedicación, tanto en el Seminario como en el ejercicio eclesiástico, aunado a su don de gentes, el Padre Salvatore Gambino se había hecho ya de una buena reputación; cierto día, al finalizar sus clases en el Seminario, toca a la puerta de su oficina un cura que pide hablar con él y se presenta como el Padre Giácomo Cusmano, fundador de la “Asociación del Bocado del Pobre”; le cuenta que la fundó en 1867 y lo invita a unirse a su Congregación. En ese momento los deberes del Padre Gambino le impedían dejar el Seminario, pero comenzó a forjar una amistad con el Padre Cusmano.

En el año de 1881, el Padre Gambino solicita y obtiene del Cardenal Michelangelo Celesia la autorización correspondiente para separarse del Seminario y del ejercicio eclesiástico, con el fin de unirse a la “Asociación del Bocado del Pobre” y dedicarse por completo al servicio de los más pobres y los más necesitados; de esta forma, se unió al Padre Giácomo Cusmano quien era llamado “El Doctor de los Pobres” y comprendió el Padre Gambino, que esa era su verdadera vocación.

“La Asociación del Bocado del Pobre” estaba conformada por sacerdotes, monjas y hombres y mujeres laicos con la tarea de llevar alimento a los más desamparados; el Padre Cusmano, inicialmente encarga la dirección de esta asociación a Monseñor Naselli, en ese entonces Arzobispo de Palermo. Desde su fundación, en 1867, la Asociación del Bocado del Pobre, contó con la aceptación, autorización y bendición del Papa Pío IX, de esta manera, oficialmente la agrupación pasa a formar parte de la Iglesia Católica.

“Una vida para el Evangelio y para los Pobres”

El 23 de mayo de 1880, el Padre Cusmano y el Padre Salvatore Gambino, en la fiesta de la Santísima Trinidad entrega los primeros hábitos a las monjas Vicentinas, primera orden religiosa que se adhirió a su organización; en 1883, Cusmano funda la “Congregación de los Siervos y Siervas del Pobre”, autorizada y bendecida por el Papa León XIII, dentro de esa congregación religiosa, quedó incluida la Asociación del Bocado del Pobre.

Tanto la Asociación, como la Congregación ya eran parte funcional de la Iglesia Católica; en 1884 el Padre Cusmano entrega los hábitos a los primeros monjes ordenados dentro de la Congregación y en 1887, el Papa León XIII autoriza al Padre Cusmano y a su Congregación, establecer el programa de Misiones de su Congregación dentro de Italia, con el fin de ayudar y alimentar a los pobres.

El Padre Salvatore Gambino queda al frente del Programa de Misiones y de inmediato establece Misiones del Bocado del Pobre en Sicilia, Giarre, Agrigento, San Cataldo y Vanguarnera, que eran las comunidades más pobres y necesitadas; esta Congregación se las ingeniaba para conseguir benefactores que hacían que nunca faltara alimento en la mesa de los más pobres de Sicilia y después en toda la bota de Italia.

El Padre Salvatore Gambino continúa la obra del Padre Giácomo Cusmano

El 14 de mayo de 1888 fallece el Padre Giácomo Cusmano, considerado como un Santo por la población (el 30 de octubre de 1983 sería beatificado por el Papa Juan Pablo II); en ese momento, el padre Salvatore Gambino queda al frente, tanto de la “Congregación de los Siervos y Siervas del Pobre”, como de la “Asociación del Bocado del Pobre”, entonces Gambino le da otro giro a la Congregación y le aporta su sello de modernidad.

En 1891, el Padre Salvatore Gambino solicita al Vaticano establecer misiones de la Congregación en varios países que en aquella época resultaban con serios problemas de pobreza extrema y a donde la Congregación y la Asociación del Pobre necesitaba expandirse para llevar su misión de ayuda humanitaria.

El Papa León XIII autoriza el Programa de Misiones en el Extranjero de la Congregación y el Padre Gambino envía misioneros a Rumania, Estados Unidos, México, Brasil, Camerún, Uganda, República Democrática del Congo, Filipinas e India; países en donde hasta la fecha, están operando.

