domingo, agosto 14, 2022

Buzón, Carlos Jaramillo Vela

La Columna de Jaramillo

  • La migración: resultado de la desigualdad socioeconómica.
  • Quiebras pública y privada… entre los saldos de Corral.

Tienen un claro ingrediente socioeconómico, sin duda, las oleadas de miles de personas migrantes centroamericanos, que se han venido viendo en México durante los últimos tres años, y particularmente, la actual caravana de 4 mil personas que partió de Tapachula, Chiapas, hacia la Ciudad de México. Los estados nacionales, de los cuales proceden tales migrantes, no son ni pueden ser ajenos a la problemática y los motivos que dan origen a una buena parte la migración. Entre las principales causas del fenómeno migratorio se encuentra la falta de oportunidades para el desarrollo económico y social de las personas; lo cual es producto de los enormes contrastes y desigualdad socioeconómica, bajo las cuales viven millones de personas en los países subdesarrollados.

No se puede negar ni ocultar el hecho de que la compleja situación financiera que enfrentan los gobiernos de algunas entidades federativas de nuestro país, y particularmente el de Chihuahua, constituyen un problema que se ha venido gestando por diversas causas, durante varios años, o sexenios. No obstante tal circunstancia, es tarea de cada gobernante restaurar la situación de las finanzas públicas, para alcanzar un saneamiento que permita el equilibrio financiero del gobierno. En el caso del gobierno inmediato anterior, en Chihuahua, dirigido por el ex mandatario Javier Corral Jurado, los resultados en este aspecto dejaron mucho qué desear, no sólo no se logró una reducción en el déficit financiero estatal, sino que la deuda pública aumentó al grado de que hoy ronda los 75 mil millones de pesos.

Como si lo anteriormente expresado fuera poca cosa, la administración inmediata anterior cometió además graves errores por falta de sensibilidad y ética política, ya que dejó de pagar varias decenas de millones de pesos algunos proveedores que surtían insumos o productos al Gobierno del Estado, y debido a ello actualmente tales empresarios o comerciantes se encuentran en la quiebra; así lo ha referido recientemente el empresario Fernando Mares Delgado, quien se queja de la indolencia mostrada tanto por la dirigencia de la CANACO, como por el mismo gobierno de Corral, ante los reclamos hechos por él, en el momento oportuno, para exigir el pago a dichos proveedores. Resulta imperdonable el fracaso de cualquier empresa, cuando éste se deriva de la irresponsabilidad o negligencia de un gobierno. Suelen ser graves la trascendencia y efectos derivados del cierre de negocios, pues se ve afectada seriamente la estabilidad económica de las familias de los empresarios y los trabajadores cuya subsistencia depende de tales fuentes de trabajo. Las consecuencias psicológicas y sociales que ello provoca también son de importancia. Así las circunstancias, entre otros de los malos saldos imputables al gobierno del Javier Corral, se tienen el mal manejo financiero del estado, y la quiebra de algunas empresa