martes, agosto 09, 2022

Opinión

No somos iguales

México en llamas, fuera de control; como Poncio Pilatos.- Yo me lavo las manos

Dos sacerdotes jesuitas fueron asesinados la noche del lunes en una iglesia de la comunidad de Cerocahui, en el estado mexicano de Chihuahua, junto a un guía turístico que buscaba refugio en el templo cuando era perseguido por una persona armada. Los cuerpos de los clérigos, identificados como Javier Campos Morales, de 78 años y Joaquín Césaer Mora Salazar, de 80 años, así como el de la tercera víctima, Pedro Eliodoro Palma, fueron robados tras el atentado. El sospechoso del asesinato, identificado como José Noriel Portillo, alias “El Chueco”, presunto líder de “Los Salazar”, un brazo armado del Cártel de Sinaloa en esa región, horas antes del asesinato, había incendiado una casa, golpeado y secuestrado a dos hermanos por unas disputa de un juego de beisbol, cuyo equipo perdedor, era patrocinado por el presunto responsable del triple homicidio. José Noriel Portillo.  Esta, no es más que una fotografía de la triste y cruda realidad que viven infinidad de poblaciones mexicanas, controladas por las mafias del narcotráfico y cuya cruda realidad, el Presidente López Obrador, al frente del gobierno por casi cuatro años, afirma, una y otra vez.- No somos iguales, es culpa de Calderón y así, se lava sus manos, cabe mencionar, que el tristemente célebre, El Chueco, tenía orden de aprensión por el asesinato de un norteamericano, confundido de que se trataba de un agente de la DEA, ¿ Porque en cuatro años, la autoridad, no le hizo ni un rasguño, ni el intento de meterlo y permitirle que viviera una vida de pompa y poderío, en  Cerocagui y la región? ¿ Por que?

México en llamas, ante el fracaso de López Obrador

Todos los días, en Palacio Nacional, a las 6 de la mañana, la estructura de la seguridad nacional se juntan, hoy vemos, que junta, tras junta y no juntan nada, los hechos delictivos siguen a la orden del día, los usuarios del trasporte de la CDMX y zona  conurbada están a la orden del día, las víctimas, en un segundo son despojados de sus celulares, pertenencias de valor y a veces hasta con la vida misma, infinidad de locatarios de mercados populares, pagan cuota de extorsión a las bandas del crimen por derecho de piso y protección, diariamente, mueren mexicanos víctimas de las masacres, asesinatos perpetuados, solapados por el absurdo argumento del Presidente y funcionarios, que declaran.- Son ajustes de cuentas, a esta crisis, no se le ve ni pies ni cabeza, ni principio, ni fin, hemos perdido la capacidad de asombro ante las tormentas de inseguridad, como el robo de 20 contenedores en el Puerto de Manzanillo, el linchamiento del joven profesionista Picaso, en puebla, la trifulca desbordada en el estadio de fut bol de Querétaro, sin olvidar los femenicidios y tantos hechos que quedan impunes ante la ineptitud y corrupción gubernamental,. Es culpa de Calderón, no somos iguales, clara que no,  la narcoviolencia, esta quintuplicada y más aún, con la absurda estrategia, de abrazos no balazos.

La corrupción a la orden día

Por si la inseguridad fuera poco, hay que agregarle los brotes de corrupción, ante el hueco discurso de campaña y  la narrativa diaria en las mañaneras de López Obrador, diciendo que ya se acabó la corrupción, que eso era de antes y ahora en esta semana fue difundida una maniobra millonaria en Pemex, en la compra de un mundo de bolsas de hielos, para las oficinas de la descentralizada en el sureste de Máximo, la nota dice.-  Petróleos Mexicanos (Pemex) destinará, durante los próximos dos años, 62.8 millones de pesos en la compra de hielos para sus oficinas en Tabasco y Chiapas, de acuerdo con una investigación de Latinus. 

