domingo, junio 23, 2024

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Como merece Pancho Villa ser considerado ¿héroe o villano?

Pancho Villa ¿héroe o villano?

A diferencia del resto de los caudillos, incluido Emiliano Zapata, Francisco Villa fue el de raíces más humildes, por lo que incluso se vio obligado a vivir como delincuente.  

En el centenario de su muerte, se nombró al caudillo como el personaje histórico del año, lo que abrió el debate respecto a si el ‘Centauro del Norte’ merece ser considerado como un revolucionario del pueblo o como una figura sanguinaria. Abida Ventura.

El 20 de julio, en el aniversario luctuoso del fallecimiento de Francisco Villa, sus esculturas en Parral, Chihuahua, ya no solo reciben coronas de flores.

Sobre su pecho de bronce, también han aparecido pañuelos morados y carteles con consignas feministas que lo acusan de violador y asesino de mujeres.

Estas demostraciones se suman a los memoriales construidos en el siglo pasado en pueblos como San Pedro de la Cueva, Sonora, para recordar a los pobladores fusilados por el Centauro del Norte en 1915.

Felipe Ángeles presenció los excesos de villa y explica por qué se separó de sus fuerzas.

“Me separé de él [Villa] por no convenir su conducta para con los prisioneros a los cuales fusilaba, idea que yo traté de quitársela […] yo siempre procuraba disuadir a Villa de esos… pic.twitter.com/Q5j9BS2cEV -Reidezel Mendoza (@ReidezelM)

¿Merece Villa ser considerado un ‘revolucionario del pueblo’ o fue más bien un hombre sanguinario que asoló pueblos y asesinó a inocentes en el norte del país?

Este debate, instalado desde hace mucho en la academia, ha bajado a la arena pública desde que el Congreso de la Unión eligió, casi por unanimidad, declarar 2023 como “Año de Francisco Villa, el revolucionario del pueblo”, para conmemorar los 100 años de su muerte.

Su imagen está estampada en los logos oficiales y, aunque rara vez se le ha escuchado referirse al personaje, hoy el presidente Andrés Manuel López Obrador encabezará una ceremonia conmemorativa en Durango.

Las instituciones culturales, turísticas, incluso de entretenimiento, se han preparado para recordar con bombo y platillo el asesinato de uno de los caudillos más populares de la Revolución Mexicana.

En el marco del aniversario luctuoso de #Pancho Villa, acompáñanos en un homenaje y recorrido a su asombroso galope por decenas de películas.

Mientras en el centro del país se recuerda a Villa con exposiciones y publicaciones que enaltecen sus hazañas revolucionarias y su entrada triunfal a la capital, en Chihuahua y Durango, los gobiernos estatales impulsan cabalgatas, ferias de pueblo, conciertos y estrategias turísticas para atraer derrama económica.

Sin embargo, la sombra de sus atropellos todavía permanece en la memoria de familiares de víctimas asesinadas o violentadas por él o sus tropas.

“En Parral hay colectivos feministas que lo ven como una burla a las mujeres porque Villa fue un abusador y un torturador que ejecutó a decenas de mujeres.

“Lo digo porque los hechos ahí están, hay descendientes de víctimas que han levantado la voz y se han manifestado en contra de que el Gobierno federal nombre el 2023 el Año de Villa porque no los representa en absoluto.

“Consideran que no es un ejemplo a seguir, sobre todo en esta dinámica de violencia que estamos viviendo. Tal vez este sería otro México si no tuviéramos como héroes a personajes tan violentos”, comenta a Reporte Índigo el historiador Reidezel Mendoza Soriano, una de las voces críticas de la conmemoración.

Originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, el también cronista ha documentado en sus libros “Crimenes de Francisco Villa: testimonios” ( 2017) y “La emboscada, asesinato de Pancho Villa” (2022), los agravios que sufrieron pobladores de Durango, Chihuahua y Sonora a manos del caudillo, así como sus consecuencias.

