domingo, agosto 14, 2022

Benito Abraham Orozco, Buzón

Los asegunes de las reformas electorales

La oposición de hoy, fue la gobernante de otros años, y quienes actualmente detentan el poder público, igualmente tuvieron esa condición contraria. La alternancia, como dicen, llegó para quedarse, al menos si consideramos el statu quo. Lamentablemente, hasta ellos mismos se autodenominan “oposición”, pero qué mejor sería que los unos y los otros fueran, en sus respectivas oportunidades, coadyuvantes de buenos gobiernos. Falta de madurez y de voluntad política. 

En cuanto a esa calidad de adversarios y ante esa alternancia, se presentan los asegunes en su actuar, pues surgen múltiples incongruencias dependiendo de si están gobernando o no. Diversas iniciativas de reformas constitucionales y legales dan cuenta de ello, y la que recientemente presentó el presidente López Obrador en materia político-electoral (entre otras), es claro ejemplo de tal situación. Esta iniciativa contempla aspectos convenientes y otros que definitivamente no lo son, pero eso ya será tema para una siguiente colaboración.

Por lo pronto, y en esa vorágine de señalamientos en pro o en contra respecto de la mencionada iniciativa de AMLO, me encontré con un video de Yarizha Handal, titulado “Peña Nieto fue un héroe al eliminar al IFE, pero AMLO es un dictador si toca al INE”, publicado el 30 de abril pasado en su página de Facebook “NotiYaz con Yazhira Handal”, el cual considero que, aún y con algunas imprecisiones, en general pone de manifiesto las citadas incongruencias, por lo que me permitiré transcribir su contenido a continuación:

“En dos mil catorce Enrique Peña Nieto propuso una reforma electoral para eliminar al IFE y remover a los consejeros electorales, sin embargo, a Peña Nieto no se le señaló como un dictador. ¿por qué? Porque la reforma de Peña para empezar no tocaba el presupuesto de los partidos políticos y de hecho traía amplios beneficios para que los servidores públicos, más que para el país. Una gran diferencia a la reforma electoral que hoy propone López Obrador, en donde se propone reducir el número de diputados, reducir el número de consejeros electorales, y que sean elegidos por el pueblo. Reducir el costo de las elecciones, el presupuesto para los partidos políticos y mejorar las condiciones para el voto electrónico y el voto extranjero. Todo un escándalo a diferencia del dos mil catorce, con la reforma de Peña Nieto. Otras de las grandes reformas que aplaudieron todos los partidos políticos, en donde se estableció que los senadores y diputados pudieran reelegirse hasta por doce años. Los diputados lo podrían hacer hasta por tres periodos consecutivos, es decir, por dieciocho años.

“Se propuso además, la reelección de presidentes municipales, regidores y síndicos por un periodo adicional, y aquí valdría la pena hacer un paréntesis, porque tenemos a una oposición que avaló la reelección de diputados, senadores, presidentes municipales, regidores, síndicos, y hasta reeligen a sus dirigentes nacionales, pero difunden un discurso alarmista y escandaloso, afirmando que López Obrador se quiere reelegir y que es un dictador.

“Entre otras cosas, la reforma de Peña Nieto daba fin al IFE y removía a todos los consejeros electorales, asignando a nuevos personajes como Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, mismos que durarían en su cargo hasta por nueve años sin posibilidad de reelección. Nada de esto fue un escándalo, ni Peña Nieto un anti demócrata, ni mucho menos un dictador, por querer cambiar al organismo electoral y a todos sus consejeros, mismos que son elegidos actualmente por los legisladores, ya que la elección está a cargo de la Cámara de Diputados, en donde se emite una convocatoria pública, pero a final de cuentas son los legisladores quienes los eligen.

“Hoy López Obrador, propone que se emita una convocatoria pública, pero que sean los ciudadanos quienes elijan, y la oposición lo traduce como que AMLO quiere imponer a sus consejeros, y que el partido en el poder manipule las elecciones. ¿Será acaso que saben de qué lado está el pueblo y por eso les da miedo? Ahora bien, entre otras cosas, Peña con su reforma propuso la creación de Ople´s, que hoy en día ocasionan que el INE no se haga responsable de los fraudes y anomalías ocurridas en las elecciones locales y estatales, y se laven las manos cuando le conviene a sus intereses.

“Y en cuanto a los diputados plurinominales, está establecido que ningún partido político podrá contar con un número de diputados que represente un porcentaje total de la legislatura. Por eso están los pluris, gente que no gana, en partidos que tampoco ganan, ocupando lugares para conseguir equilibrio. Es por eso que hoy en día, tenemos a trescientos diputados elegidos en las urnas y a doscientos que no. Al final, el golpe más duro de la reforma electoral de López Obrador, sería separar el poder político del poder económico, que descubrió la manera de poder colocar a servidores públicos manipulables y corruptos, para comprarlos y manipular las vías [sic] a su conveniencia, obtener concesiones, condonaciones de impuestos, y crecer sus fortunas y negocios a costa de los mexicanos y, sobre todo, con el apoyo de esos traidores blandos y ambiciosos”.

Desde hace varias décadas, principalmente desde que los partidos de oposición fueron obteniendo diferentes triunfos en las elecciones federales y locales, ha sido casi obligado que después de cada justa electoral haya una reforma en la materia que nos ocupa, ya sea que venga a ceder ante las exigencias sociales y/o de los partidos políticos, o que tiendan a satisfacer los intereses de la clase política en el poder. Esto es, que de una u otra forma quienes nos han venido gobernando (sean del color que sea), han impuesto las reglas del juego cuando les ha sido posible. ¿Podríamos concluir diciendo que “el que se ríe se lleva”? De ser así, ¿entonces dónde quedaría el interés social?

Lo que sí creo que debemos tener muy claro, es que si se está temiendo que el INE pierda su autonomía y que quieran apropiarse de él, pues estamos ante un temor infundado, toda vez que dicho órgano electoral ya tiene dueños, y son precisamente quienes lo encabezan, ya que más allá de dirigirlo ajustándose al principio de legalidad —entre otros que lo deben regir—, lo hacen atendiendo a sus intereses como grupo, mismo que obedece a una camarilla de “distinguidos” ex consejeros electorales que se han manejado como dueños y señores de la institución.

Aquí habría que destacar también, que la gran mayoría de los actuales consejeros electorales del INE —¿o todos?—, fueron designados en acuerdos tomado por prácticamente tres partidos políticos a través de sus respectivos diputados federales, por lo que habría que preguntarse ¿a quién obedecerán esos funcionarios electorales?

Lo que debería preocuparnos como sociedad, es que el órgano electoral en comento efectivamente atienda genuinamente los intereses de la sociedad mexicana, y la iniciativa de AMLO, a pesar de que tiene algunos aspectos convenientes, lamentablemente no lo garantiza.