El reportaje revela que los hielos en cubo fueron  adquiridos empresa tabasqueña ´CLR y asociados´, en colaboración con Caagimar, y cuyo domicilio fiscal se localiza en la calle Ayuntamiento #108 en Centro, Tabasco.  Se trata de aproximadamente un millón 455 mil bolsas de 5 kilos de hielo, que se repartirían en las instalaciones de Pemex Corporativo, Pemex Exploración y Producción, Pemex Logística y Pemex Transformación Industrial. Según Latinus, esto representaría un gasto de 2.6 millones de pesos al mes, u 86 mil pesos diarios, pese a la puesta en marcha del “Programa Anual de Austeridad en el Gasto y Uso de Recursos para el Ejercicio Fiscal 2022”, que redujo presupuesto para otros conceptos, como fotocopiadoras, vehículos y boletos de avión.  Además, reveló que la empresa tabasqueña ´CLR y asociados´, constituida en 2008, no tiene contratos vigentes con otras dependencias, pero sí otro con Pemex, para el suministro de agua embotellada y en garrafones, a las instalaciones de la dependencia en el sur del país. Para escoger a ´CLR y asociados´ y a Caagimar, tanto en el caso del hielo como del agua embotellada, afirma Latinus, Pemex descalificó a otras empresas y determinó que solo éstas cumplían con los requisitos técnicos que solicitaban. Esto, a pesar de que ´CLR´ se dedica a la industria de la construcción, según el Registro de la Propiedad en Tabasco.   Latinus criticó que Pemex destine cerca de 31.4 millones de pesos al año para dar, aproximadamente, 27 cubos de hielo al día a cada trabajador, o 50 bolsas de hielo al año. ¿Sera necesario tantos cubos de hielos, tendrán realmente un uso operativo e industrial, o se trata de una maniobra para estafar a PEMEX y al pueblo de México?

Un nuevo estilo de gobernar

Obras como el aeropuerto internacional Felipe Ángeles y la Refinería Dos bocas, al parecer, este gobierno mantiene un tráfico de influencias y signos muy fuerte de corrupción, al otorgar dinero sin licitaciones y a empresas fantasmas, claro, que no es lo mismo que antes, ahora es agregado y aumentado al descarado.  En el primer semestre de 2021, el 80.6% del total de contratos del gobierno se realizaron por adjudicación directa por un total de 74,639 millones de pesos. En un día promedio de 2021, el gobierno entrega 45 contratos por licitación pública y 308 por adjudicación directa. 91.5% de los contratos relacionados con medicamentos y productos farmacéuticos  han sido entregados por adjudicación directa en 2021.  Entre los contratos relacionados con la COVID-19 en 2020 y 2021, el 96% se realizó por adjudicación directa. En 2021, 688 millones de pesos, 95% de los recursos de los contratos de publicidad del gobierno, han sido entregados directamente, sin una licitación, la cifra más alta desde que se tiene registro. Las compras y contrataciones públicas del gobierno han sido uno de los espacios históricos con mayores riesgos para el desperdicio, el uso irregular de recursos y la corrupción. Y una de las ventanas por las que esto puede suceder con mayor facilidad es el uso intensivo de la figura de las adjudicaciones directas como el método favorito para entregar contratos. Entre 2010 y 2018, en promedio el 79.6% de los contratos del gobierno federal fueron entregados de manera directa. Nuestro seguimiento periódico de las compras del gobierno ha mostrado que el gobierno de López Obrador continuó e intensificó el uso de esta práctica en 2019 y 2020. En los primeros seis meses de 2021, el 80.6% de los contratos y 35.6% de sus recursos han sido entregados por adjudicación directa.

