20 mayo, 2022

El Devenir

Periodismo con compromiso social

Víctima del pantano de arenas movedizas

9 min read
Ernesto Salayandía García.

Borracho, empedernido.

Hace un poco más de tres décadas me desempeñaba en el cargo de director de noticias y eventos especiales de un grupo de radio en varias entidades del país con sede en la ciudad de Chihuahua y era mi responsabilidad atender artistas políticos y personas que ocuparán un espacio de interés para gentil  auditorio entre ellos los Alcohólicos Anónimos que iban a la radio a dar el mensaje de vida de prevención información y orientación una vez cada semana y entre saludo y plática me daban el mensaje entre broma y broma,  me platicaban de la enfermedad del alcoholismo de los amargos estragos a los que se enfrentaron alcohólico y que por supuesto que tenía un serio problema por mi manera de beber y uno de ellos me dejó en el escritorio una tarjetita titulada –  El testamento de un alcohólico y no me percaté Ni quise darme por aludido ni enterado de dicho recado a pesar de que yo me emborrachaba todos los días de lunes a domingo y que la hora laboral la cerraba de lunes a viernes a las 2 de la tarde mientras que los fines de semana eran propios para las carnes asadas y la convivencia con amigos igual de borrachos que yo ya si esta enfermedad me alcanzó y me hizo trizas al grado tal de robarme el sano juicio,  me volví loco y tuve que vivir mis propias consecuencias,  el alcohol y las drogas me robaron mi familia.  Mi trabajo, dignidad,  dinero salud e imagen más aún.  Lo perdí todo y aun así me resistía a aceptar que tenía un serio problema por mi manera de beber y de drogarme,  tuve que pagar las crudas y severas consecuencias en todos los sentidos.

Testamento de un alcohólico

Dejo a la sociedad un carácter detestable, un ejemplo funesto y una memoria odiosa. Dejo a los autores de mis días un dolor qué no sé cómo podrán aceptar en su vejez. Dejo a mis hermanos toda la vergüenza y el sentimiento que les causé con mi manera de vivir. Dejo a mi esposa(o) un corazón quebrantado y una vida de miseria e ignorancia. Dejo a cada uno de mis hijos pobreza e ignorancia, embrutecimiento y el triste recuerdo de que su padre (madre) murió víctima de la embriaguez. Para esas fechas, yo sufría la cruda realidad a consecuencia de mi enfermedad, tenía una pésima relación de pareja a punto de tronar, ausencia de padre con mis hijos, serios problemas de salud, anémico, desnutrido, deprimido y por supuesto híper neurótico, con daños drásticos a mi economía, el dinero se me iba como agua, perdí mi imagen como comunicador y como ejecutivo de la empresa, de alcohólico funcional, pase a ser un alcohólico disfuncional y con él tiempo, adquirí un cumulo de defectos de carácter, me llene de soberbia y patrones de conductas toxicas que no hablaban nada bien de mí y poco a poco, llegaron los fondos severos y crueles, ni aun así, comprendí, ni entendí la magnitud de mi enfermedad, tuve un concepto equivocado de los Alcohólicos Anónimos, llegué a pensar, que era un grupo de teporohos donde te enseñaban a tomar,. Negado hasta las cachas….- Así me fue,

