viernes, abril 12, 2024

Cultura

Nellie Campobello, la revolucionaria leyenda de la danza en México

Viviana Mendoza Hernández.- Nacida en Villa de Ocampo, Durango, diez años antes del estallido de la Revolución mexicana, Francisca Ernestina Moya Luna, mejor conocida como la maestra Nellie Campobello, considerada narradora de la Revolución Mexicana y precursora del ballet en México, fusionó perfectamente sus dos oficios: la danza y la literatura. Muestra de ello fue su libro “Ritmos indígenas de México” (1940), en el cual recopila coreografías de gran apoyo para los grupos de danza.

Esta es la razón del surgimiento del Festival de Danza Contemporánea Nellie Campobello impulsado por la bailarina y activista social Sagrario Silva en 1999, el Festival nace por la necesidad de dar a conocer la danza contemporánea a la población en general e impulsar el desarrollo profesional de sus participantes.

También es reconocida por ser la autora del primer libro sobre la Revolución que es escrito por una mujer; además, su particularidad se halla en que, a diferencia de otras novelas sobre la Revolución, la de Campobello registra el movimiento armado que se dio en el norte del país, específicamente en Chihuahua y Durango.

Nellie Campobello creció en Durango. A los 6 años de edad se había trasladado a Hidalgo del Parral, en la calle segunda del Rayo donde fue testigo en carne propia y a muy corta edad de los enfrentamientos que desató la Revolución mexicana. No asistió a la escuela, su tía Isabel la había enseñado a leer y a escribir, pero, tras la muerte de su madre, ella y su familia se trasladaron a la Ciudad de México.

Fue en la capital del país donde Campobello conoció la danza y desarrolló su carrera después de convertirse en alumna de Lettie H. Carroll, coreógrafa y empresaria estadunidense pionera en la enseñanza de la danza en México.

Al lado de su hermana, Gloria Campobello se relacionó con importantes artistas e intelectuales de la época. Ambas fueron invitadas a presentarse en La Habana, Cuba, donde conocieron al entonces embajador mexicano Carlos Trejo, quien al ser nombrado titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) puso en marcha un proyecto de danza nacional en el que participaron Nellie Campobello y su hermana; además, Campobello impartía clases de danza en la Casa del Estudiante Indígena.

El presidente Lázaro Cárdenas confió a Nellie Campobello la elaboración de una coreografía para conmemorar por medio de su representación la Revolución mexicana; de dicha encomienda surgió el Ballet 30-30. En la pieza participaron niños que representaban al pueblo, mientras que la propia Nellie a la Revolución.

En 1931 Campobello publicó “Cartucho”, un texto que originalmente contenía 33 relatos breves que registran diversos acontecimientos que tuvieron lugar en la región de Parral en la época más violenta del enfrentamiento armado de la Revolución mexicana.

Destaca también en su producción literaria “Las manos de Mamá” (1937), un texto que se desarrolla en el contexto revolucionario y el que la autora dedica a la memoria de su madre, figura importante a lo largo de su vida. Asimismo, Campobello publicó un libro de poemas intitulado “Yo”, editado por Dr. Atl en 1929.

De ahí puede compartirse un poema:

UN DÍA QUE FUI MARIPOSA

Soy mariposa

me gusta volar

y ver a través de

mis ojos dorados

mi libertad

Me gusta vivir

un día tener jardines

llenos de sol

tener alas

brillantes

mas no tener

corazón

Morir ebria

de belleza

morir ebria

de alegría

con las alas

abiertas

y a la luz

del día

En un hilito

de llama

azulada y roja

Es lo que yo llamo

morir como una

perfecta

mariposa

***

Que venga

el desbordamiento

de fuerza

y de grandeza

Manos rojas para

derribar cerros

Manos que no se

sorprenden de tener

Cerebro.

En 1932 se creó en la Ciudad de México la Escuela de Danza, considerada la primera institución pública dedicada a la enseñanza de la danza en México. Esta instancia tenía por meta investigar las diferentes danzas del país, formar bailarines y generar un cuerpo de baile profesional.  

La trayectoria y experiencia de Nellie en el campo dancístico la convirtieron en directora de esta institución hacia 1937. De 1937 a 1938 al frente de la escuela, la profesora, coreógrafa, bailarina y escritora Nellie Campobello orientó los estudios a la formación en docencia, la cual sigue vigente. En 1938 se convirtió en Escuela Nacional de Danza.

La profunda admiración hacia Francisco Villa llevó la llevó a una investigación plasmada en el libro “Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa” (1940).  En este texto se aleja de lo literario y su escritura adquiere un carácter histórico. En 1960 publica “Mis libros”, que contó con las ilustraciones del pintor y muralista José Clemente Orozco.

Durante casi medio siglo Nellie Campobello fungió como directora de la Escuela Nacional de Danza. En 1982 dejó de tener presencia pública debido a que fue secuestrada. Lamentablemente falleció años después, en 1986, en circunstancias sospechosas. El caso sigue sin aclararse.[8] En 1983 Nieves Gurría Pérez asumió la dirección de la Escuela para encabezar un movimiento llamado ¿Dónde está Nellie? dedicado a exigir justicia para la coreógrafa. Más adelante se le rindió un homenaje póstumo renombrando la institución como Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello, en memoria de estos personajes históricos