jueves, junio 20, 2024

Luis Javier Valero, Opinión

Revoltijo carretero

En tanto que el país entero se enreda (bueno, no todo, pero sí una buena parte) en el tema de las corcholatas, infinidad de problemas se imponen en la vida diaria a la sociedad. 

Uno de ellos, vital para cualquier economía, y para la chihuahuense aún más, es el del estado de las carreteras. De su mantenimiento, seguridad y servicios que se proporcionen en ellas dependen, en mucho, las inversiones que acá lleguen. 

Luego que la gobernadora Maru Campos emitiera algunas declaraciones reclamándole al gobierno federal el cumplimiento de sus compromisos presupuestales en materia carretera, especialmente en los recursos necesarios para darle el mínimo mantenimiento a las rúas federales, el panismo chihuahuense, al darle su respaldo, emitió una serie de datos que evidencian claramente las condiciones en las que se encuentra un porcentaje muy alto de las carreteras chihuahuenses. 

Este problema refleja, además, otro que muy probablemente se acentúe y que constituye un motivo de preocupación, no solo en el ámbito oficial, sino también en el privado y no solo nacional: El estado de las relaciones entre el Poder Ejecutivo federal y el estatal. 

No pasan por buen momento y lo más probable que puedan deteriorarse aún más, debido a las elecciones presidenciales. 

Por desgracia, el ejercicio del presupuesto federal tiene un inmenso porcentaje de discrecionalidad, lo que le permite al presidente en turno, igual que antes, pero ahora con menores porcentajes y cantidades, “premiar” o “castigar” a los gobernadores, conforme su visión. 

Nunca estará bien hacerlo, mucho menos ahora, especialmente cuando al país en su conjunto, y especialmente a las entidades del norte, se les abre una inmejorable oportunidad de aprovechar el “nearshoring” -la relocalización de empresas- que, ávidas de acudir al mercado norteamericano en mejores condiciones que si se localizaran en Asia, como ocurría con casi todas las que han anunciado su intención de acercarse aún más a ese mercado. 

La desatención a las carreteras chihuahuenses se da en los momentos en los que la gobernadora se encuentra en Francia tratando de atraer nuevas inversiones a la entidad y se da el ascenso de Luisa María Alcalde a la Secretaría de Gobernación. 

Y por si fuera poco, todo ello ocurre a tres días de iniciado el proceso de Morena para encontrar, por medio de encuestas, dicen todos sus militantes y dirigentes, a su candidato a la presidencia de la república, de tal modo que ante arranque tan temprano, todos los acontecimientos serán vinculados, con razón o no, a la disputa política-electoral que ahogará al país. 

Los panistas aducen que el gobierno federal, en “lo que va de la administración de Maru Campos” sólo ha entregado el 8.72% “de los recursos necesarios para el mantenimiento de los tramos bajo su responsabilidad”. (Comunicado del CDE-PAN, 21/6/23). 

Si hubiese un rubro que evidenciase la práctica ausencia de relaciones institucionales entre la federación y el gobierno del estado, son los recursos federales entregados por la primera al mantenimiento de las carreteras: “El diputado federal, Eliseo Compeán, mencionó que en 2019 la Federación destinó mil 187 millones para el mantenimiento carretero de Chihuahua, presupuesto que bajó a 687 millones en 2020 mientras que desde 2021 ha sido nulo”. (Nota de César Lozano/El Diario, 20 junio 2023). 

Tal decisión ha propiciado que el 50% de las carreteras tengan severos daños, por lo que, en cálculos del panismo, se necesitan mil 570 mdp para seis tramos federales. 

Pero no solo están en malas condiciones los tramos federales, destaca entre ellos el de Chihuahua-Juárez, que en los primeros 70-80 kilómetros, quizá como nunca, está en pésimas condiciones, a pesar de estar dentro del esquema del fideicomiso carretero y que por lo mismo, los ingresos de peaje están etiquetados, tanto al rendimiento financiero de los tenedores de bonos, como para el mantenimiento de los tramos amparados por esta figura financiera. 

Así, ante el previsible mayor enfriamiento de las relaciones entre el presidente López Obrador y la gobernadora Maru Campos, a lo mejor la llegada de la nueva secretaria a Gobernación, por sus ligas familiares con Chihuahua, podría depararle a la entidad un mejor escenario que el anotado líneas arriba. 

A lo mejor. 

*Columna de Plata-APCJ: 2008, 2015, 2017, 2022 y 2023 

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