El Padre Salvatore Gambino llega a México

A partir de 1891, el Papa León XIII con la finalidad de apuntalar y fortalecer la Iglesia Católica en México, hace una serie de movimientos: la Diócesis de Durango es elevada al rango de Arquidiócesis; se erige la Diócesis de Chihuahua, separándola de la de Durango; la nueva Diócesis de Chihuahua comprende todo el territorio del Estado de Chihuahua, con sus 49 parroquias, una de ellas la de Santa Cruz de Rosales.

Entre los  movimientos, el Papa León XIII se trajo de Pátzcuaro, Michoacán al sacerdote Jose de Jesús Ortíz Rodríguez, al que nombró como primer Obispo de Chihuahua; al Párroco de Santa Cruz de Rosales, Francisco Uranga y Sáenz lo envía a Durango y posteriormente lo nombra Obispo de Sinaloa; mientras tanto, el Padre Salvatore Gambino que había llegado de Arizona, en donde había dejado al Padre Rossi y al Padre Castaldi como misioneros del Bocado del Pobre en Yuma y Tucson, Arizona, busca ser recibido por el Obispo Ortíz Rodríguez, teniendo como fecha de la cita el 24 de diciembre de 1893… el Obispo se quedó esperándolo.

Al día siguiente, día de Navidad, un apenado Padre Salvatore Gambino se presenta ante el Obispo Ortíz Rodríguez, disculpándose y explicando que por no conocer el Estado, se siguió hasta Meoqui, en donde le informaron que se había pasado de Chihuahua; explicó que en Meoqui conoció gente de Santa Cruz de Rosales, quienes le pidieron trasladarse para oficiar la misa de Navidad ante la falta de Párroco, a lo que accedió con mucho gusto; también informó al Obispo que desde 1891 salieron de Italia hacia varios países del mundo en misión pastoral para ayudar a los pobres, siguiendo los preceptos del Padre G. Cusmano.

El Padre Gambino le comenta también al Obispo que tienen cerca de dos años haciendo misión en Estados Unidos y que antes de llegar a Chihuahua estableció dos misiones, una en Yuma y otra en Tucson, Arizona y que el motivo de haber solicitado una audiencia con él, era con el fin de pedirle su permiso y su apoyo para buscar benefactores y poder establecer asilos para loa ancianos y misiones del Bocado del Pobre en el Estado de Chihuahua; procediendo el Padre Gambino a mostrarle al Obispo, los documentos Papales y eclesiásticos que avalan a la Congregación de los Siervos y las Siervas del Pobre como parte activa de la Iglesia Católica.

Por su parte, el Obispo Ortíz Rodríguez le hace saber que está en pleno conocimiento tanto de la Congregación, de sus labores, así como de su estatus en el Vaticano; que sabe de la importante labor que realizó el Padre G. Cusmano y que siguen realizando las instituciones que fundó y le comenta que en lo que se refiere a su persona, también ha escuchado acerca de él y de su labor como sucesor del Padre Giácomo Cusmano.

El Obispo Ortíz le dice a Gambino que la Parroquia de Santa Cruz de Rosales está sin Párroco, ya que al Padre Francisco Uranga y Sáenz lo trasladaron a Durango para nombrarlo Obispo de Sinaloa, por lo que le gustaría que aceptara ser el nuevo Párroco; además le informa que en la región hay bastante gente muy necesitada y que ahí tendría una buena oportunidad de establecerse y ayudar a muchas personas; le ofreció todo su apoyo tanto para establecerse, como para conseguir benefactores.

El Padre Salvatore Gambino aceptó el ofrecimiento y el nombramiento del Obispo y se convirtió en el nuevo Párroco de Santa Cruz de Rosales.

El Padre Gambino comienza a dejar su huella

Una vez que tomó la Parroquia de Santa Cruz de Rosales, el Padre Gambino de inmediato se puso a trabajar y a detectar los grupos de personas más necesitadas y vulnerables; fundó un asilo para ancianos y enfermos y un comedor del Bocado del Pobre en Rosales; más tarde, fundó otro asilo para ancianos y enfermos en la ciudad de Chihuahua, atendidos por las Hermanas Siervas del Pobre y los Misioneros Siervos del Pobre.

