domingo, marzo 03, 2024

Buzón

Yo jugaba básquetbol con el primer soldado mexicano muerto en Vietnam

En la invasión de Rusia a Ucrania, iniciada el mes de febrero pasado, medio mundo ha manifestado su solidaridad con la nación más débil. En esa circunstancia se habla de un mexicano – creo ya son algunos  – que decidió tomar las armas para combatir a los rusos.

Veía una foto de un compatriota nuestro, un joven de gorro verde, que porta un arma. Tal hecho me hizo recordar la guerra de Vietnam. Como sabemos, esta guerra fue en los años de 1955 a 1975, y se libró entre Estados Unidos y esa nación asiática. Algo cruento, algo más para añadir a la historia trágica de la humanidad.

Y me acordé, porque un compañero de la escuela primaria participó en dicha guerra, al lado del ejército norteamericano. Entonces se invitaba a los mexicanos que quisieran enrolarse con el primer ejército del orbe, claro ofreciéndoles una buena o regular paga. El hecho es que yo ignoraba, que el tal compañero andaba allá por la selva vietnamita.

Se llamaba Carlos Sánchez y juntos cursamos la primaria en la Escuela Federal Miguel Hidalgo, que está ubicada enseguida de la termoeléctrica en Ciudad Juárez. Él era compañero de mi hermano Raúl, en el sexto año. Yo iba en quinto; todas las tardes acudía Carlos a mi casa a jugar básquet, lo que hacíamos en la pequeña canchita del patio (era un solo tablero) y ahí nos divertíamos por horas.

Incluso después de concluida la  primaria este que escribe, seguía Carlos frecuentando mi casa de la calle Porfirio Díaz número 1317, en la colonia, tradicional colonia, Melchor Ocampo. Después, como sucede a veces con las amistades, dejamos de verlo al amigo. De vez en cuando íbamos los hermanos a la tienda que tenía la familia de Carlos, a una cuadra de donde vivíamos nosotros; La Frontera se llamaba la tienda y era de abarrotes. Nunca nos dijo el hermano menor de Carlos, que era el dependiente del establecimiento, dónde andaba aquel cuate basquetbolista.

Un buen día (yo diría mal día), vimos la noticia en el periódico El Fronterizo, sobre el destino trágico de nuestro amigo. “Murió –  decía la nota –, el primer soldado mexicano en Vietnam, de nombre Carlos Sánchez. ” Fue una enorme sorpresa, porque ignorábamos, en primer lugar, que anduviera en la guerra.

A los pocos días apareció en “Alarma” (revista amarillista de la época), la foto del féretro del soldado juarense, en el puente de la avenida Lerdo. La acompañaba una nota en que se comentaba, que a pesar de haber combatido del lado del ejército de Estados Unidos, no le habían querido poner encima de la caja mortuoria, la bandera de las “barras y las estrellas” de aquel país.

También se informaba, que la familia andaba batallando para cobrar el seguro de vida, ya que, alegaban las autoridades de Estados Unidos, no contaba con sus papeles en regla que lo acreditaran como soldado de esa nación. ¡Pero aun así, lo enviaron al frente de combate “a partirse la madre”, decía la nota de Alarma.

Como se sabe, Estados Unidos quedó derrotado en la guerra; sacó sus tropas de Vietnam y desapareció Vietnam del Sur. Los vietnamitas ganaron lo que ellos llamaron la Guerra de Resistencia contra Estados Unidos. Vietnam quedó bajó un régimen comunista, y el mundo libre se congratuló con la derrota de Estados Unidos.

Nos dolió en la familia, la suerte que había corrido Carlos, que había corrido en vida y todavía en la muerte.