Gracias por cruzarte en mi camino. Sin darte cuenta te vi.
Mauricio Islas.- El paso del tiempo me ha hecho darme cuenta de que la vida está repleta de sorpresas, de pequeños detalles de grandes efectos y afectos, pero sobre todo de personas que dan giros inesperados a nuestras historias, como tú.
No me lo esperaba y ni tu tampoco no te miento. En la vida no contaba con esto . Contigo en mi cabeza en mi vida. La cuestión es que el día que nos vimos . No sé si fue una coincidencia, o resultado de una fuerza mayor, pero conectamos.
Y no hablo solo de cruzar miradas… Me refiero a esa sensación que irrumpe desde lo más profundo y te embriaga por dentro sin saber cómo, a esa conexión inexplicable. Lo recuerdo perfectamente. Y desde ahí todo empezó a cobrar cierto sentido. Daba igual lo que hacemos o de qué hablemos desde que te conocí es como si el mundo exterior hubiera dejado de tener protagonismo. Uno puede Horas y horas hablar , del tiempo, de lo que nos gustaría a cada quien e incluso de aquello que a otras personas no nos atrevimos a contar.
Aunque también había momentos de silencios, pero de los más cómodos que he experimentado en mi vida, de esos que facilitan un juego de miradas y fijan imágenes en nuestras retinas.
No sé cómo lo has hecho y cómo lo haces, pero te has convertido en mi recurrencia favorita. Es complicado explicarlo con palabras, pero lo cierto es que esta sensación que experimento me encanta. Y puedo atreverme a decir que nunca antes la había sentid
