miércoles, mayo 22, 2024

Buzón

Magia

Quitarle a un niño la magia de su fe en la navidad, es como negarle su derecho a ejercer su propia imaginación. Mas tarde será un adulto incrédulo, amargo, triste y enfermo.

Las tragedias silenciosas a veces suelen presentarse en casa cuando vemos a un niño desarrollarse en estados emocionales devastadores como la falta de fe, la falta de confianza, la falta de seguridad, la falta de compromiso, la falta de responsabilidad, pero sobre todo la falta de ilusión, sobre todo si es época de navidad, son niños vacíos y con estados emocionales en verdad muy lamentables, porque esa orfandad emocional, esos vacíos existenciales, no desaparecen cuando el niño crece, sino que van con él a lo largo del tiempo, los lleva guardados en las alforjas del inconsciente y repercuten de alguna manera cuando ya se es adulto.

Para algunas personas tal vez sea difícil creer que todo lo que hicimos o nos sucedió en el pasado, afecta nuestro presente, pero sería absurdo ignorar esta idea, pues toda acción tiene una reacción y toda actitud tiene sus consecuencias.

Por lo tanto, el pasado si contribuye de manera enorme en la persona que somos hoy. Y el pasado sólo nos serviría de referencia aquí y ahora para cambiar el presente, si no nos gusta la realidad que estamos viviendo, podemos cambiarla, afortunadamente la conducta es modificable. es tan grande y tan sublime la inocencia, vestida de gala en nochebuena con su hidalgo derecho excelso a ejercer la más pura y hermosa imaginación.

Fe, luz, alegría, voluntad, paz, amor y esperanza en el corazón de los niños que viven esa dulce fantasía que formará parte de sus más bellos recuerdos. La magia del espíritu navideño es el mejor regalo que trae felicidad a las almas infantiles y una dulce sonrisa íntima del que espera ilusionado, porque trae consigo una huella imborrable en su cerebro que se activa cada año para revivir las experiencias cumbre de dicha y felicidad.