En su opinión, la conmemoración se ha convertido en un pretexto para el espectáculo y para atraer turismo, lo cual deja de lado la oportunidad de reivindicar a las víctimas o darles un lugar en la historia.

Lamenta que en las mesas de reflexión, en lugar de dar espacio a las voces disidentes, los micrófonos estén tomados únicamente por descendientes del caudillo o historiadores que glorifican sus hazañas, muchas veces sin aceptar la parte oscura del personaje o minimizándola.

Historia de bronce

Felipe Avila, director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), admite que, tal como sucedió en 2022 con el Año de Ricardo Flores Magón, el decreto para conmemorar a Villa ha despertado cuestionamientos entre algunos intelectuales y sectores del norte del país.

Sin embargo, asegura que desde las instituciones no hay ningún interés en monopolizar la historia, sino darle cabida a todas las visiones sobre ese personaje “extremadamente complejo y contradictorio”.

“Han habido protestas de grupos feministas que, con todo su derecho, consideran que no se debería reivindicar a alguien que personifica el machismo y la violencia contra las mujeres y tienen razón, son muy respetables sus puntos de vista y no se puede decir que no es cierto porque sería tergiversar la verdad.

“Villa era mujeriego, hacía alarde de su papel como macho, se casó como 20 veces, tuvo un montón de hijos. Desde luego que no se está justificando ni haciendo apología de eso. Por lo tanto hay que entender y escuchar a esas voces descontentas y valorarlas”, dice.

Considera que las ejecuciones que ordenó contra civiles son injustificables desde cualquier punto de vista y momento, no obstante, hay que entender las circunstancias y el contexto.

“Fue un personaje central en una revolución y eso significa batallas, muertes, violencia, saqueos. Las revoluciones son momentos muy atípicos, hay bandos que se enfrentan a muerte y se tienen que tomar decisiones que en otro momento no se justificarían. Tenemos que reconocer eso y entender que forman parte de un proceso de guerra civil”.

El historiador ve en esta conmemoración la oportunidad de conocer a Villa más a profundidad como un personaje que tuvo sus partes luminosas y oscuras.

“A nosotros no nos interesa hacer una historia de bronce, presentar nada más su lado positivo, sabemos que Villa fue un personaje complejo que hizo cosas espectacularmente importantes y benéficas para el pueblo mexicano, para los más pobres y marginados, pero también tuvo momentos difíciles, sobre todo entre 1916 y 1919, que fueron los años más oscuros del villismo, cuando desapareció la División del Norte y estuvo viviendo a salto de mata por las sierras de Durango y Chihuahua”.

Para él, en la balanza entre lo bueno y lo malo, el “Centauro del Norte” hizo más cosas buenas que malas, por eso ocupa un lugar especial en la historia de México.

Revolucionario de origen popular

El investigador de El Colegio de México (Colmex), Javier Garciadiego, opina que aunque no ha sido lo más atinado, la conmemoración de Pancho Villa es una buena oportunidad para revisar sus claroscuros y conocer más a fondo las etapas de su vida.

“Hay quienes piensan que fue un bandolero, un psicópata y otros que lo consideran un extraordinario revolucionario. Yo pienso que fue las dos cosas en diferentes momentos de su vida”, dice en entrevista.

A pesar de sus episodios violentos, a Pancho Villa no se le puede negar el carácter de revolucionario del pueblo, opina el especialista en historia de la Revolución Mexicana.

“Los líderes de la Revolución en el norte son básicamente hacendados: Madero, Carranza, rancheros como Álvaro Obregón, pero con Villa tenemos al revolucionario de orígenes más populares, incluso inferiores a los de Emiliano Zapata, a quien tenemos que ubicar en la clase media rural, pues siempre se le ve vestido de charro, con grandes caballos.

Villa venía de una familia de aparceros y tuvo que vivir la vida delincuencial antes de la Revolución”.

A diferencia del resto de los caudillos, incluido Emiliano Zapata, Francisco Villa fue el de raíces más humildes, por lo que incluso se vio obligado a vivir como delincuente. (Reporte Índigo)