sábado, julio 02, 2022

Cultura

Viruela Símica (del mono) Precauciones, síntomas e historia

Este miércoles 18 de mayo de 2022 Las autoridades sanitarias del Reino Unido detectaron este miércoles dos nuevos casos de viruela del mono y elevaron a un total de nueve las personas contagiadas que se han identificado desde el pasado 6 de mayo. Adicionalmente a estos casos, España, Portugal y Estados Unidos reportaron casos de esta enfermedad.

Esto ha generado un creciente nerviosismo luego de la pandemia de COVID-19 y el aviso de la hepatitis. 

Esto es lo que tiene publicada la Organización Mundial de la Salud.

Durante los brotes de viruela símica, el contacto estrecho con otros pacientes constituye el factor de riesgo más importante de infección. Ante la falta de un tratamiento o vacuna específicos, la única manera de reducir la infección en las personas es sensibilizarlas sobre los factores de riesgo y educarlas acerca de las medidas que pueden adoptar para reducir la exposición al virus. Las medidas de vigilancia y la rápida detección de nuevos casos son fundamentales para contener los brotes epidémicos.

Toda enfermedad contraída durante un viaje o al regresar debe ser comunicada a un profesional de la salud, al que se informará también de todos los viajes recientes y de los antecedentes vacunales. Los habitantes de países donde la enfermedad es endémica, como Nigeria, y quienes viajen a ellos deben evitar el contacto con animales enfermos, muertos o vivos (roedores, marsupiales, primates) que puedan albergar el virus de la viruela símica y abstenerse de comer o manipular carne de animales silvestres (carne de caza). Conviene insistir en la importancia de lavarse las manos con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol.

Es preciso aislar a los enfermos de viruela símica durante el periodo infeccioso, es decir, en el periodo en que causa erupciones, así como poner en cuarentena y vigilar a los contactos. El rastreo oportuno de los contactos, las medidas de vigilancia y la concienciación del personal de salud sobre las enfermedades emergentes son fundamentales para prevenir los casos secundarios y gestionar eficazmente los brotes.

La transmisión se produce principalmente por gotículas respiratorias, generalmente tras prolongados contactos cara a cara con el paciente, lo que expone a los miembros de la familia de los casos activos a un mayor riesgo de infección. La infección se transmite asimismo por inoculación o a través de la placenta (viruela símica congénita).

Síntomas y proceso de infección:

El periodo de incubación (intervalo entre la infección y la aparición de los síntomas) de la viruela símica suele ser de 6 a 16 días, aunque puede variar entre 5 y 21 días. La infección puede dividirse en dosperiodos:

El periodo de invasión (entre los días 0 y 5), caracterizado por fiebre, cefalea intensa, linfadenopatía (inflamación de los ganglios linfáticos), dolor lumbar, mialgias (dolores musculares) y astenia intensa (falta de energía);

El periodo de erupción cutánea (entre 1 y 3 días después del inicio de la fiebre), cuando aparecen las distintas fases del exantema, que por lo general afecta primero al rostro y luego se extiende al resto del cuerpo. Las zonas más afectadas son el rostro (en el 95% de los casos), las palmas de las manos y las plantas de los pies (en el 75% de los casos). 

La evolución del exantema desde maculopápulas (lesiones de base plana) a vesículas (ampollas llenas de líquido), pústulas y las subsiguientes costras se produce en unos 10 días. La eliminación completa de las costras puede tardar hasta tres semanas.

El número de lesiones varía desde unas pocas hasta varios miles, y afectan a las mucosas de la boca (70% de los casos), los genitales (30%), la conjuntiva palpebral (20%) y la córnea (globo ocular).
Algunos pacientes presentan linfadenopatía (inflamación de los ganglios linfáticos) grave antes de la aparición del exantema. Ese signo característico de la viruela símica permite diferenciarla de otras enfermedades similares.

La viruela símica suele ser una enfermedad autolimitada con síntomas que duran de 14 a 21 días. Los casos graves se producen con mayor frecuencia entre los niños y su evolución depende del grado de exposición al virus, el estado de salud del paciente y la gravedad de las complicaciones.

Las personas que viven en zonas boscosas o cerca de ellas pueden tener una exposición indirecta o reducida a animales infectados, que puede dar lugar a una infección subclínica (asintomática).
La tasa de letalidad ha variado mucho en las distintas epidemias, pero ha sido inferior al 10% en los eventos documentados. La mayoría de las defunciones se producen en los niños pequeños y, en general, los grupos de edad más jóvenes parecen ser más susceptibles a la viruela símica.

Diagnóstico:

Al realizar el diagnóstico clínico se deberán tener en cuenta los elementos que la diferencian de otras enfermedades exantemáticas como la viruela, la varicela, el sarampión, las infecciones bacterianas de la piel, la sarna, la sífilis y las alergias medicamentosas. La linfadenopatía que aparece en la fase prodrómica de la enfermedad puede ser una manifestación clínica que ayude a diferenciar esta enfermedad de la viruela humana.

El diagnóstico definitivo de la viruela símica solo se puede establecer mediante pruebas de laboratorio. El virus se puede identificar mediante diferentes pruebas que tienen que realizarse en laboratorios especializados. En caso de sospecha hay que obtener una muestra adecuada (véase más adelante) y enviarla en condiciones seguras a un laboratorio que disponga de los medios apropiados.

Las muestras óptimas para el diagnóstico son las procedentes de las lesiones: frotis del exudado de las lesiones vesiculares o de las costras guardados en un tubo de ensayo seco, estéril, sin medio de transporte para virus y en frío. Se pueden utilizar muestras de sangre o suero, pero generalmente no proporcionan resultados concluyentes debido a la corta duración de la viremia y al tiempo transcurrido desde la obtención de la muestra. 

Para interpretar los resultados de las pruebas es esencial que junto con las muestras se aporten datos sobre: 
a) la fecha aproximada de comienzo de la fiebre.
b) la fecha de inicio de la erupción cutánea. 
c) la fecha de obtención de la muestra. 
d) el estado actual del paciente (estadio de la erupción cutánea)
 y e) su edad.

Tratamiento: 

No hay tratamientos ni vacunas específicas contra la infección por el virus de la viruela símica, aunque se pueden controlar los brotes. En el pasado, la vacuna antivariólica demostró una eficacia del 85% para prevenir la viruela símica. Sin embargo, la vacuna ya no está accesible al público, puesto que se suspendió su producción tras la erradicación mundial de la viruela. Con todo, la vacunación antivariólica previa puede contribuir a que la evolución de la enfermedad sea más leve.

Antecedentes:

La viruela símica se detectó por primera vez en los seres humanos en 1970 en la República Democrática del Congo (denominada en aquel entonces Zaire) en un niño de nueve años, en una región en la que la viruela se había erradicado en 1968. Desde entonces, la mayoría de los casos notificados proceden de regiones rurales de la selva tropical de la cuenca del Congo y el África occidental, en particular de la República Democrática del Congo, donde se considera endémica. En 1996-1997 se produjo un importante brote en ese país.

En la primavera de 2003 se confirmaron casos de viruela símica en los Estados Unidos de América. Fue la primera vez que se detectó la enfermedad fuera del continente africano.

Fuentes: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/monkeypox
https://www.who.int/es/emergencies/disease-outbreak-news/item/monkeypox-democratic-republic-of-the-congo
https://www.who.int/es/news/item/08-05-2020-commemorating-smallpox-eradication-a-legacy-of-hope-for-covid-19-and-other-diseases