18 junio, 2021

El Devenir

Periodismo con compromiso social

¿Qué opinar en esta ocasión?

4 min read
Benito Abraham Orozco Andrade.

Estando escribiendo la presente colaboración, en un principio consideré abordar el tema del Día del Trabajo, pretendiendo hurgar en la deuda histórica que se tiene con la clase trabajadora, pero, al respecto, año con año son muchas las opiniones que se emiten y no pasa nada, o casi nada.

Pensé en la grave situación sanitaria y económica que ha ocasionado la pandemia del Covid-19, así como en el lamentable dolor y pobreza que ha provocado en muchas familias y, salvo la cuestión de la vacunación que hay va avanzando, los desatinos en las medidas que toman algunos gobiernos siguen inconformando a muchos, sin verse a la brevedad una solución contundente y definitiva.

También llamó mi atención la polarizada y desgastante disputa política-electoral que está viviendo el país, pero definitivamente es un tema que no amerita mucho que decir, ya que difícilmente se podrán calmar los ánimos con el llamamiento de un modesto opinador. Además, indefectiblemente el próximo 6 de junio se sabrá cuál es la preferencia de la mayoría y de las minorías, así como quiénes erraron o no en sus especulaciones y en sus ofensas hacia los “supuestos ilusos”, simpaticen o militen con el partido que sea. Habrá que esperar.

La agravada inseguridad que desde hace varios lustros se vive prácticamente en todo el país, difícilmente cambiará si no se conjugan múltiples factores, entre los cuales, la voluntad política de todos los colores y niveles de gobierno es fundamental para ello. Promesas, promesas, y más promesas, y las cosas siguen, no igual, sino cada vez peor.

Si bien es cierto que muchos sectores sociales que por décadas estuvieron en el olvido, de una u otra manera ahora se les está apoyando, pero, por otra parte, el desabasto de medicamentos genera a las personas gastos que en algunos casos rebasan dichos apoyos. Cada vez son más largas las listas de medicamentos faltantes en los centros de salud. En cuanto a este último asunto ya se ha opinado en varias ocasiones, y tampoco se ha visto un cambio favorable.

A diestra y siniestra se acusa de corrupción a un sinnúmero de políticos y empresarios, entre otros personajes, pero cada vez que concluye una administración pública, del nivel que sea, nos siguen dando “sorpresitas” –o más bien sorpresotas-, aún y cuando previamente, para llegar al poder, utilizaron como bandera electoral el acérrimo combate a la corrupción. Bien se puede afirmar que aquí encuadran sujetos de todos los partidos políticos, quienes se ostentan como “honorables” ciudadanos. Por lo pronto, miles de millones de dólares de los mexicanos siguen satisfaciendo las ambiciones de cínicos, delincuentes y pecadores “servidores públicos” y de sus cómplices familias.

Colectivos de mujeres siguen luchando por sus derechos, pero en no pocos casos, en lugar de pretender acercar al varón para lograr su propósito, les es más fácil adoptar posturas exacerbadas tendientes a demostrar una supremacía belicosa en contra de los hombres. Ya se ha propuesto en diversas instancias la creación del Instituto Chihuahuense para la Equidad de Género (en lugar del Instituto Chihuahuense de las Mujeres), a fin de que mujeres y hombres vayamos de la mano en una auténtica formación de respeto y de complementación en todos los ámbitos de la vida; sin embargo, al parecer, ese añorado logro seguirá siendo complicado y tardado.

La situación de olvido y de desprecio de las comunidades indígenas del país, sigue siendo tema de los discursos de candidatos y de gobernantes, pero el distanciamiento en todos los sentidos con esos dignos mexicanos, no deja de avanzar.

Se habla demasiado de la protección al medio ambiente, pero la permisibilidad en la explotación indiscriminada de los recursos naturales no cesa. Las mineras siguen contaminado ríos y presas, matando y/o alejando a todo ser vivo que habita a los alrededores de dichos cuerpos acuáticos. Reportajes se han hecho al respecto, pero al parecer ningún funcionario público que debiera involucrarse en el asunto en cuestión se inmuta.

Los bancos y demás instituciones financieras continúan sangrando a los mexicanos, pero a la fecha no se tiene conocimiento de una iniciativa o acción determinante y efectiva que ponga en su lugar a esos frívolos comercializadores del dinero. Tal parece que el haber dudado en cuanto al tema sobre el cual opinar en esta ocasión, que valiera la pena tratar para provocar un cambio o reflexión en quienes tienen el poder para generar impactos positivos en aspectos fundamentales para la sociedad mexicana, finalmente me llevó a recopilar múltiples tópicos que, a mi parecer, deberían estar como prioritarios en la agenda política nacional.

El Devenir. Derechos reservados 2021 | Newsphere by AF themes.