En 1894, el Obispo José de Jesús Ortíz Rodríguez le encargó al Padre Gambino apoyarlo en la construcción del Seminario Conciliar de Chihuahua; Gambino ayudó en la construcción del Seminario, consiguió con su amigo el Arzobispo de Monreale, Sicilia, los reglamentos, lineamientos y planes de estudio, para aplicarlos en el Seminario de Chihuahua.

El 25 de diciembre de 1896, el Padre Salvatore Gambino funda en Rosales un orfanatorio para niños desamparados, a este orfanato lo llamó “G. Cusmano, Sículo” (G. Cusmano, de Sicilia, o Siciliano); este orfanato que tanto benefició a la región, tuvo que cerrar en 1911 por causa de la Revolución Mexicana.

El 3 de mayo de 1898, por gestiones e invitación del Padre Salvatore Gambino, los sacerdotes Jesuitas Luigi Gentile de Benevento y Pasquale da Reggio, se trasladan desde Albuquerque, Nuevo México para fundar una misión en Santa Cruz de Rosales, que estaba a punto de dividirse para formar otra Parroquia.

El 3 de enero de 1899, la Parroquia de Santa Cruz de Rosales es dividida para formar la nueva Parroquia de San Marcos Evangelista en Saucillo, Chihuahua; el Padre Gambino que ya veía venir la situación, por eso trajo a los Jesuitas italianos de Albuquerque.

El 26 de mayo de 1899, el inquieto y muy activo Padre Gambino, funda en Rosales un nuevo asilo, este para niñas y para ancianas, al que llamó “La Casa de la Misericordia”, el asilo fue encargado a mujeres laicas de Rosales; se hicieron cargo Dolores y Refugio Licón, Carmelita de la Garza, Anita Barman, María Rodríguez, Octavia Cano y María Licón. El 8 de septiembre de 1904, el asilo fue arrasado por una inundación y el Padre Gambino lo volvió a construir y a inaugurar el 7 de diciembre; el 8 de noviembre de 1906 el asilo es destruido por un incendio y nuevamente el Padre Gambino lo volvió a levantar. En 1914 este asilo es trasladado a la Ciudad de Chihuahua por causa de la Revolución Mexicana y para seguridad de las niñas. Este asilo actualmente sigue funcionando, hoy se llama “Padre Salvatore Gambino” y es atendido por las Hermanas Siervas del Pobre.

El 8 de enero de 1900, termina en Rosales la labor de los Jesuitas Luigi Gentile de Benevento y Pasquale da Reggio; el Padre Gambino les agradece y vuelve a hacerse cargo de la Parroquia de Santa Cruz de Rosales.

En 1904 el Padre Salvatore Gambino ayuda a las Hermanas de María a fundar un hospital en la ciudad de Chihuahua; da servicio a personas pobres principalmente de Chihuahua, de Meoqui y de Rosales.

La actividad del Padre Gambino transcurría principalmente entre Chihuahua y Rosales, haciendo y dejando su labor benéfica por donde quiera que pasara. Al estallar la Revolución Mexicana, Gambino y sus obras sociales no fueron ajenos al caos revolucionario, sin embargo, él siguió con su labor pastoral al mismo tiempo que comenzó a rondar por su cabeza la idea de aprovechar las aguas del Río San Pedro para beneficiar a los agricultores y campesinos de la región construyendo una represa y estableciendo un moderno sistema de riego.

En 1911, durante una gira del Presidente Francisco I. Madero por la Ciudad de Chihuahua, el Padre Gambino le presenta a Madero el proyecto para la construcción de la represa para el aprovechamiento de las aguas del Río San Pedro; aparentemente Madero se mostró interesado, pero terminó archivando el proyecto. En 1920, el Gobernador del Estado, General Ignacio Ceferino Enríquez quien también era Ingeniero Agrónomo, desempolva el proyecto del Padre Gambino e inicia las gestiones para la presa y el distrito de riego, aprovechando la recién construida Presa La Boquilla. Según el Lic. Carlos Gallegos Pérez, Cronista de Cd. Delicias es muy probable que, a partir del proyecto del Padre Gambino, se le haya puesto el nombre del Presidente Madero a la Presa, misma que la vox populi bautizó como “Las Vírgenes”