Lo tenía todo, menos a mí mismo

Tenía una residencia con alberca techada, amplios jardines y muchos atractivos cómo yacuzzi en cada recamara, cocina espectacular, chimenea comedor con vista a la alberca templada, amplia cochera donde metía mis autos y a mi servicio había cocineras, jardineros y guardaespaldas, mi asistente, había suficiente dinero para comer en restaurantes y cantinas todos los días, así como para comprar la botella de vodka que diariamente me empinaba y de 10 a 15 pases de cocaína, también para comprar mi morfina, mis pastillas y darme otros lujos vivía yo sólo recientemente me acababa de divorciar de mi primer matrimonio y andaba entre azul y buenas noches con mi segunda esposa, adquirí la costumbre de embrutecerme todos los días en mi casa, lo que se conocer, como de buro, ahí me hundía en depresión y vivía prácticamente un infierno, producido por mis pensamientos patológicos, psicológicos y psíquicos, perdí el sano juicio, prácticamente me volví loco, no dabas crédito, de lo que veías en mí, pesando menos de 50 kilos, con la piel amarilla, ojeroso, el tabique drásticamente dañado, los labios partidos, la mirada ida y mis actitudes de víctima, culpando a medio mundo de mis fracasos y de mis desgracias, ya me habían corrido de la radio por irresponsable y el dinero ya no me alcanzaba para nada, comencé a tocar fondos, pero aun así no entendía que estaba yo atrapado en las garras de La Saliva del Diablo, recuerdo, que una tarde llego a mi casa un psicólogo amigo de una de mis hermanas. que no sabía ni papa de lo que es una adicción, mucho menos de lo que es la enfermedad del alcohol y las drogas, generosamente me dejó todo un kit de jeringas medicamentos, pastillas, así como varias recetas para que yo mismo me auto medicara y pudiera salir de mi compulsión, propiamente fue como haberle quitado el candado a la puerta de tienda de dulces, donde el niño libremente entró a darse vuelo con todo lo que veía a su alrededor, casualmente cuando esté buen amigo se retiró, llegaron a mi casa 3 miembros de Alcohólicos Anónimos a darme un mensaje de vida y de esperanza, tuve, la desfachatez de burlarme de ellos tomé cuatro vasos, los cubriría de hielos, les vacié vodka, agua quina y una cascarita de limón..- Pa que amarre les dije y repartí los vasos a cada uno de ellos, tomé el mío y lo bebí las placenteramente, sé que era una vil burla, uno de ellos, me dijo – Ernesto Dios que te cuide.- Y otro me dijo.- Ernesto voy a leerte lo que hay en tu bola de cristal y es tu futuro, sentencio.- Te vas a quedar, sólo tu mujer te va abandonar, tus hijos se van avergonzar de ti, te van a correr de tu trabajo, te vas a llenar de deudas, tendrás accidentes de tránsito, riñas en las cantinas, perderás el sano juicio y te volverás loco, el camino que llevas, es el camino de la muerte y si sigues así tus días están contados recuerdo que lo miré a los ojos y le sonreí en son de burla, por desgracia, todo lo que me dijo, se cumplió cabalmente y demás toque, fondos y fondos completamente drásticos y desagradables, hoy te puedo decir que no he visto a nadie que esté activo y que le haya ganado al alcohol y a las drogas, conozco a un mundo de adictos que como yo están muertos en vida.-

Alcohólico y drogadicto

Prácticamente me volví loco, me convertí en un farmacodependiente, suministrándome, mañana, tarde y noche morfina sintética, consumiendo pastillas antidepresivas a lo loco, vodka, tequila y cerveza todo el santo día, perdí el sano juicio, secuestrado por mis delirios de persecución, auditivos y visuales, genere que me querían matar, queme mi casa cuatro veces y destroce todo, buscando pruebas que confirmaran que mi mujer me engañaba, luego, todas las supuestas pruebas, así como su ropa íntima, de vestir, zapatos, abrigos, chamarras bolsas, les prendía fuego en el jardín o la chimenea, tengo un artículo que se titula 060, puedes buscarlo como de adicto a adicto, 0 60 en Google, ahí describo, el infierno del que te estoy hablando y del que nadie sale, ni se salva por obra y gracia del Espíritu Santo, es una decisión personal, en esta vida, o se es o no se es.-

