18 septiembre, 2021

El Devenir

Periodismo con compromiso social

Una buena noticia

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Francisco Ortiz pinchetti.

“En plena desventura, con él ánimo hasta los tenis, encontré por fin, ¡en un calendario!, una buena noticia: Hoy es el Día del Niño”.

Hace justo una semana recibí una muy buena noticia. Claudia Sheinbaum Pardo anunció que a partir del martes 27 de abril se iniciaría la aplicación de la segunda dosis de la vacuna Sinovac en la demarcación capitalina que me corresponde. Habían transcurrido ya justo 30 días desde que recibí la primera dosis, lo que me ponía ya en el intervalo de 28 a 35 días que según los encargados del centro de vacunación debería esperar, lo que corroboré en el propio portal de la Secretaría de Salud.

Y yo, feliz, porque la verdad uno no se siente muy seguro que digamos con el primer pinchazo, a pesar de que nos digan que con eso ya tenemos una protección importante. Me imagino que no hay como sentirse que ya tiene uno el esquema completo, como dicen las autoridades sanitarias. Supongo que le viene a uno una sensación de inmunidad, que no es algo precisamente común en los inacabables meses de la pandemia.

Sin embargo, a los dos días de su anuncio, la tía Claudia nos salió literalmente con su domingo 7, aunque fuera 25: no se aplicaría esta semana la vacuna Sinovac por que no ha llegado de la lejana China la dotación requerida…. aunque la noche anterior, informaron los noticiarios, llegó un cargamento con 500 mil dosis del mentado suero.

Cuatro días más tarde, el director del Cenaprece, Ruy López Ridaura, informó que las 500 mil vacunas Sinovac recibidas el sábado por la noche están en resguardo, debido a que aún tienen pendiente “una serie de estudios analíticos” que los chinos omitieron, por lo que habrá un retraso en la aplicación de las segundas dosis del biológico.

¿Entonces? No llegó la vacuna china como dijo Claudia o sí llegó pero en calidad de indocumentada, como dice Ruy.

En fin, me dio tanto coraje y desaliento el cambio de pichada que decidí ponerme a buscar alguna noticia que realmente fuera buena y duradera. Una siquiera.

Me metí a los periódicos y lo primero que encontré en el Excélsior fue que los efectos de la sequía, provocada en parte del fenómeno de la Niña, se extiende por territorio nacional y ya se resienten en las grandes zonas metropolitanas con la reducción del suministro de agua potable a la población. Actualmente, de los 2 mil 463 municipios del país, hay mil 104 (83.9 por ciento) con sequía de moderada a excepcional, 590 tienen condiciones “anormalmente secas” y 769 se encuentran en condiciones normales.

En el Valle de México a partir de mayo habrá una mayor reducción en la dotación del líquido del Sistema Cutzamala para 7.5 millones de personas; mientras en Guadalajara, desde que comenzó el mes, hay cortes del servicio que afectan a cientos de miles de ciudadanos y, en Puebla, todas las colonias carecen de un abasto de al menos 100 litros al día por persona, como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cambié de canal y me topé en El Financiero con que según el subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, se espera un crecimiento económico del 0 por ciento en el primer trimestre de 2021. El pronóstico, detalló en su cuenta de Twitter, se debe a que la actividad económica de febrero disminuyó 0.3 por ciento. Y aseguró que será un inicio no tan bueno para la recuperación económica tras un año marcado por la pandemia de COVID-19

Eludí por razones obvias todo contacto con el Reforma y recurrí mejor a La Jornada, también por razones obvias, en busca de noticias halagüeñas; pero luego luego me encontré con que el sector de la construcción en México lleva 32 meses de caídas acumuladas, según el Inegi. “A una crisis que ya arrastraba el sector se sumó la de la COVID-19; ésta redujo y aún mantiene a la construcción en los niveles más bajos desde 2006 que se tiene registro”, ponía la nota. La situación ha mellado en el número de trabajadores en el sector y lo mismo en las horas trabajadas, completaba.

Busqué luego El Universal, pero también de manera destacada me zampó que las actividades relacionadas con los servicios en nuestro país registraron la mayor caída en materia de producción y empleo en marzo de 2021 respecto al mismo periodo del año anterior, estimó el Inegi otra vez, con base en los resultados de la desagregación sectorial del Indicador Oportuno de Actividad Económica.

Se precisaba ahí que entre las actividades relacionadas con los servicios que presentan una mayor disminución en la comparación interanual de su producción, destacan: actividades de artistas, escritores y técnicos independientes (-32.8 por ciento), parques recreativos, casinos loterías y otros servicios recreativos (-32.7 por ciento) y otras escuelas y servicios educativos (-29.7 por ciento). Asimismo, para marzo de 2021 se estima una pérdida de 536 mil 360 empleos formales, comparado con marzo de 2020.

El martes 27 resultó un día histórico para nuestro país, pues a pesar de todas las presiones y amenazas contra los ministros, provenientes de la autollamada 4T, incluido el Presidente de la República, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó confirmar de manera definitiva la cancelación el registro a Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón como candidatos de Morena a la gubernaturas de Guerrero y Michoacán, por incumplir la ley al no reportar gastos de precampaña y avaló los límites legales a la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados, como ocurre actualmente.

Fue de verdad un bálsamo refrescante y esperanzador… aunque efímero: en los dos días siguientes me percaté de que tales determinaciones le venía “como anillo al dedo” al caudillo de Palacio Nacional para su proyecto transexenal, que incluye por supuesto la descalificación y aniquilamiento del INE y el TEPJF como entidades autónomas, embestida que por lo pronto se manifiesta en una acometida sin precedentes del Gobierno de López Obrador en su contra. ¡El revés le dio un nuevo pretexto! Y la buena noticia se me aguó.

Ya por no dejar este jueves me puse a hojear periódicos del día, antes de ponerme a platicarles todas mis desventuras. Y encontré que según un estudio elaborado por el World Justice Project (WJP) México tuvo un retroceso en el último año en cuanto al respeto al Estado de Derecho. El WJP detectó un “debilitamiento” muy preocupante de los contrapesos y la libertad de prensa.

De pasadita leí otro encabezado: “El 95 por ciento de los casos atraídos por la Fiscalía General de la República quedan en la impunidad, revela México Evalúa”. Por salud mental me abstuve de leer la información respectiva. No quise saber tampoco del creciente y grave desabasto de medicinas ni de que el 43 por ciento de los contratos que ha otorgado este Gobierno han sido de manera directa, sin licitación. Era ya demasiado.

En plena desventura, con él ánimo hasta los tenis, encontré por fin, ¡en un calendario!, una buena noticia: Hoy es el Día del Niño. Válgame.

DE LA LIBRE-TA

LOS DOS SHERER. Luego de escuchar la entrevista de Julio Sherer Ibarra, el sibarita, con Carmen Aristegui, en la que Julito sugirió “taparle la boca a los reporteros” para evitar que hagan que el Presidente viole la veda electoral, recordé el rostro adusto, duro, la mandíbula apretada de quien fue mi director en Proceso durante 20 años cuando algo le molestaba. Julio Sherer García, el reportero, le habría mentado su madrecita, como solía decir, al Consejero Jurídico de la Presidencia de la República.

@fopinchetti

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