Al pueblo pan y circo

El diagnóstico inicial de López Obrador sobre la corrupción señaló este problema, al punto que se estableció en el Plan Nacional de Desarrollo que las adjudicaciones directas quedarían estrictamente prohibidas. Esta promesa, a pesar de ser jurídicamente vinculante, era irreal desde su concepción. Las cifras de los primeros meses de la nueva administración mostraron una notoria continuidad con los resultados del pasado,  ante lo que el presidente se justificó diciendo que al no ser iguales que otras administraciones, no había problema alguno. Sin embargo, la declaración oficial de disminuir las adjudicaciones directas no ha desaparecido, al punto que la extitular de la Secretaría de la Función Pública señaló que buscarían limitarlas a un máximo del 20% de los contratos. La promesa no ha sido cumplida bajo ningún criterio y no existen indicios de que esto vaya a cambiar. Una de las justificaciones más socorridas para estas cifras es que si bien se trata de una gran cantidad de contratos por adjudicación directa, su uso se reserva para partidas muy pequeñas que tienen un bajo impacto presupuestal. Sin embargo, al comparar este sexenio con las cifras previas, es claro que ha venido en ascenso la importancia de las adjudicaciones directas como parte del monto total de contratos del gobierno. En 2020, por primera vez en la historia las adjudicaciones directas entregaron más recursos que cualquier otro mecanismo, con el 43.8% del total. En lo que va de 2021, la cifra se encuentra en 35.4%, lo cual ya es superior a los datos de los primeros cinco años del sexenio de Peña Nieto. Durante los primeros seis meses de 2021, se han entregado un total de 69,077 contratos por 176.9 millones de pesos. De estos, 55,691 contratos (80.6%) han sido entregados vía adjudicación directa por un total de 74,639 millones de pesos (42.2% del total). La licitación pública, que debería ser el mecanismo más utilizado para entregar los contratos de acuerdo con la ley, ha sido utilizada en 11.9% de las ocasiones y ha repartido 83,997 millones de pesos (47.5% del total). En un día promedio de 2021, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador entrega 308 contratos por adjudicación directa y 45 por licitación pública.   La proliferación de los contratos por adjudicación directa puede explicarse porque este mecanismo, a pesar de los riesgos que implica, es mucho más sencillo y rápido de utilizar si se le compara con las múltiples etapas y procedimientos necesarios para realizar una licitación pública. El caso del actual desabasto de diversos medicamentos es un claro ejemplo de ello, pues la falta de capacidades administrativas de la administración actual, junto con una serie de improvisaciones ampliamente documentadas, han ocasionado múltiples fracasos para adquirir en tiempo y forma diversos medicamentos. En consecuencia, desde febrero de 2021 el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) envió un oficio a las instituciones de salud para que cada una adquiriera por su cuenta las claves de medicamentos y materiales que no pudieron comprarse. Ante la premura y la emergencia para enfrentar el desabasto, las adjudicaciones directas se han utilizado como la salida de emergencia (entre las cuales se han identificado múltiples casos de sobreprecio). Al revisar los datos de todos los contratos relacionados con medicinas y productos farmacéuticos de 2021, es notable que 91.5% de ellos han sido entregados por adjudicación directa por un total de 12,579 millones de pesos (59.2% del total). 

Atole con el dedo

La narrativa de la cual López obrador obtuvo la simpatía de 30  millones de mexicanos, fueron sus argumentos en contra de la corrupción, la inseguridad y la injusticias social, entre otros temas, mismos, que sostiene, como si estuviera en campaña durante su programa en medios electrónicos, conocido como La Mañanera, tiempo que dedica a diario para destilar veneno, ira, resentimientos, odio, calificando y descalificando a sus adversario, característica propia de los alcohólicos que  viven en borrachera seca, no obstante, son los hechos los que acreditan el rotundo fracaso de esta adminiostaion federal en la mayoría de los rubros, por ejemplo, fue creada, como organismo descentralizado, la institución que sustituyo a la conocida CONASUPO, llamada ahora, Segalmex, nombrando a Ignacio Ovalle, Director y cabe señalar que Ovalle fue Jefe de López Obrador, en el instituto indigenista, en la época de Luis Echeverría, ahora en el presente, Segalmex fue el motín de un desfalco de más de veinte mil millones de pesos, fraude investigado por la Fiscalía de la nación, sin que se sepa dónde quedó la bolita, el botín, según investigaciones, se repartió entre varios funcionarios, nombrados en esta admiración de la llamada 4T, o sea que este hecho, como muchos más, no son cosa del pasado, ni culpa de Calderón, son fracasos reales y palpables de ese gran luchador fallista contra la corrupción, que es López Obrador.- ernestosalayandia@gmail.com 614 256 85 20