domingo, julio 21, 2024

Carlos Jaramillo Vela, Opinión

La Columna de Jaramillo

La instrucción de AMLO a Sheinbaum y Delgado: “No le muevan ni una coma”. Los débiles intentos de Sheinbaum por generar confianza en los inversionistas. Una política hídrica adecuada: asignatura pendiente para Claudia Sheinbaum.

Ya se había dicho en esta columna con anterioridad que la presidenta electa Claudia Sheinbaum y MORENA acatarían a ultranza los designios de Andrés Manuel López Obrador para imponer la pretendida la reforma judicial cuyo aspecto central es la designación de jueces, magistrados y ministros por vía de elección popular. Mario Delgado, dirigente nacional morenista acaba de confirmarlo con toda claridad al declarar que ese aspecto fundamental del proyecto no estará sujeto a negociación. Es evidente que López Obrador les ha dado instrucciones precisas a su sucesora y su operador para que a esa parte de la iniciativa “no se le mueva ni una coma”.

Así, queda confirmada la aseveración hecha días antes en esta columna cuando se mencionó que la supuesta apertura a la discusión y el debate era solo de forma y no de fondo, es decir, una especie de paliativo para acallar las voces discordantes que muestran la inconformidad de un amplio sector frente a la inminente destrucción del sistema de división de poderes que aún sirve como contrapeso político y jurídico al Estado mexicano.

Continúan siendo inverosímiles algunos de los mensajes que Claudia Sheinbaum trata de dar a los sectores económicos nacional e internacional. Su reciente reunión con los líderes del Consejo Coordinador Empresarial mexicano, en la que se informó por parte de éstos la supuesta inversión de 42 mil millones de dólares en el próximo sexenio, se percibe como una estratagema mediática para complacer a la presidenta electa tratando de generar confianza en los inversionistas nacionales e internacionales.

Además de su encuentro con los empresarios, la ex jefa de gobierno de la CDMX ha intentado de otras formas mejorar su imagen y la del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues también ha declarando que la reforma judicial no implicará concentración de poder ni autoritarismo, sin embargo, la realidad es que de concretarse los cambios constitucionales que el aún mandatario en turno está empeñado en realizar el Poder Judicial quedará sometido al Ejecutivo. Ante tal escenario los consorcios extranjeros que decidan invertir en México solo lo harán si en sus contratos se incorporan cláusulas de arbitraje que permitan dirimir ante tribunales extranjeros eventuales controversias con el impredecible gobierno de la 4T. Al paso que vamos la impartición de justicia se convertirá prácticamente en una especie de función de la administración pública federal.

Por fin parecen empezar a registrarse las lluvias del verano, luego de que la tormenta tropical “Alberto” tocó tierra en los Estados de Veracruz y Tamaulipas trayendo la generación de un intenso temporal lluvioso favorable para más de una decena de estados del país. La esperanza parece comenzar a renacer ante la posibilidad de que el verano que está iniciando traiga una considerable precipitación pluvial que permita la recarga hídrica de presas, ríos y acuíferos hoy casi extintos en gran parte México.

La severa sequía que azota a nuestro país como consecuencia del cambio climático ha generado un problema hídrico de dimensión inédita, cuya muestra más evidente es la marcada escasez de agua que se vive en la Ciudad de México ante el agotamiento del sistema Cutzamala que tradicionalmente ha suministrado el preciado líquido a la capital nacional. Sin embargo, otro factor importante del actual problema hídrico que enfrenta México lo constituyen las inadecuadas políticas que durante años se han aplicado, así como el abandono que en el  actual sexenio ha registrado el sector. La atención a la crisis hídrica que hoy padecemos y el fortalecimiento técnico y presupuestal de la Comisión Nacional del Agua tendrán que figurar entre las prioridades de la agenda de la próxima presidenta Claudia Sheinbaum.