martes, agosto 09, 2022

Gerardo Cortinas Murra, Opinión

Juicio Político vs Javier Corral

El pasado lunes, la Comisión Jurisdiccional del Congreso aprobó el acuerdo de admisión del juicio político promovido en contra del exgobernador Javier Corral. La respuesta del ex servidor público fue, como se esperaba, visceral e irracional.

En el sito de Facebook, ‘El Inútil’ declaró que la presentación del juicio político en su contra era una estrategia promovida por el actual gobierno estatal, utilizando a los ‘lacayos’ al servicio de Maru Campos.

Obviamente, tal declaración me involucra de manera directa. Lo cual, constituye una infamia en la que se pretende desacreditar por partida triple, al gobierno estatal, al Congreso local y al promovente.

En esta ocasión, Javier Corral demuestra lo que es: una persona despreciable y ruin, capaz de cometer actos que denigran a quienes tienen la valentía de denunciar sus actos de corrupción oficial. Al extremo, de descalificar a los integrantes de la Comisión Jurisdiccional por admitir la denuncia de juicio político en su contra.

Por fortuna, la realidad es otra: En el Art. 178 de la Constitución Local se plasma la denuncia popular, en los términos siguientes: “Cualquier ciudadano bajo su más estricta responsabilidad podrá formular denuncia respecto de las conductas a que se refiere este artículo” (responsabilidad política y administrativa).

A su vez, el Art. 182 establece que el juicio político “sólo podrá iniciarse durante el período en que el servidor público desempeñe su cargo y dentro de un año después”. En el caso concreto, la denuncia fue presentada por un ciudadano y durante el año posterior a la conclusión del cargo de gobernador.

Luego, resultaba obligado que la Comisión Jurisdiccional admitiera la demanda en contra de Javier Corral, y con ello, iniciar el procedimiento del juicio político promovido por un ciudadano chihuahuense.

En efecto, por elemental sentido común, los órganos jurisdiccionales (sin importar la materia del juicio) tienen la obligación de admitir las demandas y/o denuncias presentadas por los ciudadanos cuando reúnen los requisitos legales; y con ello, garantizarles el derecho humano al acceso de la justicia.

Sin embargo, ante la mente desquiciada de Javier Corral, la aceptación de la denuncia en su contra constituye un ‘complot’ orquestado por Maru Campos en el que el ’ejecutor’ resulta ser el denunciante. Declaración temeraria y falsa, dada cuenta que entre Maru Campos y Gerardo Cortinas Murra, no existe ni siquiera una relación de amistad; mucho menos un vínculo laboral.

Yo me pregunto: ¿Acaso le resulta imposible reconocer su notoria ineptitud en el ejercicio del cargo de gobernador y sus tantos actos de corrupción oficial?  ¿Acaso el exgobernador ignora que el actual grupo parlamentario del PAN, no le rendirá plastecía, como en la anterior Legislatura?

Y si acaso se ufana de ser licenciado en derecho, debería de aceptar que con el acuerdo de la Comisión Jurisdiccional apenas inicia el procedimiento de juicio político en su contra; ya que, posteriormente, tendrá la oportunidad de ofrecer pruebas de descargo y formular los alegatos para probar su supuesta inocencia.

Por mi parte, desde el inicio del gobierno de Javier Corral, denuncié sus actos de corrupción de los que la opinión pública tiene pleno conocimiento. Uno de ellos, fue el juicio de amparo en contra de la designación de ‘Lucha’ Castro como consejera de la Judicatura del TSJ. Dos años después, con la renuncia de ‘Lucha’, Javier Corral volvió a designar a otra abogada que no cumplía los requisitos para ser magistrada del TSJ. Dos designaciones arbitrarias por demás.

Así las cosas, quien podría negar que Javier ‘El Inútil’ Corral es una persona esquizofrénica (trastorno que afecta la capacidad de una persona para pensar, sentir y comportarse de manera lúcida) y, que por ello -según la información médica especializada- requiere de un “tratamiento de por vida e incluir una combinación de medicamentos, psicoterapia y servicios de cuidado especialmente coordinados”.