domingo, junio 23, 2024

Eduardo Fernández, Opinión

Trump, el primer expresidente estadounidense en ser procesado

Perfil humano.

Donald Trump pasará a la historia no tanto por sus méritos políticos o financieros sino por ser el primer ex presidente que es acusado y sometido a un juicio penal en los Estados Unidos. 

El polémico empresario se presentó en Nueva York para ser fichado y notificado de los cargos que le hace la fiscalía por fraude al haber declarado falsamente el pago que le hiciera a una actriz porno en la temporada electoral del 2016 para evitar que publicara las relaciones que sostuvo con él. 

Con el semblante serio y desencajado Trump se declaró inocente, pero tendrá que enfrentar un juicio penal en el mes de diciembre de este año por 34 cargos, el cual desde luego atraerá la atención pública mundial. 

El abogado del expresidente que realizó los pagos ya fue juzgado y condenado a tres años de prisión por lo que Cohen ahora podría testificar en contra de su cliente. 

Con su peculiar estilo el político populista ha declarado que es una cacería de brujas para impedirle contender por la presidencia en el 2024, cuya campaña ya inició recaudando fondos y realizando mítines. 

No es la única denuncia que tiene Trump pues también ha sido acusado por incentivar la toma del Capitolio en el 2021, quedarse con documentos confidenciales cuando abandonó la presidencia y presentar declaraciones falsas de impuestos, entre otros. 

Ahora bien, antes del pago ilícito a Stormy Daniels el expresidente había sobornado mediante su abogado a una actriz y modelo de Playboy para que no revelara sus relaciones amorosas con él y así evitar que dañara su imagen política en las elecciones presidenciales. 

El magnate neoyorkino ha sido objeto continuo de escándalos, pero sin lugar a dudas este será el mayor reto que enfrentará y su resultado definirá en buena medida sus posibilidades reales de lograr ser una vez más presidente de los Estados Unidos. 

Desde el primer mandatario George Washington ningún expresidente había enfrentado la justicia ya que se mantenía la tradición de no acusarlos debido a su cargo, la que desde luego acaba de terminar con el proceso a Trump. 

En el siglo pasado dos presidentes estadounidenses en funciones estuvieron a punto de ser depuestos, Nixon por el caso Watergate y Clinton por mentirle a un gran jurado. Ambos pudieron salvarse ya que el primero renunció a su cargo y el segundo fue absuelto por los legisladores. 

En otros países sí se ha enjuiciado y condenado a presidentes y ex presidentes, como en Perú donde Pedro Castillo continúa encarcelado y en Francia donde fueron procesados Sarkozy y Chirac. Lo mismo se hizo con dos mandatarios en Corea del Sur y con Berlusconi en Italia. 

Sin embargo el hecho de que por primera vez lo sea un ex presidente en el país donde inició el sistema presidencialista es algo único e histórico. 

Desde luego que en México nunca se ha sometido a los tribunales a un expresidente, aunque el actual había prometido llevar a la justicia a sus antecesores. No lo ha hecho y al parecer no lo hará para no sentar un precedente que lo podría afectar en el futuro cuando abandone la presidencia y ya no tenga fuero. 

En una democracia no debería haber impunidad para los funcionarios públicos que actúen en forma ilegal por lo que independientemente de sus causas políticas o partidistas en los países donde se ha enjuiciado a ex presidentes se demuestra que existe una verdadera separación de poderes. 

Para mantener un auténtico estado de derecho se debe evitar el uso ilegítimo del poder ejecutivo por lo que el juicio de Donald Trump es un punto de inflexión no solo para los Estados Unidos sino para el resto del mundo, sobre todo para las autocracias como la rusa.