viernes, abril 12, 2024

Benito Abraham Orozco, Opinión

¿Por qué habrían de apoyar los chihuahuenses a Javier Corral?

Hace unos días, el ex gobernador Javier Corral anunció que iniciará un movimiento de resistencia política y social, ante el juicio político que el Congreso del Estado decidió abrir en su contra y que, como parte de una venganza, dice él, pretenden inhabilitarlo para ejercer algún cargo público.

No obstante, el abogado Gerardo Cortinas Murra, quien promovió el referido procedimiento en contra de Corral Jurado, redirige su estrategia y señala que se desistirá del juicio político en cuestión, para reencauzar lo relativo al incumplimiento del pacto de austeridad como una denuncia administrativa ante la Secretaría de la Función Pública. Sin embargo, señala que presentará una demanda de juicio político por lo que hace al multimillonario adeudo a Pensiones Civiles del Estado.

Comenta el ex gobernador que va a enfrentar jurídica y políticamente el juicio (el primero de ellos), y que no es la sanción un acabose para nadie. El detalle está en que, para él, de no seguir recibiendo recursos del erario, lo que bien se puede decir que ha venido haciendo por lo menos durante tres décadas, de llegar a ser inhabilitado, difícilmente estará en la imaginación de cualquier chihuahuense o persona que lo conozca, el verlo trabajar en la iniciativa privada o en cualquier otra organización distinta a una pública. Viviría lo que vivieron —y siguen viviendo— junto con sus familias, cientos de trabajadores que en su quinquenio fueron despedidos injustamente, y que les ha sido sumamente complicado superar, pues en muchos casos, sobre todo por la edad, ya no les ha sido sencillo conseguir algún otro empleo. Claro que en el caso de él, podrá sobrevivir con los ahorros que pudiera haber juntado en la “honrosa medianía” con la que vivió en sus años en el servicio público.

En ese propósito de llevar a cabo lo que llama “movimiento de resistencia política y social”, ha mencionado Javier Corral que contará con el apoyo de personalidades muy importantes en el ámbito nacional. Indudablemente así será, ya que en su aciago quinquenio demostró ser candil de la calle y oscuridad de Chihuahua. No fueron pocos los eventos con los que, a costa del dinero de los chihuahuenses, sin procurar austeridad alguna y con cualquier pretexto, haciendo caravana con sombrero ajeno, se lucía ante sus invitados de otras entidades del país, precisamente esas personalidades que supongo serán quienes dice lo apoyarán.

Por lo que hace a quienes habitamos este grande, noble y maltratado estado de Chihuahua, como bien dijo el secretario general de Gobierno, César Jauregui Moreno, no juntará tres chicharos en su movimiento, ya que hay una enorme animadversión de los ciudadanos de Chihuahua en torno a la actuación del ex gobernador. Efectivamente, si bien durante su campaña generó altas expectativas entre el electorado, principalmente en virtud de su discurso de combate a la corrupción y a la inseguridad, conforme fue avanzando su mandato, de la misma forma fue creciendo la decepción de los chihuahuenses ante tanta promesa incumplida.

         Cómo olvidar de la gestión de Javier Corral como gobernador, entre otras cosas: tanta obra inconclusa; los señalamientos de corrupción en contra de diversos funcionarios; una imparable inseguridad pública; más préstamos mal manejados que supuestamente pretendían sanear las finanzas estatales; sus múltiples viajes en la flota aérea que dijo no iba a utilizar; la manipulación en el Poder Judicial que generó demasiadas inconformidades, principalmente en el gremio de los abogados; los ya mencionados despidos injustos e injustificados que afectaron a cientos de familias; etc.

¿VENGANZA O JUSTICIA? Señala Javier Corral que lo que se está haciendo en su contra es parte de una venganza política, como represalia por el combate a la corrupción que se dio en su gobierno. ¿Será? De ser así, seguramente tendría su motivación por la enfermiza persecución que demostró en contra de la actual gobernadora Maru Campos, y que llegó a extremos de querer pisotear la dignidad de una dama a la que la mayoría de los electores chihuahuenses no dudaron en darle su voto para sucederlo en la gubernatura. Haya venganza o no, lo que sí es cierto, es que existe el antecedente de una gestión deficiente y poco o nada clara en diferentes aspectos, de lo cual se debe responder ante las instancias oficiales respectivas, más que con movimientos que dan pena ajena si tomamos en cuenta cómo fueron defraudadas las esperanzas de los chihuahuenses.

Entonces, más allá de tres chicharos, o de la solitaria mujer que recientemente se manifestó en la Plaza Hidalgo para demandar que no sea realizado el juicio político en contra del exgobernador Javier Corral, se antoja imposible que vaya a ver multitudes que salgan a las calles a abogar por él, salvo que lo hagan movidos por intereses deshonestos, contrarios a los de la decepcionada población del estado de Chihuahua.

¿Usted, amable lector, tendría motivos para defender al exgobernador Javier Corral Jurado?