martes, julio 16, 2024

Buzón

Recuerdos de familia, Beto Ávila en Ciudad Juárez

¿Pero quién fue Beto Ávila? Los años van borrando los recuerdos; Para muchos este nombre no significa tal vez nada, ni nadie, pero no está por demás decir que está en la historia del deporte mexicano, y lo está con letras de oro.

Hace algunos días recordaba – vía telefónica – con mi hermano mayor, Raúl, avecindado en la que por muchos años era nombrada como la mejor frontera de México, o sea Ciudad Juárez, el día en que el jugador mexicano de béisbol, Beto Ávila, pasó por esa población, de paso hacia su natal Veracruz y fue homenajeado por los aficionados a este deporte y por parte de mucha gente que salió a las calles para vitorearlo como se merecía.

Recordábamos al jugador, a propósito del arranque de la temporada 2022 de las Ligas Mayores, que está programada para el próximo 7 de abril. Roberto Ávila fue el segundo mexicano en ir a jugar a Grandes Ligas; inició en 1951 con los Indios de Cleveland, siendo el primero de Latinoamérica, el colombiano, de Medellín. Luis “Lou” Castillo,  en 1902, debutando con los Atléticos de Filadelfia.

Vale recordar que el primer mexicano en ponerse una cachucha de las Ligas Mayores, había sido Baldomero Almada, en el lejano 1933, con los Medias Rojas de Boston, y por ende se convirtió en el segundo latinoamericano en hacerlo. Todo México estaba pendiente, entonces, en épocas muy pasadas, de la participación de los primeros paisanos que se la “jugaban con coraje” en el mejor béisbol del mundo. Según datos de Milenio, ya llegó en la actualidad, a 126 el número de mexicanos que arribaron a este nivel de pelota mayor.

Volviendo a los recuerdos familiares, de niños escuchábamos pláticas de mi padre y de los mayores, mi carnal Raúl y yo,  acerca de la ocasión, a los pocos días de haberse coronado el gran Beto campeón de bateo en la Liga Americana, con un porcentaje de .343, de aquel desfile del oriundo de Veracruz, donde vio la luz primera el 2 de abril de 1924.

Las autoridades municipales le organizaron un gran recibimiento, siendo ovacionado a su paso por las calles más céntricas de la ciudad, después de cruzar el puente internacional de la avenida Lerdo. Ese suceso narrado por testigos presenciales nunca se me ha olvidado, ya que  fue el primer mexicano en brillar a esas alturas en el béisbol de la Gran Carpa. Después vinieron otros muy destacados representantes de la pelota mexicana, a sumarse a los equipos de las Mayores. Entre ellos Vinicio Castilla, Erubiel Durazo, el Toro Valenzuela, Adrián González, etc.

Pero, honor a quien honor merece, aquel veracruzano que ganó un campeonato de bateo, realizó una verdadera hazaña, y más para su tiempo, en que la discriminación estaba en todo su apogeo y las posibilidades de nuestros hermanos mexicanos, se quedaban a la espera de una oportunidad.