martes, abril 16, 2024

Cultura

Poinsettia o Nochebuena, la flor mexicana que colorea el invierno.

La planta conocida por la ciencia en su estado silvestre como Euphorbia pulcherrima, y cuyas poblaciones silvestres más grandes se encuentran en Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas, es cultivada en todo el país.

El nombre original de la resplandeciente flor en náhuatl es Cuetlaxochitl, que significa “flor que se marchita” cuyas referencias más antiguas se encuentran en antiguos códices mexicanos, recopiladas por fray Bernardino de Sahagún en su obra Historia de las cosas de la Nueva España, según Laura Trejo Hernández, especialista del Instituto de Biología, de la UNAM quien se desempeña en el Laboratorio Regional de Biodiversidad y Cultivo de Tejidos Vegetales, en el campus Tlaxcala al escribirse el texto de referencia.

Para que la mayoría de las poblaciones de la flor se desarrollen de forma óptima requieren sombra, debido a que el sol las seca; de ahí que Trejo Hernández considere que “un rasgo relacionado con su origen es el nombre náhuatl: ‘Flor marchita’, ya que se seca fácilmente al estar expuesta al sol directo”.

De acuerdo con estudios de Laura Trejo, la Euphorbia pulcherrima, es una sola especie distribuida naturalmente desde Sinaloa hasta Guatemala por la costa del Océano Pacífico que sube a Morelos por la Cuenca del Río Balsas, en la zona de Mesoamérica.

Hay evidencias de que en la época prehispánica la flor se usaba en los ceremoniales y se otorgaba como trofeo; además, los tlatoanis la cultivaban en sus jardines. La asociación con el rojo se debe a que este color posee una connotación de poder profundamente arraigada en la cultura mesoamericana.

Décadas después aparece la Flor de Nochebuena relacionada a la celebración católica del nacimiento de Jesús. Muy probablemente los franciscanos, asentados en Taxco –hoy municipio de Guerrero–, retomaron el uso ceremonial que introdujeron en la celebración de la Navidad católica en su afán evangelizador. De ahí que Taxco sea considerado punto central de la Nochebuena desde el punto de vista biocultural.

En Estados Unidos, cada 12 de diciembre se celebra el Día Nacional de la Poinsettia (así se le conoce en esa parte del mundo). Honrando a Joel Roberts Poinsett, el hombre que introdujo la planta a su país. Se supone que desde ahí fue que se conoció y extendió el gusto a Europa. 

Aún hoy, en las poblaciones cercanas a las zonas donde crece la Nochebuena de manera silvestre, la gente adorna sus altares con la flor; sigue siendo de ceremonia. A diferencia de la mayoría de las flores, la flor de Nochebuena o las buganvilias florecen a final de año, cuando la estructura floral empieza a desarrollarse para la polinización.

“Antes de ese periodo las hojas son verdes, pero en floración, las hojas relacionadas con la parte reproductiva, llamadas brácteas, se tornan rojas. Son flores masculinas reducidas a estambres y una flor femenina reducida a un solo pistilo. Todo esto es un conjunto de flores fusionado con una recompensa hacia el polinizador. Aunque se le diga Flor de Nochebuena, lo que se ve son diversos conjuntos de flores fusionados llamados ciatios con una bráctea. Comúnmente se le llama flor, pero en realidad es un conjunto de conjuntos de flores llamados simflorescencia”.

El rojo es el color más popular de la nochebuena, pero existen más de 100 variedades, las podemos encontrar en una gama de colores que van desde el rojo, el amarillo y el salmón.

En México se conservan al menos 18 variedades originales de Cuetlaxóchitl. Cuatro fueron ya clasificadas y sometidas a registro para evitar la biopiratería, o que se repita la historia del siglo XIX cuando Joel Roberts Poinsett la registró en Estados Unidos. 

También se trabaja en un catálogo genético, e investigadores de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh) desarrollan otras variedades de la planta.

Los productores establecieron el 8 de diciembre como el Día Nacional de la Nochebuena, y las autoridades de varias ciudades del país llenan plazas, camellones y edificios públicos con ejemplares de la planta.

Su importancia económica la evidencia el ser la flor en maceta más comercializada, pues se calcula que en el mundo cada año se colocan alrededor de 500 millones de Nochebuenas. México ocupa el lugar 14 como exportador, sobre todo a Estados Unidos y Canadá, pero también a España, Japón y Holanda, entre otros países.

Algunos consejos para su cuidado:

Elige bien el lugar donde colocarás esta planta y cerciórate que esté alejada completamente del alcance de tus mascotas, tanto perros como gatos, ya que la ingesta de esta planta puede ser mortal para ellos.

Si deseas que tu planta dure floreciendo durante un período prolongado de tiempo, incluso posterior a la época navideña, deberás tenerla en un lugar con temperaturas de entre 15 y 25 grados, ventilado, pero lejos de corrientes de aire.

Al regar hay que hacerlo manteniendo la tierra húmeda, no mojada y evitando inundar la maceta. No se deben rociar las hojas ya que esto podría ocasionar que se mancharan o que se decoloren. Si vez que las hojas se ponen amarillas, lo más probable es que les falte luz o nitrógeno o en todo caso, que estén recibiendo demasiada agua.

Fuentes:

https://www.gaceta.unam.mx/nochebuena-la-flor-que-mexico-le-regalo-a-la-navidad/
https://www.bbc.com/mundo/noticias/2010/12/101208_navidad_mexico_nochebuena_irm
https://www.gob.mx/semarnat/articulos/flor-de-nochebuena-simbolo-de-navidad-y-orgullo-mexica