sábado, abril 13, 2024

Carlos Jaramillo Vela, Opinión

La Columna de Jaramillo

PRI: vigente y dispuesto a recuperar los espacios perdidos. López Obrador y Monreal: aparentemente cada vez más lejos uno del otro.

Ante una nutrida concurrencia, y con la presencia del ex gobernador del Estado de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, así como de varios ex presidentes del PRI en el Estado, ex alcaldes del Municipio de Chihuahua, y diputados y ex diputados del PRI, el sábado 27 de agosto se llevó a cabo el relevo en la dirigencia del Comité Municipal capitalino del partido tricolor. Alejandro Domínguez, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, agradeció a Ricardo Santana y sus colaboradores el esfuerzo realizado durante su gestión al frente del priismo de la capital, y en seguida tomó la protesta estatutaria a Rosy Carmona y Óscar Derma, quienes en sus respectivos caracteres de Presidenta y Secretario General son ahora los nuevos dirigentes priistas en el municipio.

El evento dejó entrever el entusiasmo y la vocación política que aún perviven en el PRI y su militancia. Aunada a la presencia del ex gobernador Reyes Baeza y el líder estatal priista Alejandro Domínguez, entre los actores políticos presentes figuraron Óscar Villalobos, Guillermo Márquez, Mario De la Torre, Diógenes Bustamante, Miguel Ángel González, Javier Garfio, Minerva Castillo, Maurilio Ochoa, Ricardo Bone, Andrés De la O y José Bernardo Ruiz Ceballos. Los discursos y arengas pronunciados durante las intervenciones de algunos de los protagonistas del evento dan muestra de la vitalidad y el ánimo que imperan en el tricolor. Reyes Baeza convocó al priismo a salir con mística y entusiasmo a recuperar la voluntad y el respaldo de los chihuahuenses. El dirigente estatal Alejandro Domínguez dijo que el PRI es más que unas siglas, pues constituye una verdadera filosofía política, e hizo énfasis en que los dirigentes del partido no son sus dueños sino conductores de éste para la proyección del mismo y el impulso de los liderazgos de sus militantes, todo ello en beneficio de los intereses de Chihuahua y el país. Además señaló el abandono en el cual se encuentran el Estado de Chihuahua y sus municipios ante la falta de obras del actual Gobierno Federal.

Por su parte, el Delegado para Chihuahua por parte del CEN del PRI, criticó la forma en la cual el Gobierno Federal en turno se ha empeñado en efectuar la destrucción sistemática de la democracia y de sus instituciones, así como la persecución política que ha desplegado contra el PRI y los demás opositores que votaron contra la contrarreforma eléctrica propuesta por el presidente López Obrador ante la Cámara de Diputados. Fervorosos mensajes políticos y una buena concurrencia enmarcaron el evento de toma de protesta de la nueva dirigencia capitalina del PRI. El tricolor continúa dando muestras de hallarse activo, así como de su determinación para recuperar los espacios perdidos.

Desde tiempo atrás se ha venido gestando lo que parece ser una real desavenencia entre Ricardo Monreal, líder de la bancada de MORENA en el Senado de México, y el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, este último además fundador y líder moral de dicho partido político. El supuesto distanciamiento de los connotados personajes comenzó con la aparente exclusión que el mandatario hizo contra Monreal al excluirlo, meses atrás, en el comienzo de la pasarela de aspirantes a la candidatura presidencial que organizó para promover las imágenes personales de Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores, y Adán Augusto López, Secretario de Gobernación, quienes con la autorización –y por supuesto, también con la instrucción- del presidente López Obrador, prácticamente han empezado a desplegar una campaña político electoral para sucederlo. Como se sabe, el presidente ha apodado a los aspirantes morenistas a sucederlo con el calificativo de “corcholatas”, mismo que ha usado en varias ocasiones para referirse a ellos.

La magnitud de la estridencia que causó la difusión dada por los medios de comunicación a la figura de Monreal ante la notoria exclusión y ausencia en las pasarelas iniciales, de las que éste fue víctima por parte de su “amigo” el presidente y “su” partido, hizo reaccionar a éstos últimos. El presidente López Obrador y el dirigente nacional morenista Mario Delgado, suavizaron su postura respecto a Ricardo Monreal y comenzaron a incluirlo -aunque solo por un corto tiempo, pues lo han vuelto a relegar- en las pasarelas públicas –actos anticipados de campaña- así como a mencionarlo con cortesía entre el grupo de aspirantes. No obstante los supuestos –simulados- intentos hechos por López Obrador y Delgado a fin de recomponer la relación con Monreal, éste en las ultimas semanas ha hecho declaraciones que revelan que quizá la ruptura entre el presidente y él es más real que aparente, pues con claridad y sin ambages el senador dijo que le parecía indignante, ofensiva e irrespetuosa la forma en la cual el mandatario se refiere a los aspirantes presidenciales, y añadió que él (Ricardo Monreal) no es una “corcholata”, sino un político que aspira a ser presidente de México. Además, Monreal ha vuelto a expresar que no hay piso parejo debido al favoritismo institucional –entiéndase de parte de AMLO y de MORENA- hacia Claudia, Marcelo y Adán. Todo parece indicar que cada día es mayor la distancia que separa a Monreal y López Obrador.