domingo, agosto 07, 2022

Buzón, Isaías Orozco Gómez

Aborto y/o anticonceptivos

(Primera  parte)

“Un niño nacido de una madre que no desea tenerlo está condenado a la muerte psíquica. Un niño nacido de una madre que no puede tenerlo (porque no podría alimentarlo) está condenado a la muerte física”. Esther Vilar

Aun cuando el sentido y escabroso asunto del aborto, el cual obliga a tratarlo con pinzas de cirujano, a estas alturas se ha despenalizado en una importante cantidad de países del mundo; y aquí en los EUM, ya hay un considerable número de estados o entidades federativas que han aprobado esa despenalización por varias causales, incluyendo además, el uso de anticonceptivos para un mejor y mayor control de la natalidad. Empero, en el estado de Chihuahua, la expectativa al respecto,  se observa difícil de avanzar, debido al tangible enfrentamiento entre los militantes de izquierda o progresistas y los de la derecha o conservadores.

Si pensábamos que lo del nada agradable –para algunos– aborto y el control de la natalidad por diferentes medios anticonceptivos, surge con la modernidad y contemporáneamente, quizá se deba a la falta de información no existente y por algunos prejuicios como el que todavía persiste en algunas personas y comunidades, al considerar “tabú” el conocimiento de las funciones sexuales primarias y secundarias. Afortunadamente, gracias al uso generalizado de las  tecnologías de la información y la comunicación (TIC), de la Cibernética, podemos tener a la mano y a la vista variada y actualizada información que incrementa nuestros saberes y conocimientos al respecto.

Tal es el caso del artículo escrito por Mauricio Schoijet, titulado “El Control de la Natalidad”, del cual se seleccionaros algunos aspectos e ideas que nos permitirán ubicar más objetivamente, el presente tema.

Sustenta Mauricio Schoijet, que hubo control de la natalidad en varias culturas desde épocas inmemoriales. Que los antiguos egipcios inventaron el condón, que en el siglo XVIII se usaba para prevenir enfermedades venéreas. Que un médico romano había inventado un diafragma efectivo. Y que el notorio aventurero italiano Giovanni Casanova, en sus Memorias publicadas en 1798, sugirió usarlo como anticonceptivo.

Establece que dentro de la tradición judeo-cristiana se condenaba el uso de los anticonceptivos. Los padres de la Iglesia sostenían un ideal ascético y antisexual. Ejemplifica, San Agustín veía el acto sexual como intrínsecamente inmoral y sólo justificable por la procreación, punto de vista reafirmado por el Papa Pio XI en 1930 en encíclica Casti Conubii (sobre el matrimonio). San Agustín también planteó que la procreación era la única justificación para la existencia de la mujer. Sólo hacia el Renacimiento aparece una valoración de otros aspectos femeninos independientes de la procreación, ya que en esa época comienza la reivindicación de la belleza femenina.

Schoijet, informa, que la primera expresión pública a favor del aborto la habría publicado  Mary Wollestonecraft, una de las primeras escritoras inglesas, en su Vindication of the Rights of Women (Reivindicación de los derechos de las mujeres) en 1792.

Que el economista y filósofo John Stuart Mill, propuso que debería haber un límite al aumento de la población, pero no por el argumento de Thomas Robert Malthus de la escasez de medios de subsistencia, sino en términos de lo que hoy llamaríamos calidad de vida, y que surgió por ello el USO de ANTICONCEPTIVOS.

Abunda: Es sabido que Marx y Engels se mostraron sumamente contrarios a la propuesta de T. R. Malthus (1766-1834) [restricción voluntaria de nacimientos, por considerar un peligro el aumento de la población para la subsistencia del mundo] pero sin definirse sobre el control de la natalidad.

El autor en referencia, reseña las luchas por la legalización del aborto y el acceso a los anticonceptivos en varios países, desde la demanda de acceso a los anticonceptivos aparecida en Gran Bretaña a partir de la década de 1820, misma que pasó a fines del siglo XIX a Estados Unidos, Canadá y a otros países europeos. Destacándose los casos del Partido Comunista de Alemania en el periodo previo al ascenso del nazifascismo –porque desarrolló un movimiento de control de la natalidad como movimiento de masas–; y las razones político-ideológicas por las cuales los USA promovieron la exportación del control de la natalidad después de la Segunda Guerra Mundial.

Incluso, llegando los USA,   a la criminal práctica de la esterilidad en mujeres de etnias originarias de Centro y Sudamérica, sin consentimiento de las mismas.

Ubicando más objetivamente el citado problema, Mauricio Schoijet establece que el control de la natalidad se inscribe dentro de una prolongada lucha política-ideológica y religiosa, aun no terminada, en torno a las problemáticas de la sexualidad, que habría comenzado en Inglaterra en 1822 con la publicación del folleto de Francis Place en favor de este.

Tema que se ha venido librando –hasta el presente– en el terreno de la política, de la ciencia, de la tecnología, de la historia empresarial, de la religión, e incluso de la literatura y la cinematografía, ya que la lucha por la disponibilidad de anticonceptivos y por la despenalización del aborto fue paralela a la libertad de expresión sobre la temática sexual, que incluyó la pelea contra la censura. La cuestión está, además, estrechamente relacionada con la dominación de género y el vínculo entre sexualidad y política.   

A la sazón, la burguesía se opuso al control de la natalidad y por ende al aborto, argumentando que una mayor población era necesaria tanto por motivos económicos, es decir, tener disponible un mayor ejército industrial en reserva para mantener bajos los  salarios; como político-militares, en cuanto a tener reclutas disponibles para las fuerzas armadas.

También cabe suponer –sugiere Mauricio Schoijet– que los motivos burgueses para oponerse al control de la fecundidad tuvieron relación con la alianza de esa clase con las burocracias religiosas y las milicias. En este aspecto cabe mencionar la oposición de los órganos de prensa de la burguesía inglesa [tal y como hoy está sucediendo aquí, con los otrora poderosos medios de información: Televisa, TV Azteca, Reforma, El Universal…] contra la teoría de la evolución por selección natural.

Proseguiremos en nuestra próxima colaboración con la segunda y última parte. Mientras tanto, en lo personal, sigo sosteniendo mi rechazo al aborto, salvo por las cuatro o cinco causales aprobadas y puestas en práctica en la mayoría de los Estados-Nación del Planeta Tierra.