24 mayo, 2022

El Devenir

Periodismo con compromiso social

Pandemia creciente en la Fiscalía de la Mujer

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Ernesto Avilés Mercado*

Ante la indiferencia del DIF Estatal

Hablando y escribiendo

El proceso de contagio de Coronavirus, en esta llamada IV ola, continúa creciendo rápidamente en todo el país, superando cualquier expectativa y rebasando por mucho la capacidad de atención por parte de las instituciones médicas, aunque la capacidad de mortandad es mucho más baja que cuando se presentó hace ya dos años.

En Chihuahua, desde el año 2000, a la fecha, se han reportado oficialmente 16 mil fallecimientos, aunque la cifra real, se estima, supera los 20 mil en todo el Estado y ya es la principal causa de fallecimiento, superando a los problemas cardiacos, diabetes y en general las llamadas crónico degenerativas.

En materia de estadísticas, cada año se presenta un número aproximado de fallecimientos, que siguen una tendencia matemática, a veces con ligeros aumentos, pero siempre dentro de los márgenes esperados.

Este aumento repentino, se presenta por una catástrofe, como guerras, desastres naturales o como es el caso de epidemia del coronavirus y se le conoce como exceso de mortalidad.

Las bajas temperaturas y el relajamiento en las medidas preventivas, ha propiciado que se hayan presentado aumentos extraordinarios en el número de contagios, registrándose una marcada diferencia entre las personas que cuentan con su esquema de vacunación completo y aquellas en las que ni siquiera contaban con una sola vacuna.

La hospitalización de personas con problemas de coronavirus, en más de un 70%, son aquellas que no contaban con sus vacunas, mientras que quienes, sí lo tienen y presentan síntomas leves, están optando por resguardarse en sus hogares, tomando los medicamentos conocidos, esperando que el cuerpo reaccione.

Para las personas que trabajan como dependientes en alguna empresa y presentan síntomas, los descansan y los envían al Seguro Social para que promuevan su incapacidad, generando enormes filas que en muchos de los casos resultaban contraproducentes, ya que si sólo presentaban síntomas leves, la cercanía con personas contagiadas aseguraban también su positividad.

Ante esta situación, el Seguro Social abrió una página de internet, desde donde se pueden tramitar estas incapacidades, evitando así, abrir una fuente más de contagio.

Para muchas personas que tienen necesidad de continuar trabajando y presentan algún síntoma, se les pide realizarse una prueba rápida con diferentes costos que van desde los 300 hasta los 1200 pesos, dependiendo de donde se la practiquen.

En este escenario, las autoridades sanitarias deberían de establecer una homologación de costos en las pruebas, ejerciendo las facultades que la propia ley, en el caso de pandemia, les permite.

En el caso del Ayuntamiento del Municipio de la capital, la decisión de adquirir 10 mil pruebas de coronavirus y ofrecerlas de manera gratuita a las personas que lo requieran, es una muestra de empatía y solidaridad para con la ciudadanía que menos tiene y más necesita.

Ojalá y otros Municipios puedan replicar este ejemplo y se pueda continuar avanzando en este propósito, porque es hoy, cuando se requiere la participación de las autoridades y la sociedad para juntos superar esta crisis sanitaria.

FISCALÍA DE LA MUJER: INDIFERENCIA INSTITUCIONAL

Para quienes de manera regular y cotidiana nos presentamos a la Fiscalía de la mujer, nos damos cuenta de la indiferencia institucional que se presenta por parte de las autoridades centrales, que como siempre ocurre, va en demérito de la calidad del servicio que se presta.

Para nadie es secreto la responsabilidad de los MP en el desarrollo de su actividad; las declaraciones que realizan de las víctimas de maltrato y violencia, particularmente de señoras, amas de casa, madres de familia que tienen que trasladarse hasta las oficinas con su menores hijos, convierten las áreas de espera y los propios espacios de trabajo en áreas de recreo para ellos.

En muchos de los casos, las madres de familia hacen del conocimiento de la autoridad que presentan todos los síntomas, pero eso no es impedimento para atenderlas en sus declaraciones, al igual que dejar que los hijos de ellas, corran y griten por todas las áreas.

El problema estriba en que existe un área de ludopatía; es decir de juegos para los menores, que fue creada para entretenerlos, mientras que las madres son atendidas por los Ministerios Públicos, sin embargo se encuentran cerrados, porque las personas encargados de operarlos, pertenecen al Desarrollo Integral de la Familia y ni siquiera se han reportado desde Noviembre del año pasado.

De poco sirve el esfuerzo de la institución por atender a las madres de familia, porque al correr detrás de sus hijos, se convierten en focos de contagio por todas las áreas donde se esconden los hijos, teniendo que sacarlos hasta debajo de los escritorios de los agentes.

La coordinación que se exige con las autoridades Municipales, Estatales y Federales para atender el problema de la delincuencia, no es ni siquiera tendido a nivel local entre la Fiscalía de la Mujer y el DIF Estatal.

Ojalá y sean atendidas las constantes llamadas que se hacen desde la fiscalía de la mujer al DIF, para que se atienda esta emergencia y eventualmente los menores que tienen que acompañar a su madre, puedan esperarla en un lugar adecuado que ya existe y no se tengan  que revictimizar al estar con ella y revivir los hechos, al declarar las acciones de violencia sufridas…..ojala!

*INTEGRANTE DE LA AECHIH

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