19 mayo, 2022

El Devenir

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La Cantina, donde la palaba se humedece. Real Academia de la Lengua Española

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la Cantina, donde la palaba se humedece.

Leo con asombro que este año 2021 la Real Academia Española (RAE) nos deja 3,836 palabras y acepciones nuevas. En este proceso simplemente se normaliza lo que la gente a diario construye lingüísticamente, o como alguien dirá: “Primero se actualiza la vida y después, el Diccionario”

Me encuentro con varios conocidos y uno de ellos comenta:

Oye, vi en Internet que la RAE acepta propuestas para incorporar nuevas palabras y acepciones al diccionario. Tu que andas para arriba y para abajo ¿Tendrías algunas propuestas?

Su pregunta me impacta porque efectivamente a lo largo de mi no tan corta vida he lidiado con: borrachos, colonos, profesores, periodistas, ferrocarrileros, “revolucionarios”, políticos y muchas categorías más, y creo, que con su ayuda se podrían incorporar algunos nuevos términos.

Elaboro una especie de muestreo y hablo con varios integrantes de tan excelsos grupos y encuentro propuestas relevantes:

Entre los maestros surge la de chasquiya, equivalente a poner orden en lo desordenado o movimiento brusco y sonoro de un látigo; entre los ferrocarrileros: meter al cambio, y no de vías, sino poner los cuernos. Los periodistas proponen: neta camioneta o acción de respeto a la verdad. Los políticos coinciden en que su acepción o palabra a incorporar sea caimanear, o sea estafar, timar, quitar, hurtar, afanar, mangar, atracar, sisar, despojar, desvalijar, defraudar, usurpar, malversar, sustraer, expoliar, limpiar, no propio de ellos.

Los “revolucionarios” contentos estarán si se agrega saltontín, inclinación a dar saltos mortales a veces con red, a veces sin ella. Entre los colonos rifa los lados laterales de los lados o premisa a considerar al edificar un cuarto o casa completa. Y los borrachos, parece que fueron los más cuerdos al proponer:

¿Crees que acepten inconoz? Estas pero inconoz, nos decía la abuela cuando nos portábamos mal.

O mengambrea, para designar cosas sin orden.

Tal vez- dice otro- pocilgas, o sea niños pequeños desatendidos, o anda bichi. Pequeño encuerado.

No debe faltar ari o machihuez, mezclas diversas para curar feas crudas

Hombre, que no falte la de crudipedo, transición entre la embriaguez y la resaca.

Faltaría que una vez enviadas estas y otras sugerencias a la RAE los académicos las debatan. Los sabios de esta noble institución rechazarán modas efímeras y sobrevivirán solo aquellos vocablos que apunten a perdurar.  

Visto así, buen espacio de oportunidad se abre para que los grupos señalados cuenten con su palabra y acepción propia.

Eso y más se merecen.

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