lunes, julio 04, 2022

Buzón

2 de mayo de 1812,  se rompe el sitio de Cuautla. El Gran Morelos

Félix María Calleja, informó el 2 de mayo de 1812 a las cuatro y media de la mañana, al virrey: “conviene mucho que el ejército salga de este infernal país, lo más pronto posible, mi salud está en tal estado de decadencia…” El 2 de mayo recordamos el rompimiento del Sitio de Cuautla de Amilpas, luego de 72 días en que el ejército realista trató de doblegar a las tropas de José María Morelos. El 19 de febrero salió Calleja de la Ciudad de México rumbo a Cuautla, donde el caudillo se encontraba con sus fuerzas.

Esta batalla, ha pasado a la historia como una de las más cruentas que se presentaron en la Guerra de Independencia. También como una en las que más se distorsionaron los hechos, y todo por la escasez de fuentes de información. ¿De qué fuentes se disponía en aquella época, que dieran cuenta real de los acontecimientos registrados? El Ilustrador Nacional (periódico insurgente), relataba en forma sucinta, lo que “objetivamente” sucedió entre ambos bandos, y eso ha quedado como referencia para los mexicanos de hoy, Fueron larguísimas jornadas de un enfrentamiento que, la verdad, no parecía inclinarse claramente por alguno de los grupos en pugna.

Los insurgentes se animaron a romper el sitio, después de haber aguantado toda clase de penalidades; y el 2 de mayo por la noche se inició el combate, en el que se perdió toda la artillería para la causa por la Independencia y Morelos se golpeó, como lo dice a Ignacio Rayón el 3 de junio: “después de la contusión en la caja del cuerpo a mi salida de Cuautla, he tenido una recaída que me ha puesto a los umbrales de la muerte y aún no puedo sentarme, para informar sobre los acontecimientos”. Existe un documento al respecto, en los Archivos generales de la Nación

José de la Cruz, informó el 15 de junio en la Gaceta del Gobierno, que Morelos y su gente “tuvieron que comer insectos, cueros y cuantas inmundicias se les presentaban”; la misma Gaceta había dicho el 8 de mayo, que “los españoles mataron más de tres mil insurgentes”. Al respecto, el Ilustrador Nacional en su número 5, desmintió las mentiras, aclarando que eran “mínimas las bajas en el campo de la gente de Morelos”. Dicen que en la guerra y en el amor todo se vale, así es que finalmente, los hechos tenían que poner las cosas en su lugar.

El rompimiento del Sitio de Cuautla, dio enorme prestigio a Morelos, así como la confianza en el avance hacia el triunfo. El 28 de mayo del mismo año triunfó en Escamela, y vendrán sus grandes victorias sucesivas en Huajuapan, Orizaba, Oaxaca, Acapulco. El sitio de Cuautla, había sido una epopeya, de las que más engrandecieron los méritos de aquél humilde cura de Carácuaro, y que bajaron la moral de los realistas, los que dimensionaron la realidad de lo que eran los insurgentes.