En 1912, El Padre Gambino y los miembros de su Congregación sufrieron el intenso asedio del Coronel Flores Alatorre, enviado por Pascual Orozco a pedirle dinero “para la causa”, la cifra era muy alta y Gambino dijo no tener ese dinero y fue amenazado con ser fusilado, lo cual logró evitar gracias a la intervención de un amigo suyo, del cual la historia nunca reveló su nombre. Entre los años 1912 y 1913, el Padre Gambino se ve obligado a vivir en el Asilo de Guadalupe en Chihuahua y sus misioneros en La Casa de la Misericordia en Rosales para proteger a las niñas de los revolucionarios.

Enero de 1914, siendo Gobernador del Estado el General Pancho Villa, por razones aún desconocidas ordenó la expulsión del Padre Salvatore Gambino del territorio estatal; fué acogido por sus misioneros en Bisbee, Arizona, en donde se dedicó a servir a los pobres durante dos años, regresando de su exilio en 1916.

Según Santino Terranova, Salvatore Schembri y Ferina Saverio, el Padre Gambino a principios de 1920 habría filmado las actividades en sus orfanatos, asilos, hospitales y comedores, así como su labor con los pobres; sin embargo, no se ha encontrado dicho material, ni se sabe quién lo filmó.

En 1921 el Padre Gambino construye otro asilo del Bocado del Pobre, este en la Ciudad de Chihuahua, al que nombró “Giácomo Cusmano”, mismo que hasta la fecha sigue operando.

Finalmente, el Padre Salvatore Gambino Colella fallece el 8 de marzo de 1927 en la Ciudad de Chihuahua debido a las complicaciones de la diabetes que padecía; murió a los 78 años y sus restos fueron sepultados en la capilla del asilo “Bocado del Pobre Giácomo Cusmano”. Habiendo dedicado toda su vida a servir a los pobres; treinta años a servir a Santa Cruz de Rosales y a Chihuahua.

La obra del Padre Gambino perdura

+ En la Ciudad de Chihuahua continúa operando el asilo “Bocado del Pobre” atendido por la Orden de las Hermanas Siervas de los Pobres, en donde viven de forma permanente unos 30 ancianos; además, se les brinda servicio de desayuno, comida y cena diariamente a otras 80 personas, aunque se han visto en serios problemas para subsistir, afortunadamente a las Hermanas Siervas de los Pobres nunca les han faltado benefactores. Ubicado en la Calle Matamoros 2605

+ En Ciudad Delicias opera el Hogar de Niñas y el Asilo de Ancianos pertenecientes al Instituto G. Cusmano, fundado por el Padre Gambino y atendido por las Hermanas Siervas de los Pobres, ambos se sostienen gracias a las donaciones de los ciudadanos benefactores. Ubicado en Calle Décima Sur 403, Fracc. Jardín

+ En Santa Cruz de Rosales, hasta la fecha el Ayuntamiento y el DIF de Rosales sostienen un comedor en donde se ofrece comida diaria a personas desamparadas e indigentes; inspirados en la gran presencia y enorme influencia de un hombre dedicado por completo a ayudar a los pobres, a los necesitados, a los desamparados, a los enfermos y a los niños y niñas desprotegidos y quien por casi treinta años fué el Párroco de Santa Cruz de Rosales, el Padre Salvatore Gambino Colella.

+ El Instituto G. Cusmano actualmente opera en Italia, Rumania, México, Estados Unidos, Brasil, Camerún, Uganda, República Democrática del Congo, India y Filipinas.

Fuentes Bibliográficas:

+ eldiariodedelicias.mx

+ hi-in.facebook.com/Reidezel Mendoza

+ iglesiaenchihuahua.org

+ parrocchiasantarosalia.it

+ elheraldodechihuahua.com.mx

+ pressreader.com

+ scielo.org

+ Redalyc.org

+ yumpu.com/uacj

+ egochihuahua.com.mx

+ es.catholic.net

+ encuentren.me

+ es.wikipedia.org