viernes, junio 21, 2024

Carlos Jaramillo Vela, Opinión

La Columna de Jaramillo

INM: el costo de la negligencia e ineficacia en la víspera de las elecciones. Financiera Rural: otra víctima del caos gubernamental y la tozudez del Presidente.  

Luego de la tragedia ocurrida semanas atrás en Ciudad Juárez, al morir 40 migrantes en una estancia migratoria de esa ciudad fronteriza, el Gobierno Federal de México ha comenzado a reaccionar para aminorar el desgaste político que tal suceso le está cobrando. Es evidente que todas las notas periodísticas derivadas del funesto acontecimiento revelaron la corrupción y las deficiencias operativas del Instituto Nacional Migración (INM) causantes del trágico hecho. La precariedad de las instalaciones de las estancias migratorias mexicanas así como la carencia protocolos y capacitación en el personal del INM dieron la vuelta al mundo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador “ha autorizado” que se procese al titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, a quien la Fiscalía General de la República le ha “abierto” una carpeta de investigación. Alguien tiene que “pagar” las culpas porque el proceso electoral de 2024 se acerca, y en este caso el “sacrificado” parece ser el funcionario Garduño. Si la tragedia hubiera ocurrido en el primer año de gobierno, quizá el presidente López Obrador no habría ordenado el uso de la guillotina sobre ninguno de sus correligionarios, sin embargo, la víspera electoral eleva el costo de la ineficacia y los errores gubernamentales. 

Ahora tocó el turno a la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND), cuya desaparición ha sido fraguada desde el Palacio Nacional por el Presidente de la República, en la misma tesitura en la que desde el inicio de su gobierno el mandatario ha extinguido otros fideicomisos y organismos descentralizados para disponer discrecionalmente de los recursos de dichos entes. Bajo el superficial e injustificado argumento de que los apoyos financieros a productores del campo deben llegar de manera directa, el mandatario envió a la Cámara de Diputados la iniciativa para extinguir a la FND.

Aunque la corrupción y los desvíos de recursos son el argumento con el que se ha pretendido justificar la liquidación de las demás instituciones desaparecidas por el actual gobierno de México, a la liquidación de la FND el presidente pretende justificarla mediante un pretexto distinto, pues esta al parecer se halla inmersa en corrupción y malos manejos, sin embargo, tales desórdenes son responsabilidad del actual gobierno. 

Expertos y analistas revelan que la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario operó sin cartera vencida y con buenos resultados hasta el término del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, y durante la presente administración dicha institución ha sido objeto de malos manejos que la tienen en la quiebra. En el sexenio anterior la FND operaba con números negros y otorgaba créditos al campo por 67 mil millones de pesos al año, en el gobierno del presidente López Obrador ésta se ha vuelto ineficiente y su nivel de financiamiento se redujo a menos de la mitad.

Por lo pronto, el presidente ha enviado a la Cámara de Diputados la iniciativa de extinción de Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, a fin de estar en posibilidad de manejar a su libre albedrío, -y quizá sin transparencia, como ha sido costumbre en su gobierno- los recursos de ese ente financiero.