La bola de nieve

Yo no puedo decir que conocí el programa de Alcohólicos Anónimos porque iba al grupo a calentar la banca, luego me casó por segunda ocasión y mi problema con la cocaína y el alcohol es muy fuerte, el nivel de compulsión era muy alto y las sustancias, comienza a generar en mí una celotipia infernal, los demonios de los celos me secuestran, le doy propiamente un infierno a mi esposa, ella cansada de los pleitos, de los panchos de tanta incongruencia me pone un límite, me dice, tienes que hacer algo con tu manera de beber, por qué estás bebiendo todos los días y te pierdes, firmemente me dijo.- O haces algo, o nos divorciamos. Ante esta advertencia busqué la manera de internarme en Oceánica ubicada en el puerto de Mazatlán, como buen adicto, puse mis condiciones y entre otras cosas me permitieron un cuarto para mí solo, así como llevar mi máquina portátil de escribir, donde supuestamente yo iba a redactar, la historia de mi vida llegué a la clínica crudo, deprimido, secuestrado por mis emociones y mis celos, no creía en un proceso de desintoxicación, al principio comencé a enterarme de qué era el programa de Alcohólicos Anónimos, había conferencias, sesiones, talleres, juntas , lectura, películas, pláticas con los terapeutas y dinámicas espirituales en el llamado círculo de la serenidad, donde, por cierto, chocaban las olas de una manera espectacular, fue ahí cuando comencé a conocer los 12 pasos del programa de Alcohólicos Anónimos.

Recaí el mismo día en que salí.

Yo le había prometido a mi esposa que me había internado en la clínica para derrotarme ante el alcohol y en las juntas me costará mucho trabajo decir.- Hola Soy Ernesto y soy un enfermo alcohólico, en la clínica, no le dije a nadie que era un cocainómano en potencia, ni que todo lo que había generado en mí la droga como los delirios de persecución y me celotipia infernal, cuando salí de Oceánica me prendí de la cocaína y aun así seguí yendo a grupo pero definitivamente la droga me tenía muchas sorpresas preparadas yo no podía parar y entre más me metía más quería. Logré engañar a mi mujer respecto a mi adicción a la cocaína hasta después de 7 años que me hicieron un antidoping y el resultado, fue sorprendente, ya parece entonces, mis fondos de depresión y delirios, eran muy grandes me volví loco, no comía, no dormía, no quería ayuda, ni nada de nada hasta que un día, después de ya no poder soportar la depresión, fui a platicar con el Director del centro de integración juvenil, a quien yo conocí en la radio, él fue, quién me recomendó un anexo, yo la verdad no sabía lo que era un anexo y cuando logré después de dar muchas vueltas una cita con el director del anexo, llegué a pensar que era una clínica chiquita, una Oceánica en Chihuahua, pero sin mar, nunca me percaté de lo que en verdad era este centro de rehabilitación, no me visualice, la trágica historia que ahí me esperaba, este centro se encontraba saturado, no había lugar para un adicto más, había 120 internados, entre niños y jóvenes, hombres y mujeres, Así que tuve que esperar un par de semanas para ingresar , pero mi ansiedad era muy grande, mi mujer no me permitía comprar cocaína, lo único que podía era inyectarme morfina a escondidas, pero no podía conseguir cocaína porque mi mujer ya sabía de mi fuerte adicción a esta sustancia y llegó la noche y el día cuando por mi propia voluntad ingresé a este centro de rehabilitación tenía en mi maleta de todo lo que llevamos a Oceánica, dos paquetes de Malboro, dulces, mi rasuradora, rastrillos, desodorante crema para afeitar y para la piel, cepillo y pasta de dientes, pantuflas, traje de baño, bermudas, pans, un reproductor de música con audífonos profesionales y todo lo que en esa maleta pude meter, jamás lo volví a ver en los tres meses, todo, desapareció como por arte de magia y esa noche mi mujer me dio la bendición ya eran pasaditas de las 12 de la noche, me persono y me dijo.- Recuerda mi amor somos tres.- Dios, tu y yo, se fue, después de ello, luego me metieron a un cuarto muy reducido, se acercaron muy cerca de mí, 3 adictos que más bien parecían federales de caminos, se aproximaron muy cerca mi cara mi cara y comenzaron a darme la bienvenida.- A gritos neuróticos, agresivos.-.- ernestosalayandia@gmail.com 614 256 85 20,gracias por compartir,. https://www.youtube.com/watch?v=Tz-JUwr6_pU

El Devenir. Derechos reservados 2021 | Newsphere by AF themes.