sábado, abril 13, 2024

Opinión

Tristeza

Está claro que la tristeza no es una emoción agradable, no nos gusta sentirla ni que nuestros seres queridos estén tristes. En general, la sociedad tiende a rechazar u ocultar esta emoción. Está la típica frase de “no estés triste, no merece la pena”.  Pues se equivoca, sí merece la pena estar triste.

La vida no siempre es de color de rosa, no siempre las cosas salen como nos gustaría. Y a esto, encima hay que añadirle la presión de no estar triste, al menos que no se note.

No estás cansado  de fingir una sonrisa o maquillar tu tristeza para que otros no se den cuenta o se preocupen? Cuando lo que todo tu organismo pide es llorar o gritar, en definitiva, sacar ese dolor que tienes dentro y tanto pesa.

Déjame decirte que ¡tienes derecho a estar triste! Sí, como lees. Basta ya de estar siempre fuerte para los demás. Tienes derecho también a derrumbarte  y a no sonreír si no te apetece en ese momento, incluso a llorar.

Ten en cuenta, que si no te permites estar triste puedes llegar a enfermar, se llama somatización. Y no es más que esas emociones guardadas y ocultas que intentamos no sacar y cuando no podemos más, el cuerpo las libera de distintas formas.

Te pregunto, ¿cuándo fue la última vez que te permitiste  estar triste?
Escucha a tus emociones.

En este caso nos estamos refiriendo a la tristeza, pero es importante que aprendas a escuchar y gestionar todas las emociones. Todas ellas tienen una función y nos llevan a actuar de una forma u otra.

Como todas las personas, pasarás por distintos estados emocionales a lo largo de la semana, o incluso en un mismo día. No te asustes porque es normal. Por cada situación importante que vivimos, se acompaña de una emoción.

Dependiendo del grado de importancia que tenga para nosotros, la emoción será más o menos intensa. Cuanto más intensa lo sea, más recordaremos ese momento. Las situaciones que pasan desapercibidas, es decir, que no tiene una emoción asociada o es con poca intensidad, son desechadas al olvido.

Quizás pienses que la tristeza es una emoción negativa pero no lo es, más bien es desagradable. Al igual que las demás emociones, la tristeza  tiene una función en concreto: nos ayuda a hacer frente a situaciones adversas, a asumir las pérdidas y a valorar las cosas que tenemos.