domingo, julio 21, 2024

Opinión

Reforma judicial para todo el país: Jueces a modo con ley prostituida

Hablando y escribiendo.

El pasado 5 de febrero el presidente López Obrador, envió a la consideración de la Cámara de Diputados, veinte proyectos de decretos, de los cuales dieciocho contienen reformas constitucionales, representando la modificación de 53 artículos de nuestra carta magna.

Desde 1917 hasta abril del 2024, nuestra CPEUM se ha modificado en 771 ocasiones, mediante un total de 252 decretos de reforma, siendo este gobierno quien ha presentado más iniciativas que cualquier otro y que en caso de ser aprobadas, seria el mandatario que más reformas constitucionales habría realizado en toda la historia de nuestro país.

En el tema de la integración del congreso de la unión, se propone  eliminar 200 diputados y 64 senadores plurinominales y de primera minoría, para que la cámara de diputados, cuente únicamente con 300 legisladores, mientras que la de Senadores, quede con 64 miembros, todos electos mediante el principio de mayoría relativa, es decir, por voto directo.

Así, se desaparecería de un golpe la representación proporcional y de las minorías, que ha sido una pieza clave durante la transición política para asegurar la pluralidad en el Congreso, pues evita la sobrerrepresentación y permite que las minorías tengan voz, voto y un espacio.

La elección popular de consejeros y magistrados del INE y del TEPJF, de manera coincidente con la del presidente de la República, buscan afianzar la hegemonía del partido mayoritario en lugar de que sean los principios de constitucionalidad y legalidad los que rijan la organización y resolución de los conflictos electorales.

En materia judicial, se propone la reestructuración de todos los tribunales del país, bajo el argumento de que la impunidad e injusticia, permanecen por la falta de independencia, imparcialidad y autonomía de los jueces, así como su distanciamiento con la sociedad y para remediarlo, se propone crear mecanismos democráticos que permitan a la ciudadanía participar activamente en los procesos de elección de ministros y jueces.

De esta manera, todos los jueces del país, tanto federales como estatales, dejarían sus funciones para ser sustituidos en un plazo perentorio por otros, electos por votación directa de la ciudadanía y en virtud de que los candidatos a juzgadores, tienen que ser apoyados por un partido político y financiados por grupos fácticos de poder y grupos criminales, la justicia quedaría capturada por la política,  grupos de poder y criminalidad, en lugar de la ley o la justicia.

La reforma judicial está enfocada en la liquidación de la suprema corte y la justicia federal dejando a un segundo plano a las fiscalías y los juzgados locales.

Una reforma integral al sistema judicial debería enfocarse en la justicia local que atiende el 70% de las causas y expedientes y en el fortalecimiento de policías y fiscalías que son el primer contacto entre la ciudadanía y la justicia.

La gente no acude con confianza a levantar una denuncia debido a que lo hace ante funcionarios insensibles poco profesionales y mal capacitados provocando con frecuencia que los juzgadores tengan que liberar delincuentes debido a carpetas de investigación mal integradas, a eso hay que sumar la actitud de fiscales que se consideran omnipotentes y tejidos a mano y no hacen uso del presupuesto para las necesidades del servicio; por ello es fundamental que una reforma de este calado, corrija los problemas a los que se enfrentan los denunciantes.

Las fiscalías se encargan de integrar las averiguaciones y los jueces no pueden variar ni los hechos ni tampoco subsidiar las deficiencias que se le presentan, sino que tienen que resolver única y exclusivamente con lo que las partes le presentan y no legitimar el trabajo deficiente de los Ministerios Públicos.

El poder judicial es el único poder especializado por la profesionalización de sus integrantes, el abrir espacios para el arribo de políticos y abogados apoyados por el crimen organizado, representaría el mayor riesgo de perder la poca libertad e independencia que se tiene.

Ojalá que la nueva presidenta Claudia Sheinbaum integre su gabinete con hombres y mujeres con un 100% de capacidad y amor a México, que sería los elementos claves para asegurar un futuro promisorio para todos los mexicanos…ojalá

P.D. La gobernadora Maru Campos, está desligada totalmente de la gente, pareciera que ya no le interesa, cuando tiene en la ciudadanía su principal capital social. La derrota electoral ya pasó y es necesario que mantenga y acreciente su capital político para la sucesión que ya se está preparando.

¡Santo que no es visto, no es adorado!

*Abogado litigante, miembro de la FECHCA y de la AECHIH