sábado, julio 02, 2022

Cultura, Destacadas

La histórica lucha detrás de la celebración del “Día del Estudiante” en México

En México se declaró el 23 de mayo como Día del Estudiante en conmemoración al movimiento estudiantil de 1929, que llevó a la entonces Universidad Nacional a adquirir la autonomía.

“La Universidad Nacional de México, había pasado desde su fundación –en septiembre de 1910– por toda clase de peripecias a causa de la inestabilidad política y de la penuria económica del país. Hasta 1929 fue regida por su Ley Constitutiva que había instituido como jefe de la Universidad al Ministro de Instrucción Pública y como gobierno de esta nueva Institución al Consejo Universitario y al Rector, quien sería nombrado por el presidente de la República para uno o más trienios”, señala la historiadora Renate Marsiske, Investigadora titular en el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE)

Hasta 1929, dicha ley señalaba al Ministro de Instrucción Pública como jefe de la Universidad, y el rector era nombrado por el Presidente de la República. Es en este momento cuando los alumnos comenzaron a organizarse dentro de una Federación que organizó congresos con regularidad. Eso creó una conciencia de grupo entre los alumnos. Las autoridades universitarias decidieron hacer dos cambios: aumentar un año a la educación preparatoria y cambiar los exámenes profesionales en la Facultad de Derecho, lo cual provocó que los alumnos de la facultad se inconformaran, e intentaron negociar con las autoridades quienes se negaron.

Entonces colocaron la bandera rojinegra en la facultad. Dos días después, por órdenes del presidente Emilio Portes Gil, el rector clausuró la facultad. El 9 de mayo, la huelga fue declarada oficialmente.

El día 23 de mayo hubo una gresca en la Escuela de Derecho entre estudiantes y bomberos, resultando heridos de ambas partes, lo que no impidió que el movimiento se ampliara con estudiantes otros planteles. Una asamblea efectuada en la Casa del Estudiante decidió que la huelga continuara indefinidamente.

Por la tarde, la policía se presentó en la Escuela de Medicina en donde los estudiantes protestaban por la agresión de mediodía. El director de la Facultad, doctor Fernando Ocaranza rechazó a la policía. La intervención del doctor José Manuel Puig Casauranc, jefe del Departamento del Distrito Federal, evitó derramamiento de sangre. Ofrece a los estudiantes intervenir ante el presidente.

Días después, el 25 de mayo, Puig Casauranc, envió un memorándum al presidente Emilio Portes Gil, aconsejando la concesión de la autonomía universitaria. Ese día, en los diarios de la época, se publicó:

“A las doce y media horas se retiraron las tropas. A las diecisiete tenía lugar, en la Facultad de Derecho, un mitin. Se homenajeó a los heridos del 23 y se exigió que el 23 de mayo fuera declarado Día del Estudiante y que en la Plaza de Santo Domingo fuera colocada una placa con el texto Plaza 23 de mayo. El doctor Puig Casauranc se declaró a favor, y placas fueron colocadas… unos días más tarde”.

El 27 de mayo en una marcha que congregó a más de 15 mil alumnos, le hicieron saber al presidente Portes Gil sus demandas, donde se mencionó la Autonomía Universitaria como un anhelo estudiantil. Es así como el 29 de mayo, el presidente Portes Gil concedió la autonomía universitaria. Y les prometió que en los próximos días se aprobaría una ley al respecto, la cual sucedió en junio de ese año. Finalmente, el 10 de julio de 1929, fue promulgada dicha ley Orgánica, con la que nació la Universidad Nacional de México, Autónoma, que años más tarde se conocería como la UNAM.

Fueron los propios alumnos quienes solicitaron que se reconociera el 23 de mayo como el Día del Estudiante, por supuesto, en honor a los heridos en durante la lucha por la autonomía de la Universidad.

La Universidad Nacional se conformaba por las facultades de Odontología, Derecho y Ciencias Sociales, Ingeniería, Química y Filosofía y Letras, además de la Escuela Nacional Preparatoria, la Escuela Nacional de Bellas Artes, el Conservatorio Nacional, la Escuela Superior de Administración Pública, la de Escultura y Talla Directa, la de Educación Física y la Escuela de Experimentación Pedagógica “Gelación Gómez”. Había 8 mil 154 alumnos inscritos, de los cuales 2 mil 640 eran mujeres